COSTA DE FUEGO 2012 – VIERNES 20
Benicàssim se llena de Heavy Metal en una prometedora primera jornada
El apartado de festivales veraniegos en España no estaba siendo nada malo: distintos carteles nos habían traído hasta la puerta de casa a artistas como Metallica, Slayer, Ozzy o Lynyrd Skynyrd, entre muchos otros. Los nombres de grandes leyendas del rock y el metal no son, en absoluto, algo raro en este tipo de eventos, pero es evidente que algunos son más habituales que otros. La presencia de GUNS ‘N’ ROSES y MARYLYN MANSON como cabezas de cartel de la primera edición de COSTA DE FUEGO convertía el cartel en uno de esos menos habituales. No pasó mucho tiempo antes de que se dividieran las opiniones de los fans y surgieran algunas dudas: la promotora es la misma organizadora del FIB, es la primera edición y vete a saber como lo tendrán…etc etc. Bien, vamos a hacer un repaso y dejar las cosas lo más claras posibles:
COSTA DE FUEGO ha sido, con una diferencia abismal, el MEJOR festival nacional a nivel de servicios. Lo primero que me llamó la atención en este sentido fue la zona de acampada, que nos ofrecía un terreno con vegetación, un suelo blando pero firme y ¡unas lonas cubriendo la zona a modo de parasol! Ni que decir tiene la enorme ventaja de este acondicionamiento con respecto a los eriales secos y duros en los que estamos acostumbrados a acampar bajo un sol de justicia. El número de retretes y urinarios en la zona de acampada era, quizás, algo corto, pero razonable y una vez dentro del recinto de conciertos nos encontramos con un número más que apropiado para la afluencia de público, así como unas instalaciones de obra, con papel y hasta jabón para lavarse las manos. Aún sin salir de la zona de acampada encontramos un servicio de bar/restaurante abierto las veinticuatro horas y un pequeño puesto de “merchandising útil” (sombreros, gorras, colchones hinchables, etc), así como unos puestos de Información y Objetos Perdidos, con personal educado, amable y dispuesto a ayudar en lo que hiciera falta.
De vuelta al interior del recinto de conciertos, tras el pertinente cacheo y comprobación de autenticidad de pulseras, nos encontramos con una buena distribución de los escenarios, que consiguió evitar al máximo que se solapara el sonido de las actuaciones, una gran variedad en la oferta de restauración (desde perritos y hamburguesas, hasta carnes a la brasa y cocina asiática, pasando por las pizzas y los bocadillos), una más que respetable oferta de merchandising, numerosos puestos dónde comprar tickets para las bebidas y de información, puestos de ayuda sanitaria, espacios para fumadores, una pequeña zona verde, una excelente zona VIP y carpa de prensa e incluso una divertida atracción de feria. Además no era raro encontrarse con personal de ayuda e información recorriendo el recinto, dispuesto en todo momento a resolver cualquier duda o problema de los asistentes.
Otro aspecto muy destacable fue la eficacia y la facilidad con la que se realizaron los accesos, separando las filas de entrada ordinaria y las de prensa y VIPS y evitando las aglomeraciones. Por último, pero no menos importante (quizás, incluso más importante) fue la configuración del cartel, con un significativo apoyo a las bandas nacionales. Durante años el público ha solicitado una mayor presencia de rock y metal nacional en los grandes festivales que se celebran dentro de nuestras fronteras y este cartel le ha dado un gran protagonismo. Paradójicamente, ha sido uno de los aspectos más criticados a la hora de valorar el festival desde que se conoció el cartel. Esto da que pensar, parece que hay más de uno que defiende el apoyo al metal de aquí, pero solo de boquilla. Seamos consecuentes y celebremos que un festival con artistas de la talla de GUNS ‘N’ ROSES, LACUNA COIL, OPETH, NIGHTWISH o MARYLYN MANSON, incluya en el mismo cartel a grupos como ADRIFT, VITA IMANA, BERRI TXARRAK, WARCRY o ANGELUS APATRIDA.
Por todo esto, me reafirmo en que no hay un solo festival de rock y metal en España que ofrezca los mismos servicios que pudimos disfrutar en este COSTA DE FUEGO. Unos servicios y un buen hacer que ponen en tela de juicio la profesionalidad y la importancia que le otorgan otras promotoras a su público, acostumbradas a tratarnos más como rebaños de animales que como personas. Así pues, una gran enhorabuena para la organización de COSTA DE FUEGO.
Sin embargo, cómo en toda primera edición, también hubo algunos pequeños fallos a corregir en el futuro. El más importante es sin duda la organización de los horarios, que hicieron coincidir algunas de las actuaciones más destacadas del evento entre sí, dividiendo demasiado al público y obligando a la gente a elegir entre dos de las atracciones principales del festival. Sin duda, es un elemento sobre el que se debe trabajar en próximas ediciones. También se echaron en falta unas pantallas en los laterales del escenario principal (muy útiles para el público más retrasado o escorado a los laterales).
Pero lo más importante de un festival es el momento en el que arrancan los conciertos. Y la cosa prometía ser interesante. La tarde comenzó con mucha fuerza, presentando a WE ARE THE OCEAN en el escenario principal. Los ingleses defendieron sus dos LP’s con temas como “Trouble Is Temporary Time Is Tonic”, “Bleed” o “Runaway” mientras los locales DRY RIVER daban la sorpresa en a carpa de Jack Daniel’s con una interesante propuesta de rock muy ecléptico y de corte muy tradicional, con una clara influencia de QUEEN, gracias a temas como “Se Lo Monta Bien” o “El Circo De La Tierra”. Treinta minutos tras el comienzo de estas dos actuaciones, STEEL HORSE arrancaba su show en el segundo escenario, llamado “Black Bikini”. Los madrileños ofrecieron un show enérgico y potente con trallazos como “In The Storm”. Al mismo tiempo, V3CTORS inauguraron el “Redbull Tour Bus” con su agresiva propuesta, dejando muestras de lo que son capaces con temas como “When The Bullets Whisper”.
Sin embargo el primer plato fuerte llegaría con la actuación de AMORPHIS. Aún quedaba mucha tarde y noche por delante, pero los finlandeses no se amilanaron y salieron dispuestos a hacerse dueños del escenario principal. Sin embargo, la suerte no estuvo con ellos: tuvieron poco público, el sonido no fue el mejor que ha disfrutado esta gran banda y ni siquiera la gran labor de Tomi Joutsen consiguió arrancar verdaderos vítores al público, que sin embargo estuvo correcto e incluso coreó tímidamente algún tema, a pesar de quedarse completamente mudo cuando Joutsen ofreció el micro durante “House Of Sleep”. Pese a todo, la banda ofreció un show potente y muy profesional, demostrando que están en muy buena forma y listos para seguir ofreciendo grandes momentos de metal.
Mientras todo esto sucedía, OST ofrecía un espectáculo meramente testimonial en la carpa de Jack Daniel’s mientras el segundo escenario acogía la actuación de unos potentes YOUR DEMISE, que disfrutaron de un sonido bastante bueno y dejaron buenas pruebas de la potencia de su música. El público que se congregó frente al escenario no era muy numeroso y la mayoría mantuvo una actitud más curiosa que entregada, pero los ingleses ofrecieron un show perfecto para calentar motores. Con esto, llegó el momento de ponerse serios. Poco podemos comentar de las actuaciones de CEREBRAL y THE HOTEL AMBUSH en la carpa de Jack Daniel’s y el Bus de Redbull, porque a esa misma hora SATYRICON y ANGELUS APATRIDA atraían toda la atención en los dos escenarios principales.
Los blackers noruegos SATYRICON ocuparon el escenario “Costa de Fuego” dispuestos a dejar fiel testimonio de su capacidad. La suerte les acompañó y disfrutaron de un sonido bastante bueno, riffs demoledores y una brutal pegada de batería que ponía la piel de gallina, que hizo aún más destacable la actuación de un inmenso “Frost” y de un magistral “Satyr”, al que le costó un par de temas centrarse, pero que terminó demostrando lo buen frontman que es.
El grupo fue de menos a más, comenzando el concierto con “Now, Diabolical” y “Black Crow On The Tombstone” y mejorando en intensidad y acierto a medida que desgranaban un agresivo setlist con títulos como “The Wolfpack”, “Reponed Bastard Nation”, “The Pentagram Burns” o “Mother North”, para teminar con un gran dúo de canciones compuesto por “Fuel For Hatred” y “K.I.N.G.”, convirtiendo este final en uno de los mejores momentos de su actuación, junto a la atmosférica “To The Mountains”.
Mientras, ANGELUS APATRIDA arrasaban en el escenario “Black Bikini”, con gran aceptación por parte del público. Los de Albacete llevan años demostrando que están a la altura de cualquier banda europea y esta vez no fue una excepción. Con un nuevo disco bajo el brazo, Guillermo Izquierdo, David G. Álvarez, José J. Izquierdo y Victor Varela salieron a escena preparados para no dejar supervivientes, directos a la yugular, como buenas bestias pardas que son.
Tan agresivos y directos como siempre, su setlist arrancó con “You Are Next” y “At The Gates Of Hell”, ambas pertenecientes a su nuevo “The Call”. No hizo falta ni pirotecnia, ni arengas por parte del grupo ni ningún otro aliciente extra para que el público, numeroso y entregado, diera rienda suelta a su energía y comenzaran los “moshpits”. Con la tercera canción el grupo se acordó de su anterior “Clockwork” y nos dejó una magnífica interpretación de “Of Men An Tyrants”, con dedicatoria especial incluida.
Con la adrenalina desatada, la banda siguió presentando su nuevo disco con el tema “Killer Instinc”, un trallazo casi tan potente como la inicial “You Are Next” que nos hizo menear la melena hasta rompernos el cuello. La verdadera fiesta acaba de empezar, el grupo lo sabía y sin mostrar piedad ninguna por lo que aún quedaba por llegar desató uno de sus mayores éxitos: “Versus The World” siguió la conocida frase de Julio César y llegó, vio y venció. Pocos temas tienen el carisma y la fuerza del conocido éxito de los albaceteños y los asistentes pudieron comprobar la fuerza de una de las mayores esperanzas del metal nacional.
El concierto continuó por su camino sin tregua con golpes como “Give ‘Em War”, “Blast Off” (un tema absolutamente arrasador extraído de su “Clockwork”) o “Fresh Pleasure”, último representante de su nuevo “The Call”. El concierto lo cerró, como no podía ser de otra manera, su otro gran clásico “Thrash Attack”, dejan al público con un excelente sabor de boca, con la sensación de haber visto a un grupo grande y con la adrenalina a tope para lo que estaba por llegar.
La carpa de Jack Daniel’s y el bus de Red Bull acogieron las actuaciones de EL PÁRAMO y GUADAÑA, estos últimos ex-HUMA, liderados por el dúo de cantantes Salva Sánchez y Gloria Romero, que continúan orgullosos el camino que forjaron con su anterior banda, se subieron al autocar más entregados que nunca, junto al batería Pablo Casas, el guitarrista Jacob García y el bajista Ramón Gaviño. El contraste entre voz femenina y masculina resulta lo más atractivo de estos gaditanos que venían a presentar su primer disco “El Grito Del Silencio” ante un público entregado y que disfrutó de lo lindo. Sin embargo la atención general volvía a concentrarse en los dos escenarios principales. El mayor, llamado “Costa de Fuego”, acogía la actuación de BARÓN ROJO, que salieron al escenario con su formación pre-reunión. Una formación con mucho menos glamour y que todo el mundo ha visto muchas veces en directo.
Es cierto que el repertorio de los barones está plagado de clásicos y que tienen un público muy fiel. Y es cierto que escuchar en directo temas como “Concierto Para Ellos”, “Resistiré” o “Las Flores del Mal” siempre es divertido y gratificante, pero no podemos pasar por alto el estado de forma del grupo. Carlos cada día tiene más problemas vocales y aunque Armando se empeña en recorrer el escenario y ejercer de frontman, lo cierto es que el directo que BARON ROJO ofrecieron en esta primera edición de COSTA DE FUEGO dejó bastante que desear (entre otras cosas, los clásicos “Los Rockeros Van Al Infierno” e “Hijos de Caín”, grandes ausentes en el setlist). La impresión fue la de un grupo fuera de tiempo, absolutamente anticuado en su actuación y que está muy lejos de su mejor momento.
A pesar de todo, clásicos como los mencionados arriba (especialmente “Resitiré” y “Concierto Para Ellos”) y otros temas como “Cuerdas de Acero” consiguieron que el público cantase y se lo pasase razonablemente bien, algo que, sin embargo, no enmascara todas las carencias de un grupo que deja cada día más claro que el momento de su retirada, por mucho que duela, ya ha llegado.
Y una prueba de ello fue el contraste con WARCRY, que se hicieron dueños del segundo escenario. A medida que nos acercábamos al “Black Bikini” el público iba rejuveneciendo considerablemente, atrás dejamos la gastada garganta de Carlos De Castro y nos adentramos en el universo “Alfa”, del que ya descargaban el primer tema “Alma De Conquistador”. El acogedor escenario, con su redonda cúpula, aguardaba una gran pantalla a las espaldas de Víctor y compañía, por donde iban apareciendo imágenes de la banda así como recortes de prensa con noticias sobre maltratos, que ayudaron a hacer de “Cobarde” un tema más reivindicativo si cabe. Esta vez, a pesar de tener pantalla, no recurrieron a las imágenes de las grandes bandas que inspiran “La Vieja Guardia”, pero en su defecto terminaron el tema con el riff del “Enter Sandman” de Metallica, que ya sirvió de homenaje a los más grandes. Una hora de actuación, con sonido excelente y un Víctor en buenas condiciones, aunque en las presentaciones dejaba algunos síntomas de estar acatarrado, dejó tras de sí momentazos como el siempre bienvenido “Coraje”, los combativos “Ardo Por Dentro” y “La Muerte De Un Sueño”, la optimista “Tú Mismo”, o la que ponía el broche “Capitán Lawrence”. “Nuevo Mundo” y “El Guardián De Troya” completaban un set list hecho a medida de festival, sin baladas ni momentos de descanso, WARCRY salió a morder del primer al último minuto.
La siguiente tanda de grupos se presentaba como una verdadera oleada de actuaciones interesantes. Para empezar el bus de Red Bull servía de escenario para L’ENDEVÍ, que con un estilo de metal que por momentos recuerda a EVANESCENCE no disfrutaron de mucho público, ya que la mayoría de gente aprovechó para cenar, ni de un sonido excesivamente bueno. Simultáneamente la carpa de Jack Daniel’s nos presentaba a una de las grandes promesas del hard rock nacional. Los valencianos UZZHUAIA se subieron al escenario dispuestos a demostrar que están en muy buena forma, que tienen muy buenos temas y que su directo está a la altura de bandas mucho más grandes.
Con temas como “Blanco y Negro”, “Magnífico Fracasado” o “Nuestra Revolución” la banda comandada por la voz de Pablo Monteagudo (que demostró ser también un gran frontman) consiguió dejar el pabellón muy alto. Tuvieron un buen sonido y un público que, si bien no era muy numeroso, si que se mostró bastante entregado, coreó temas como “Destino Perdición” o “La Cuenta Atrás” y vitoreó todas las acciones de una banda que jugaba en casa y que supo estar a la altura de las expectativas, cuajando un gran directo que ratifica su estatus como una de las bandas más prometedoras de nuestra escena actual.
Mientras tanto el escenario “Black Bikini” nos presentaba a los ingleses PARADISE LOST. Hacía poco tiempo que habíamos podido disfrutar de Nick Holmes y los suyos en nuestras tierras. Su actuación en la última edición del Sonisphere no fue la mejor de su carrera y quizás eso ayudó a que su puesta en escena durante el COSTA DE FUEGO resultase mucho mejor recibida de lo que se esperaba. El setlist fue esencialmente el mismo, pero la forma de llevarlo a cabo resultó mucho más acertada, con una banda muy conjuntada y muy fina en la interpretación, transmitiendo en todo momento energía al público, llevando muy bien la atmósfera de los temas y con un gran Nick Holmes que solo tuvo algunos problemas en la interpretación de “One Second”, a la que le costó un poco encontrarle la nota.
Temas de su último disco como “Tragic Idol” u “Honesty In Death” fueron bien recibidos y disfrutaron de los aplausos y vítores del público, pero aún necesitan más tiempo para quedarse grabados en la memoria de los fans. Muy diferente fue el recibimiento de otros temas como “Erased”, “The Enemy” o “Faith Divide Us – Death Unite Us”, que han conseguido calar en los fans, así como la siempre coreada “As I Die”.
Además de su buen hacer, la suerte estuvo del lado del grupo y pudieron disfrutar de uno de los mejores sonidos del festival, consiguiendo plasmar la realidad de una banda que se encuentra en muy buena forma y que, tras un periodo más discutido, ha recuperado un sendero que satisface las expectativas de todos sus fans y les permite exprimir al máximo su capacidad como intérpretes.
Todo esto sucedía mientas el escenario “Costa de Fuego” recogía la actuación de unos OBÚS que, tras treinta años, parecen más en forma que nunca. A diferencia de BARÓN ROJO, Fortu y compañía parecen tener todavía mucho que decir. Los madrileños estaban listos para demostrar que no llevan treinta años ahí por nada y que eso de envejecer es para otros. Temas como “Corre Mamón”, “La Autopista” o “Pesadilla Nuclear” fueron calentando a un público que terminó absolutamente entregado al grupo.
Paco Laguna se mostró perfecto a las seis cuerdas y Fortu, más macarra que nunca, demostró que se encuentra en un momento perfecto tanto en la faceta de frontman como en la de cantante (es cierto que nunca ha tenido una gran voz, pero la mantiene en perfectas condiciones). Su actuación fue dinámica, potente y muy divertida, con momentos para todos los gustos, con clásicos de la historia del rock y el metal nacional como “El Que Más”, “Te Visitará La Muerte”, “Vamos Muy Bien” o la inconfundible “Va a Estallar El Obús”.
Entre lo más destacado de su actuación, además de la energía que desplegaron y el buen espectáculo que les acompañaba, se encontró el tema “Que Te Jodan”, que resultó muy apropiado y que parece querer convertirse en una especie de himno generacional tras el famoso “que se jodan” que pudimos escuchar en el congreso de labios de cierta diputada. “Dinero, Dinero”, “Necesito Más” o “Solo Lo Hago En Mi Moto” tampoco faltaron en un concierto que se convirtió en una de las grandes fiestas del festival.
Tras esto llegamos al momento álgido del festival y a las tres coincidencias más llamativas del cartel: GUNS ‘N’ ROSES, LACUNA COIL y VITA IMANA compartían horario. Los primeros en pisar su escenario fueron los madrileños VITA IMANA, que ocuparon la escena de la carpa de Jack Daniel’s y se pusieron a hacer lo que mejor saben: dar caña.
Nuestra escena tiene muy buenos grupos, pero muy muy pocos pueden jactarse de ser tan potentes como los de Fuenlabrada. Con una demo, dos largos y un EP/Single a sus espaldas la banda salió decidida a no hacer rehenes y demostrar que son uno de los grupos con mayor futuro y mejor presente de nuestra escena. Con temas tan potentes como “Parásito” o “Animal” en su setlist, la banda sigue presentando su nuevo disco “Uluh” reventando todos los escenarios que pisa y dejando claro que Javier Cardoso no solo es una bestia a las cuerdas vocales, sino uno de los mejores frontman de nuestro metal. Adrenalina por litros, agresividad y una banda perfectamente conjuntada y muy fina en su interpretación: con eso se encontró cualquiera que puso el pie en la carpa negra que acogía el escenario. Temas como “Paranoia”, “El Edén” o su himno “Gondwana” hicieron las delicias de los asistentes y consiguieron dejar muy claro que VITA IMANA tienen energía para convertirse en una leyenda. Posiblemente uno de los directos más potentes del festival.
Mientras tanto, el escenario “Black Bikini” daba la bienvenida a LACUNA COIL, que se encontró frente a una audiencia más bien reducida, pero muy entregada. La banda disfrutó de un buen sonido y Cristina Scabbia hizo un papel excelente al frente de la formación. Los italianos salieron resignados a perder mucho público por la coincidencia con GUNS ‘N’ ROSES y decidieron dar lo mejor de si mismos para los asistentes. Con esta premisa nos encontramos con temas como “I Don’t Believe In Tomorrow”, una magistral interpretación de “Kill The Light”, “Give Me Something More” o “Spellbound”.
La única ventaja de la coincidencia de horarios es que el público presente en el concierto de LACUNA COIL era un público compuesto por auténticos fans incondicionales del grupo, que corearon todos los temas y contribuyeron a hacer de la actuación una fiesta de la música. Sin demasiados alardes, la banda milanesa consiguió dejar un buen sabor de boca y marcharse con la sensación de haber hecho bien su trabajo.
Pero, por supuesto, el gran aliciente de la noche era la actuación de GUNS ‘N’ ROSES. Hay muchas voces que dicen que esta banda, con Axl Rose al frente como único miembro original, no debería llevar el nombre del grupo que grabó “Appettite For Destruction” y son más aún los que critican “Chinese Democracy”, ignorando completamente el contenido musical del disco. De todos modos este no es el lugar para debatir sobre la dirección y la realidad de GUNS ‘N’ ROSES, sino para comentar las tres horas de concierto que Axl Rose y compañía ofrecieron a su público.
Todo el mundo esperaba que la actuación de los cabeza de cartel se retrasara, como viene siendo habitual. Sin embargo, para sorpresa de todos, Axl Rose y compañía saltaron al escenario perfectamente puntuales. Pronto comenzó a sonar la intro de “Chinese Democracy” y el tema que da título a su último disco nos recibió acompañado de un gran espectáculo de luces y pirotecnia. Pronto se hizo evidente que, si bien la actual formación de los Guns cuenta con unos músicos excelentes (los tres guitarristas del grupo pueden considerarse intérpretes de primerísimo nivel) y en muy buena forma, Axl no se encontraba en su mejor momento vocal, curiosamente haciendo honor a sus grandes dotes de cara a la recta final del show, dónde pudimos verle afrontando un “Don’t Cry” y un “Knockin’ On Heaven’s Door” de medalla. El cantante pelirrojo, oculto tras sus gafas de sol y sus estrafalarios sombreros, cambió de indumentaria hasta diez veces y se movía por el escenario dando espectáculo e involucrando al público con su mera presencia en un alarde de habilidad como frontman, pero su voz evidenciaba el cansancio de una gira compuesta por conciertos de más de tres horas, cosa verdaderamente criminal para un público que había viajado desde toda España y parte del extranjero, que llevaba todo el día danzando, montando tiendas, arrastrando maletas… y que deseó en más de una ocasión que el concierto terminara de una vez.
El comienzo del espectáculo fue enérgico y muy directo, como evidencia que el segundo tema del setlist fuera el clásico “Welcome To The Jungle”. Axl no dejaba de moverse y de interactuar con sus compañeros de grupo y, como era de esperar, el público respondió más que positivamente la interpretación de uno de los himnos del grupo aunque evidenciaba signos de cansancio y enseguida recuperaba el estatismo. La noche prometía y el grupo continuó su andadura con otros dos temas de su afamado debut: “It’s So Easy” y “Mr. Brownstone” recibieron la respuesta que se merecen. Unas pantallas traseras, un gran juego de luces y mucha pirotecnia acompañaron a una actuación que le devolvió el testigo a “Chinese Democracy” con el tema “Sorry”. A partir de ese momento el grupo intercaló temas clásicos con otros de su último lanzamiento, algo que quizás confundió un poco al público y propició que lo que restaba de la primera hora de concierto se hiciera un poco más pesada de lo que debería.
Fue un efecto producido más por el orden de los temas que por la interpretación del grupo, que se esforzó al máximo en temas como “Estranged”, “Shacklers Revenge” o “Rocket Queen”. Fue en ese momento cuando llegó la primera intervención instrumental de la noche. Se trató de “Blacklight Jesus Of Transilvania”, un solo de guitarra que sirvió para presentar al guitarrista Richard Fortus. A partir de ese momento temas como “Better”, el clásico “Used To Love Her”, o la gran balada que es “This I Love”, seguida de la versión de Paul McCartney “Live And Let Die” consiguieron levantar un poco el ánimo del público, a pesar de unas nuevas intervenciones instrumentales que, por norma general, no resultaron muy bien recibidas, ejemplo de ello fue la presentación del bajista Tommy Stinson con la interpretación de “Motivation”. Mejor acogida, aunque no mucho, fue la intervención de Dizzy Reed al piano de cola y lentejuelas que ocupaba el centro del escenario en esa ocasión, que nos regaló una interesante versión instrumental de “Baba O’Riley” de THE WHO, y que empalmó con “Streets Of Dreams”, para dar paso a un descafeinado “You Could Be Mine”, seguido del solo de DJ Ashba (llamado “Ballad Of Death”) que empalmó con la esperadísima “Sweet Child O’ Mine” que volvió a levantar los ánimos de los asistentes, las cámaras y los móviles, para inmortalizar el momento.
Seguidamente la banda nos regaló el que posiblemente fuera el mejor “Jam” de la noche, terminando en una interesante coletilla al “Another Brick In The Wall Pt. 2” de PINK FLOYD, seguido de un buen solo de piano de Axl y la interpretación de una de las grandes protagonistas de la noche: “November Rain”. La balada fue uno de los temas más coreados de la actuación de GUNS ‘N’ ROSES y con motivo, ya que fue también una de las mejores interpretaciones.
Tras la presentación de Bumblefoot con “Glad To Be Here” (gran guitarrista, pero este tema, así como el de Tommy Stinson, sobró) el grupo nos obsequió con otra de sus grandes baladas. “Don’t Cry”, con un Axl a lo “Corrupción en Miami” con americana y sombrero blanco impoluto, fue un tema muy coreado y una de las interpretaciones que más hondo caló. Por otro lado, la mayor sorpresa del setlsit llegaría con la inclusión de “Civil War”, posiblemente uno de los mejores temas del catálogo de los Guns y uno de esos cortes que se suele quedar fuera de muchos setlists. Fue un tema muy celebrado, aunque Axl dejó de lado el silbido que abre y cierra el tema, y permitió que la banda al completo se luciera. Le siguió un cover del clásico de AC/DC “Whole Lotta Rossie”, que inició lo que sería la recta final del concierto.
Un nuevo pasaje instrumental dio entrada a “Knockin On Heaven’s Door”, también muy coreado, seguido de otro pasaje instrumental y un nuevo tema de su mítico debut; en esta ocasión el elegido fue “Nightrain”. Otro cansino Jam instrumental (y es que ya eran más de las tres de la madrugada) dio paso a “Madagascar”, extraído de “Chinese Democracy” y posiblemente uno de los mejores temas del mismo. Seguidamente la banda volvió a sorprender con un cover, en esta ocasión fue “Dead Flower”, de los Rolling.
La noche llegaba a su fin y la banda tenía preparados dos nuevos interludios instrumentales, que decididamente estuvieron de más, y la interpretación de los temas “Patience” y, finalmente, la esperadísima “Paradise City” ponía el fin entre una vistosa lluvia de confeti.
En líneas generales podemos hablar de un buen concierto de GUNS ‘N’ ROSES, que sin embargo hubiera podido recortar bastante su setlist prescindiendo de tantas intervenciones instrumentales y quitando los covers. No cabe duda de que los fans más acérrimos del grupo disfrutaron de cada segundo de concierto, pero para la mayoría de asistentes hubo algunos momentos que se hicieron algo pesados y fue evidente que Axl necesita descansar su voz. Tampoco cabe duda de que este mismo concierto en sala y sin haber pasado tantas horas de un escenario a otro habría sido mucho más gratificante.
Coincidiendo con el final de GUNS N ROSES, el escenario “Black Bikini” y la carpa de “Jack Daniel’s” acogieron las actuaciones de unos entretenidos THE COMPUTERS, los interesantes KILLUS y los potentes BURY TOMORROW, que cerraron la noche.
Y con esto, METALCRY se iba a la cama a reponer fuerzas para la jornada del sábado, que buena falta nos hacia después de un día agotador y lleno de buenos conciertos.





































