¡Diez canciones altamente infecciosas!
En muchas ocasiones, nuestro cerebro se ve acaparado por ese peligroso virus musical que está en el aire, más dañino incluso que el covid19. Son melodías altamente contagiosas, que nos llegan a través de ondas sonoras y se repiten de forma insistente en nuestro hipotálamo. Por mucho que queramos, no podemos dejar de tararearlas. Esos estribillos altamente infecciosos forman parte de las “canciones peste”, esas que alguien silba de buena mañana en la oficina y al poco rato las están tarareando el resto de sus compañeros y compañeras. Un síndrome, llamado comúnmente como “gusano auditivo” (earworm), que difícilmente podemos quitárnoslo de la cabeza porque, como algunos psicólogos afirman, el cerebro trata así de completar una melodía inconclusa. Asimismo, otros opinan que es una manera de que la mente siga trabajando mientras está ociosa[1].

La música, activa las emociones y aporta recompensas a nuestro sistema nervioso, que inmediatamente traduce en acciones placenteras. Es por eso que ciertas canciones resultan altamente infecciosas. A nivel hormonal, al escuchar una “canción peste” liberamos dopamina, la misma sustancia que inunda nuestro cerebro cuando comemos o practicamos sexo. Pero no todas las canciones son adictivas. Habitualmente, aquellas melodías que tienen una mayor probabilidad de convertirse en una “canción peste” son las más simples, esas que tienen patrones rítmicos sencillos y son muy repetitivas. Si hay muchas variaciones y elementos musicales, caso de composiciones complejas al estilo DREAM THEATER, la canción no se asimila fácilmente, con lo cual no se ancla en nuestras neuronas, por lo menos en una primera escucha.
En nuestra querida familia hay miles de “canciones peste” que, a pesar de su “virulencia”, nos alegran la vida a diario, de las cuales hemos seleccionado un top diez para vosotros y vosotras. Algunas son de manual, caso de “The final countdown” de EUROPE, otras, como el “Don’t look to the eyes of a stranger” de IRON MAIDEN, no tanto. Pero, como se suele decir, en la variedad está el gusto.
1 – “The final countdown”
El laureado hit de EUROPE dio nombre al disco que la banda sueca publicó en 1986, y que significó un éxito arrollador a nivel mundial. Al igual que Bowie hiciera con su “Space Oddity”, EUROPE se inspiraron en el espacio exterior para ir en busca de Venus, ya que en la Tierra resultaba imposible vivir. Una letra triste y reivindicativa en la sociedad de la época, y por otro lado actual, que, curiosamente, poco casa con la “alegre” melodía de teclado. “The final countdown”, sin embargo, no fue un álbum de un solo hit, ya que en su interior encontramos otros singles como “Rock the night”, “Carrie” o “Cherokee”. En pleno estallido de la MTV, EUROPE no desaprovechó la oportunidad de grabar el correspondiente videoclip del tema, compuesto por imágenes de dos conciertos que la banda dio en su país en 1986.
2 – “Fiesta pagana”
Al igual que EUROPE y su “The final countdown”, MÄGO DE OZ acabaron aburriendo el single principal del disco “Finisterra”, un doble álbum conceptual, inspirado en el camino de Santiago y publicado en el año 2000. Odiada y amada a partes iguales, “Fiesta pagana” significó un antes y un después en el devenir de MÄGO DE OZ, ya que les abrió las puertas a cadenas y programas que nada tenían que ver con el heavy metal. Y ya sabemos que eso, desafortunadamente, en nuestra familia tiene un precio. Mezcla de heavy metal y música celta, junto a un texto en contra de la iglesia católica y su represión permanente, “Fiesta pagana” es un canto “tabernero” a la libertad; una canción que nunca falta en los directos de MÄGO DE OZ y al que la banda madrileña le debe mucho.
https://www.youtube.com/watch?v=2ClbdKrx9fo
3 – “I want out”
Procedentes de Alemania, HELLOWEEN fueron canonizados como uno de los máximos estandartes del movimiento power metal europeo gracias a un disco de la talla del “Keeper of the seven keys”, publicado en 1987. El álbum, contiene temas como “Halloween”, “I´m alive”, “A little time” o la también contagiosa “Future world”, sin embargo, no fue hasta la segunda parte del álbum, lanzado un año más tarde, cuando pudimos escuchar el “I want out” que hemos seleccionado en el tercer lugar de este ranking. Dicen que segundas partes nunca fueron buenas, pero en esta ocasión se rompió la norma. “Keeper of the seven keys, part II” no hizo más que ratificar lo evidente: HELLOWEEN habían creado un nuevo género: el happy metal. Las pegadizas guitarras dobladas de Kai Hansen y Michael Weikath, acompañadas por la portentosa voz de Michael Kiske, regresaban en una segunda entrega en la que destacarían, aparte del “I want out”, otros tantos como “Eagle fly free”, “Dr. Stein”, “March of time” o la homónima “Keeper of the seven keys”.
4 – “Pursuit of vikings”
¿Quién dijo que las bandas de metal extremo no podían componer “canciones peste”? Pues AMON AMARTH, una de las bandas del momento, así lo desmintieron en el año 2004. Perteneciente al álbum “Fate of norns”, “Pursuit of vikings” es la “canción peste” por excelencia del grupo noruego. Luego vendrían otras joyas pestosas como “Guardians of Asgard” o “Twilight of the thunder god”, pero, previamente, los vikingos nos regalarían un tema cuyo riff sería el equivalente al “Smoke on the water” de DEEP PURPLE. Al igual que el resto de temas que ocupan este artículo lo son para las demás bandas, “Pursuit of vikings” es una de las imprescindibles en directo para AMON AMARTH, una grupazo que no para de crecer.
5 – “Emeral sword”
Si HELLOWEEN encabezaron un movimiento como el power metal, los italianos RHAPSODY le darían una nueva vuelta de tuerca al género, a finales de los noventa. Procedentes de Trisete, Fabio Lione, Luca Turilli, Álex Staropoli y compañía, se iban a sacar de la manga el himno sobre dragones y mundos de fantasía por excelencia. Incluido en su segundo disco de estudio, llamado “Symphony of enchanted lands” y publicado en 1998, “Emeral sword” tiene todo lo necesario para que no te puedas quitar de la cabeza su melódico estribillo. Luego vendrían los cambios de nombre y distintas formaciones: RHAPSODY OF FIRE, Luca Turilli’s RHAPSODY, Turilli/Lione RHAPSODY… pero ninguna de ellas puede dejar de tocar “Emeral sword” en directo. Ese tema ya es patrimonio del heavy metal sinfónico.
6 – “Juana de arco”
Retomando las bandas españolas, en sexto lugar colocamos a los riojanos TIERRA SANTA. Ellos saben como nadie sacarle partido a las “canciones peste”, y lo hacen sin variar en demasía las estructuras de las canciones, cosa que todavía tiene más mérito. Podíamos haber escogido cualquier otra, pero, en este caso, quiero que se os quede pegada a la suela del zapato “Juana de arco”, una canción que formó parte del disco “Sangre de reyes”, y que TIERRA SANTA publicaron en el 2001. No sé a vosotras, pero es escuchar ese “¡¡Arderás!!” y no sacármelo de la cabeza…
7 – “Higher than the sky”
La discografía de RAGE es extensa, una banda alemana que, al igual que la mayoría de bandas longevas, también ha cambiado de formación en repetidas ocasiones. No por ello han dejado de lado en sus conciertos el single que en 1996 servía como presentación de su disco “End of all days”. Además, “Higher than the sky” es la típica canción que la banda utiliza para que el público cante, gracias precisamente a su fácil estribillo. Por si fuera poco, la actual formación, compuesta por Peavy Wagner, Marcos Rodríguez y Vassilios Maniatopoulos incorpora al tema un medley a base de fragmentos como el “Princess of the night” de SAXON, el “Heaven and hell” de BLACK SABBATH, y el “Seventh son of a seventh/Fear of the dark” de IRON MAIDEN, con el que se despiden de la audiencia por todo lo alto.
8 – “Don’t look to the eyes of a stranger”
No es el tema más conocido de IRON MAIDEN, ni tan siquiera de la etapa Blaze Bayley, pero os debo confesar que es uno de mis preferidos en ese sentido. “Don’t look to the eyes of a stranger” es el corte número siete del disco “Virtual XI”, una canción que arranca con la típica armonía maideniana, en la línea de temas como “Fear of the dark” o “The clansman”, y que luego va increscendo hasta llegar al summun que, en este caso, es el minuto cinco con veinte segundos. Es ahí donde se encuentra el verdadero foco infeccioso de la canción. Esa parte no tiene letra, pero no hay manera de sacarse del cerebro esa guitarra galopante junto al bajo de Mr. Harris… Si no te quieres contagiar, nunca mires a los ojos de un extraño.
9 – “Más sexy”
Este tema, compuesto por COZ en 1980, cuya letra levantaría muchas ampollas entre la parroquia feminista si fuera publicado hoy en día, fue versionado por BEETHOVEN R en 2001, banda madrileña que le dio un lavado de cara y la acercó a nuevas generaciones al incluirlo en su disco “Un poco más”. La verdad es que la canción le vino al grupo como anillo al dedo. Mezcla de hard con heavy y letra “pincantona”, “Más sexy” se convirtió en imprescindible para la banda que en su día formó Pepe Mari de BELLA BESTIA.
10 – “Don’t stop Believin”
Y, por último, despidámonos con un grupo clásico, de la talla de JOURNEY, que cierto día compusieron uno de los sencillos más vendidos de todos los tiempos: ese “Don’t Stop Believin”, lanzado originalmente como segundo single del séptimo álbum de estudio de la banda estadounidense, titulado “Escape” (1981). Al igual que el “Don’t look to the eyes of a stranger” de IRON MAIDEN, es la melodía de guitarra la que nos engancha llegado el momento, para luego llevarnos de la mano hacia el final, junto al estribillo que da nombre al tema, en uno de las canciones insignia de JOURNEY. En 2007, la banda fichó a Arnel Pineda, un vocalista filipino capaz de calcar al mismísimo Steve Perry. Si no, esperad a ver el vídeo que encabeza este parágrafo.
Autor: Ivan Allué
[1] Pablo Colado: revista Muy Interesante [versión en línea]. <https://www.muyinteresante.es/ciencia/articulo/que-es-un-gusano-auditivo-641455186512> [Fecha de consulta: 17/03/2020].

























