AVALANCH – SALA LA RIVIERA, MADRID – 03/03/2012
Allí donde las artes se fusionan
Música y Arte visual unidos bajo un mismo techo, música por parte de la banda asturiana AVALANCH y el arte visual de la mano de Luis royo y su hijo Rómulo Royo, colaborando juntos para crear el proyecto titulado «Malefic Time – Apocalypse«, un espectáculo sin precedentes, uniendo dos mundos muy diferentes como es la música y la pintura. En el momento del anuncio de este proyecto se indicó: “Avalanch se encargaría de poner, con su música, la banda sonora de un cómic homónimo creado por Luis Royo y su hijo Rómulo Royo, formando parte de una saga de varios cómics”… Hoy, esta noche asistimos al primer concierto/espectáculo dentro del Tour «Malefic Time – Apocalypse«.
Tanto unos como otros tienen años de experiencia a sus espaldas. Luis y su hijo Rómulo royo han realizado portadas de discos, libros, cómics, novelas graficas, varios libros de ilustraciones publicados. Por la otra parte la banda asturiana AVALANCH, cuya formación actual ha ido pasando por diversos cambios, algunos mas controvertidos que otros, está compuesta por Marco Álvarez a la batería, Chez García con los teclados y coros, Alberto Rionda y Dany León a las guitarras (este ultimo también a los coros), Fran Fidalgo al bajo y Ramón Lage a la voz… una banda que también han ido evolucionando en su estilo musical, comenzando en su día por un power metal hacia un metal mas épico que actualmente se decanta por el metal progresivo.
La noche empezó desde la entrada con un público, que aunque no llena la sala, si ocuparía dos terceras partes de la sala y se mostraría muy expectante y animado… Nada más entrar nos fijamos en que en el escenario tiene 3 grandes pantallas, llamando la atención desde el principio.
El concierto comenzaría con algo de retraso sobre las 21:00, tras un completo apagado de luz en la sala y proyectando ilustraciones que, aunque sean nuevas, el estilo es totalmente reconocible como el de Luis y su hijo Rómulo Royo ya que son imágenes del libro de ilustraciones «Malefic Time – Apocalypse«. Sobre estas pantallas, 2 laterales y una central, comenzó a resonar una voz en la sala a modo de intro que nos relataría el universo y la historia de “Malefic time”, para acto seguido saltar sobre el escenario AVALANCH con el tema que da nombre a todo este trabajo y espectáculo.
Aunque el sonido en los primeros temas no convence del todo no es algo que se notaría ni en los que están sobre el escenario ni por el público, que continuamente estaría aclamando a la banda asturiana desde el primer hasta el último tema. Con la música AVALANCH nos relatarían el mundo de “Malefic Time” y al mismo tiempo irían proyectando imágenes creadas por ambos Royo, continuando la historia con “Baal”, tema donde Ramón Lage nos demostraría su gran voz y su versatilidad con esos cambios de voces melódicas a voces rasgadas, a parte de no parar de moverse por todo el escenario, pero sin que Alberto Rionda o Dany León se quedaran atrás con las guitarras, sobre todo en lo que respecta a los solos de Alberto que hicieron las delicias del público. Tras ello continuaron la historia con “La Augur”, donde seguirían relatando ese mundo imaginario, en este caso contándonoslo a ritmo de power metal de sus orígenes, profundizando en la niña que tiene el poder de ver el futuro y manteniendo el logo de la banda sobre las pantallas.
Siguió la trama de la historia con “Lilith”, mujer de la cual se llega a enamorar el mismísimo Lucifer y tema con el que los problemas de sonido ya estaban más que solucionados, pudiéndose disfrutar de los poderosos riffs al tiempo que de la batería que daba un gran poderío sobre el escenario. Seguidamente le llegaría el turno a “Spread your Wings” y de nuevo saldrían imágenes por las pantallas mientras que Ramón Lage no pararía de moverse y animar al público, aunque por el contrario los demás músicos estuvieran algo estáticos. Continuó la cosa con “Lost In Saint Patrick”, un tema algo más lento que los anteriores, con un solo de guitarra de Alberto muy bueno que daría paso a “In the Name Of God”, canción de la que destacaré la potente batería de Marco Álvarez.
Acto seguido se apagaron las luces mientras salían imágenes sobre las pantallas y comenzaron las primeras notas del tema instrumental ”Soum’s Death” que posteriormente se mezclaría con temas de sus anteriores trabajos y terminaría con un gran final en “Vientos del Sur”. A continuación Ramón nos presentaría otro tema de sus anteriores trabajos, “Niño”, que junto al siguiente, “Lucero”, fue cantado por todos los presentes allí, de nuevo con Ramón sin parar sobre el escenario, dándolo todo e incluso subiendo el listón gracias a “Alas de Cristal” y “Mil Motivos” que volvieron a ser coreados por todo el público allí presente. Tras ellas pudimos escuchar los temas “Aún Respiro” y “Pies de Barro”, del que destacó otro gran solo por parte de Alberto Rionda.
Con el cañero “Lágrimas Negras” tuvimos un momento de batería increíble así como la posibilidad de ver como Ramón Lage se dejaba la piel sobre el escenario para después llegar a una pausa por parte de algunos de los músicos pues mientras sonaba el teclado de Chez y la guitarra de Rionda se preparó el escenario y, a través de las pantallas, pudimos asistir a un momento estelar del espectáculo de la noche, un momento durante el cual Luis y su hijo Rómulo Royo hicieron una ilustración sobre una superficie de 4 metros de largo por casi 3 de alto, algo que pudimos ver en una demostración casi titánica que tuvo lugar en cuestión de minutos. Así, coincidiendo con las últimas pinceladas de la ilustración saldría el resto de la banda para interpretar “9th Snake” y pasar después a un brutal y cañero “Marduk” mientras la ilustración iría subiendo para presentarla en público. Cabe destacar que este último tema posiblemente sea el más cañero de toda la discografía de la banda, gracias a que además tanto los brutales riffs de guitarra como la batería se escucharían de una manera soberbia.
Ramón continuaría la cosa dirigiéndose al público para agradecer a Luis y a Rómulo el haberlos dejado participar en ese increíble espectáculo, en ese fantástico mundo que es “Malefic Time” para después terminar con “Voices from Hell” con el que pondrían punto y final donde la banda, y sobre todo Ramón se dejó la piel a pesar de que el sonido no fue todo lo bueno que se podía esperar o del hecho de que las pantallas no siempre estuvieron encendidas… pero en general fue una gran noche y una gran actuación por parte de los asturianos.




























