AMON AMARTH+HUNTRESS+SAVAGE MESSIAH, SALA RAZZMATAZZ – BARCELONA – 07/02/2015
Amon Amarth demuestran quién manda aquí…
Lo vivido en el concierto de AMON AMARTH, el pasado siete de febrero, no es más que una muestra de lo en forma que sigue estando el viking metal de calidad. En los últimos años, hemos visto proliferar infinidad de bandas bajo la misma bandera, pero creo que pocas triunfan de la manera que lo hacen los suecos. Muchos aprovechan el auge de las modas para apuntarse al carro, clonándose los unos a los otros, pero pocos son los abanderados que consiguen llenar una Razzmatazz bajo esas mismas consignas que identifican el estilo. Y es que, disfrutándoles la pasada noche, pensaba (y perdónenme los más puristas por la comparativa); AMON AMARTH son los MÄGO DE OZ del death metal melódico. Se han ganado un puesto entre los más grandes a base de estribillos pegadizos y riffs que ya son patrimonio del heavy metal más genérico, no sólo del viking. ¿Quién no conoce “Guardians Of Asgaar” o “Pursuit Of Vikings”? ¿A caso no son el «Fiesta Pagana» o el «Molinos De Viento» de los nórdicos? Estos tipos hacen corear sus temas, absolutamente, a la sala entera, ¡y sin pedirlo!, algo de lo que sólo pueden presumir bandas como IRON MAIDEN, y consiguen mantener arriba al público, durante hora y media de concierto, con un estilo que en ocasiones puede hacerse algo monótono.
Johan Hegg de AMON AMARTH
Eso es lo que hace enormes a AMON AMARTH. Tienen un carisma grandísimo. Tienen una presencia escénica brutal y auténtica. Lucen cabelleras, barbas y martillos de Thor colgando del cuello; muñequeras de cuero repujado… ¡y que no falte el cuerno atado a la cintura!, con el cual, Johan Hegg, brindará llegado el momento apropiado de concierto. Ni más tarde ni más temprano. Y es que eso, en cierto modo, también es shok rock. Es lo que el público quiere ver y causa impacto. El respetable disfruta de la voz gravísima del frontman gritando aquello de “Son of Oden, Thunder God, Master of War… Asator!!”, y algunos seguidores se transforman en auténticos orangutanes al intentarlo imitar (lo de Cristiano Ronaldo al lado de ellos no es nada) ¡Sin esa performance no sería lo mismo!
Ted Lundström de AMON AMARTH
Y bajo esa premisa, el público está ganado de buenas a primeras, ya desde que el maideniano “Run To The Hills” da el aviso de salida inminente. Nueve discos a sus espaldas les amparan, con una monotemática que, al contrario de lo que pueda parecer, a estas alturas, sigue alimentando la creatividad de AMON AMARTH en discos tan admirables como el que nos venían a presentar a Barcelona, ese “Deceiver Of The Gods” (2013), del que rescataron grandes cortes como “Father Of The Wolf”, “Shape Shifter”, “As Loke Falls” o la propia “Deceiver Of The Gods”, y del que se nutrió la decoración del escenario. Y para terminar, un “Twilight Of The Thunder God” y el citado “Pursuit Of Vikings”, acabaron de poner el broche a la gran actuación de los suecos. Unos AMON AMARTH que siguen mandando, que tienen bien merecida su posición, y que se hicieron acompañar de los californianos HUNTRESS y de SAVAGE MESSIAH, banda londinense que venía a presentar su reciente trabajo “The Fateful Dark” (2014).
Jill Janus de HUNTRESS
Como sucede habitualmente, el primer grupo dispuso de poco tiempo para explayarse a gusto, dando el relevo a HUNTRESS, que sí pudieron interactuar con el público con algo más de éxito. Al frente, la estilizada Jill Janus, que parecía empeñada en quebrar su voz con tanto alarido, pero que se muestra segurísima de sí misma en un escenario. Y a su lado, el guitarrista Blake Meahl, que en ocasiones traducía el discurso de la vocalista en un divertido acento mexicano. A lo largo de aproximadamente cuarenta y cinco minutos, presentaron, entre otros, temas como “Senicide”, “Destroy Your Life” o “Fire In My Heart”, un tema inédito que formará parte de su próximo trabajo de estudio. Sin duda, un cartel variado y para todos los gustos.



























