COMO HEMOS CAMBIADO
– ¿Has escuchado el nuevo disco de SOLDIER?
– Sí, es una pasada.
– Son muy buenos, ¿verdad?
– Sí. ¿Te das cuenta de que cada vez hay más gente joven con mucho talento y que tocan cada vez mejor?
Esta conversación la tuve hace algunos días con un colega, tan amante de la música como nosotros. Y a partir de ese momento, empezamos a preguntarnos por qué cada vez es más habitual encontrarnos con chavales de dieciocho años que tocan con un talento impresionante y hacen verdaderas virguerías con sus instrumentos, cuando nosotros a su edad apenas sabíamos tocar un par de acordes. En este texto, vamos a intentar explicar algunas de las causas de esta “explosión de talento” de las nuevas generaciones.
El aprendizaje
Tradicionalmente, los músicos que se dedicaban a las músicas “populares”, el Rock y el Metal entre ellas, no llevaban a cabo un aprendizaje reglado. Casi todos aprendían de sus padres, vecinos, amigos, o por sí solos. Como mucho, alguno había estudiado guitarra clásica en el conservatorio para después dejarla de lado y colgarse una guitarra eléctrica. Y, por supuesto, el mayor aprendizaje lo llevaban a cabo cuando se juntaban en el local con los colegas para tocar todos juntos, en lo que era el germen de sus futuras bandas.
Sin embargo, en el siglo XXI las posibilidades de aprendizaje son mucho mayores. Por un lado, las músicas populares y urbanas tienen una mayor consideración social que antes (en algunos casos, no es que tengan mucha, pero por lo menos es más que hace años), lo que ha permitido que se haya introducido su estudio en los conservatorios y Departamentos universitarios de Musicología. Pero además, cada vez más músicos reconocidos se han decidido a enseñar su técnica y elaborar materiales didácticos para sus clases, lo que hace que cada vez más tengamos la posibilidad de escuchar a instrumentistas muy jóvenes que son discípulos de músicos como Pablo García, Alberto Rionda o Jero Ramiro.
Además, hasta la última década del siglo XX, el acceso a métodos de aprendizaje y partituras era algo muy caro. Sin embargo, en la actualidad la eclosión de internet como fuente de información ha supuesto la aparición de una importante herramienta para el autoaprendizaje, ya que, con solo realizar una búsqueda en Google, podemos encontrar miles de materiales, métodos de aprendizaje, tutoriales en You Tube, partituras, tablaturas… que nos pueden ayudar a aprender esas técnicas que desconocemos, o que nos pueden servir para aprender a tocar esa canción que nos gusta.
El equipo
Todos sabemos que los instrumentos, amplificadores, pedaleras y demás son materiales muy caros, y ese fue siempre uno de los mayores condicionantes a los que nos enfrentábamos cuando aprendíamos a tocar. Podíamos ahorrar durante meses todo el dinero que nos daban de paga nuestros padres para comprarnos la guitarra de nuestros sueños, pero después teníamos que conformarnos con un amplificador más sencillo, simplemente porque no podíamos gastarnos tanto dinero.
Pero hoy, cada vez hay más empresas que fabrican instrumentos y equipos de una calidad más que aceptable por precios muy ajustados, y las tiendas que comercializan a través de internet nos los envían a casa con unos gastos de envío moderados o directamente inexistentes.
Además, en lo que se refiere a la grabación, ya no es necesario gastarse un dineral en equipos, porque con un buen ordenador, el software adecuado y poco más podemos hacer grabaciones que no serán muy profesionales, pero que, desde luego, estarán a la altura de muchas grabaciones míticas de nuestras bandas favoritas.
Todo esto hace que cada vez sea más económico tocar, grabar y tener un equipo que nos permita subirnos a un escenario con unas garantías de hacerlo medianamente bien.
La difusión
No cabe duda de que internet ha revolucionado la música. Por un lado, cualquiera de las grabaciones que hemos realizado puede darse a conocer de manera inmediata a través de You Tube o Bandcamp, compartiéndola en las redes sociales. Eso hace ahora podamos conocer la música que se hace en cualquier lugar del mundo. Los medios de comunicación digitales, como MetalCry sin ir más lejos, también realizamos nuestro trabajo a la hora de dar a conocer a las bandas que empiezan, compartiendo sus noticias en un medio global.
Gracias a internet, además, los grupos pueden recibir una retroalimentación de los fans y de otras bandas, que les ayudará a mejorar y aprender, y también pueden hacer los contactos que les permitirán tocar fuera de las fronteras de su barrio.
Cuando nos paramos a pensar en cómo ha cambiado todo, nos damos cuenta de lo diferentes que eran las cosas cuando nos colgamos una guitarra por primera vez…




























