Babel – Blue dance

Crítica

Una de las primeras reviews que escribí en esta página, allá por 2013, fue la del disco “Last day on the beach”, de la inclasificable banda BABEL, que en 2018 presentaron su nuevo trabajo, “Blue dance”. Cuando uso la palabra “inclasificable” para referirme a BABEL lo hago porque su música mezcla sonidos muy variados que van desde el Folk, al Rock pasando por cualquier sonido que os podáis imaginar, lo que hace que no podamos etiquetarlos fácilmente. Sin embargo, eso no impide que la suya sea una música muy interesante y cargada de calidad.

Con un sonido que a mí me recuerda mucho al de MIKE OLDFIELD, el grupo nos presenta doce temas, en los cuales ya introducen las voces en varios idiomas, en los que estos multiinstrumentistas argentinos afincados en Mallorca nos dejan claras sus ganas de crear sonidos muy peculiares y cargados de sentimiento.

Si en la review de su anterior trabajo dije que el mar era omnipresente en el disco, en este caso ya nos lo dejan claro con su primer tema, “Sueño del mar”, que empieza con tranquilidad y sosiego, con unas melodías muy reconocibles que nos introducen en un mundo tranquilo y relajado. Este tema mayoritariamente instrumental, aunque en el que colabora María Eugenia Lavochnick a los coros,  es el que más nos recuerda a los de “Last day on the beach“, siendo el nexo natural entre un disco y otro.

Seguimos con “Circle of life”, otro tema instrumental, que empieza con unos sonidos misteriosos y muy reconocibles, para después continuar con unos sonidos muy fáciles de escuchar y muy pegadizos. En este tema se incluyen también colaboraciones al violín y al harpa .

El siguiente tema es “Sacred sand”, que empieza con tranquilidad, con un vago aire a música sagrada de alguna tribu desconocida, con unos sonidos muy pegadizos. Se trata de un tema instrumental de sonidos muy poco habituales y que, desde luego, se aleja de lo que solemos escuchar.

Una voz, la del boliviano G. Salgado Salgado que habla en aymara, una lengua de América del Sur, nos introduce en “Quta Taypi Uraqui”, un tema de principio muy extraño en el que las palabras se alternan con las melodías, creando una atmósfera evocadora pero un tanto misteriosa.

Continuamos con “Subdola come il vento”, que empieza con el sonido del agua y luego con una música muy pegadiza y evocadora. Las voces en italiano de María Eugenia Lavochnick tienen un cierto aire de himno, que contrasta mucho con la música que suena por debajo.

The wind” es un poema de Robert Louis Stevenson musicado, y en él se combina la música tranquila con la voz recitando en inglés del poema, creando una atmósfera tranquila y acogedora que nos guía tranquilamente hacia “Guerrero”, el tema siguiente, que, aunque también es muy tranquilo, tiene un sonido diferente y un desarrollo que, sin ser demasiado rápido, contrasta con el sonido de otros temas del disco.

La risa de Aina María Nadal nos introduce en “L’etrange monde de Madame Gaudet”, un tema tranquilo y evocador en el que la voz de Adilia Paulo cantando en francés se escucha por encima de una música en la que también hay una influencia de la música francesa. Continuamos con “La casa del lago”, un tema de desarrollo tranquilo que encaja a la perfección con el sonido del disco.

Con unas palabras en idioma bissa que pronuncia Abdoul Aziz Kouraogo, de Burkina Faso empieza “Nebawo La”, un tema que va, progresivamente, ganando intensidad mientras por encima de la música se escucha recitar a Abdoul.

Con tranquilidad empieza “The long journey to Babel”, el tema más largo del disco, con más de catorce minutos. Se trata de un tema muy variado, en el que los sonidos tranquilos de diferentes instrumentos se combinan para conseguir un resultado muy conseguido. Es un tema en el que hay una gran cantidad de colaboraciones en la instrumentación, a cargo de músicos como Josep Umbría, Ricardo Soulé, Myriam Kammerlander, Adam Guerrero y Hernán Livolsi, y en los coros, de nuevo a cargo de María Eugenia Lavochnick.

El disco termina con una versión de “Wicked game”, de Chris Isaak, que BABEL llevan a su terreno completamente. Empieza con tranquilidad y con unos sonidos un tanto extraños, para después desarrollarse de una manera muy fluida, demostrando el grupo su capacidad para adaptar temas que, en principio, no tienen que ver con su música, a su estilo.

En definitiva, un disco cargado de buenos temas, muy diferentes a los que solemos escuchar, pero no por eso exentos de calidad.
Tal vez no sea lo que acostumbramos a escuchar, pero está muy conseguido.

Track list:

1. Sueño del mar.
2. Circle of life.
3. Sacred sand.
4. Quta Taypi Uraqui.
5. Subdola Come il Vento.
6. The wind.
7. Guerrero.
8. L’etrange monde de Madame Gaudet.
9. La casa del lago.
10. Nabawo La.
11. The long journey to Babel.
12. Wicked game.

BABEL son:

Diego Blanco: stick, charango, ronroco, quena, quenacho, moseño, tarka, hulusi, shakuhachi, duduk, dizi, flauta hopi., sikus, marimba, ocarina, chajchas, programación.
Alejando Blanco: voz, guitarras, bajo, armónica, ocarina, kalimba, melodica, omnichord, q-chord, ovni drum, storm maker, mouth harp.

Discográfica: Autoproducido.
Puntuación: 8/10
Autor: Pablo Folgueira.

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