ALAN PARSONS LIVE PROJECT. Historias de Misterio e Imaginación en Murcia // Plaza de Toros – 20/06/2025
Decía Albert Einstein que el tiempo es relativo, y qué razón tenía el buen hombre ya que es algo que se puede experimentar. Han pasado casi 40 años cuando descubrí el cuádruple álbum recopilatorio en el que, con una portada excepcional, se agrupaban los vinilos. “Eve”, “I robot”, “Pyramid” y “The turn of a friendly card”. La grabación en cintas de casete y el dibujo calcado de las portadas me hizo amar esta banda hasta ahora. Además, creo que este ha sido el concierto más corto de mi historia: a pesar de la hora con cuarenta y cinco minutos de despliegue virtuoso de la banda, el tiempo se ha comprimido y ha pasado en un abrir y cerrar de ojos, por algo será…
La cita era en la plaza de toros de Murcia, a las 21:30 sin más demoras, aparecía, apoyado en su bastón, el rey del rock progresivo, Mr. Alan Parsons, que era entronizado en el centro del escenario: cogió su cetro, una acústica Taylor y dando la entrada comenzó el concierto soñado durante 40 años.
“Standing on a Higer Ground” fue como en otros eventos, la elegida para abrir el espectáculo. Ya desde el primer momento, el sonido y el timbre del vocalista, P.J. Olsson nos hacía augurar un gran concierto. El norteamericano lleva con en la banda desde 2002 y anteriormente ha colaborado con gente como Rufus Wainwright, Placebo, Iggy Pop, o Nelly Furtado.
La mítica “Don’t answer me”, con la que tantos hemos aprendido el inglés que tan mal hablamos ahora, cantada por Alan, dio paso a un solo de saxo de Todd Cooper que desde 2010 lleva colaborando con su instrumento y su voz curtida en los ambientes bluseros de Nashville y Nueva York.
Año 1982, Parsons lanza uno de sus album estrella, el “Eye in the Sky” y como homenaje al rock psicodélico que ya estaba de capa caída por aquellos años, incluye Psycobabble, en la que no podía faltar un momento en el que se hace homenaje a dicho género lleno de notas inconexas, y otras sustancias que aquí no mencionaré. Toda la banda se puso a ello y al frente esta vez, como solista, el bueno de Todd.
Tiempo para el relax y tiempo para “Time” de la obra maestra que fue y seguirá siendo “The Turn Of A Friendly Card”. “Time, keeps flowing like a river”, qué frase más oportuna, por que el concierto se nos escapaba de las manos como se nos escapa el agua sin poder detenerla.
Nos remontamos ahora hasta 1977, cuando junto con su compañero Eric Wolfson, el “proyecto” dio a luz a su segundo álbum, “I robot”, en el que se incluía “Breakdown”. La banda sacó su último álbum oficial en 1987, pero podemos discutir si el “Freudiana” forma parte de la discografía o no, ya que oficialmente, el vinilo es de Eric, con producción de Alan, el huevo o la gallina… El caso es que Eric falleció en diciembre de 2006, dejándonos algunos álbumes en solitario pero siempre siguiendo la estela de su compañero.
Seguimos nuestro viaje en el tiempo y esta vez nos vamos al Nueva York de 1845. Un atormentado Edgar Allan Poe, publicaba en el Evening Mirror su poema, “The Raven”. En 1987 el primer álbum del proyecto, titulado “Tales Of Mistery and Imagination”, servía para inmortalizar las palabras con las que el cuervo atormentaba al protagonista: “Never more”, nunca más.
El ¡ohhhh! del público fue la introducción perfecta para “Old and Wise”, así como el levantarse de sus asientos y bailar para “I Wouldn’t Want to be Like You” que incluía el solo del bajista, Guy Erez, compositor de bandas sonoras para series y con Parsons desde 2010.
Por supuesto no podía faltar el homenaje que Alan Parsons Proyect realizó a la figura del más grande arquitecto que han visto y verán los tiempos: Antonio Gaudí, con el que finalizó su trayectoria musical como banda en activo. Publicado en 1987 por Arista Records se trata de un disco conceptual basado en la obra arquitectónica del arquitecto español. No pude evitar la pregunta en mi mente: ¿verá el bueno de Alan la Sagrada Familia, terminada? ¿La veré yo? El tiempo lo dirá.
Dan Tracey, salió del fondo del escenario para cantar “Let’s tal about me”, el guitarrista de Connecticut, se ha establecido en Nashville para desde allí continuar con su carrera musical.
Con ‘Don’t Let It Show’ la banda consiguió levantar al público de sus asientos. Imagino que los allí presentes sabrán que este tema es un himno a lo que ahora llamamos resiliencia y que antes llamábamos “todo me resbala”. La letra sugiere ocultar los sentimientos para protegerse.
One note Symfony, Damned If I do, y Can´t take it with you dieron paso a “Prime time”, en el que tuvo su lucimiento el guitarrista principal de la banda, Jeff Kollman, el cual ha lanzado 18 álbumes con sus bandas y en solitario a través de su propio sello, Marmaduke Records, fundado en 1987. Es reconocido por su estilo de guitarra eléctrico, pesado y melódico, que fusiona elementos de la armonía del jazz para crear su propia marca de rock.
No podía faltar para finalizar la instrumental “Sirius”, con Parsons a las teclas, ni las más populares “Eye in the Sky” y “Game´s people play”, coreadas por los miles de seguidores, casi todos con el pelo blanco o sin pelo que se dieron cita en la noche murciana.
Alan Parsons, a pesar de sus años y de su evidente deterioro físico nos ofreció un recital de maestría y buen hacer que personalmente guardaré dentro de los tres concierto en mi vida por los cuales sigo en la senda del mejor rock and roll, ya sea heavy, sinfónico o progresivo.






























