DÜNEDAIN + EDHELLEN – SALA CARACOL, MADRID – 29/05/2015
Acierto pleno
Quizás muchos no entendían el porqué de la decisión de DÜNEDAIN con la inclusión de su nuevo vocalista principal Carlos Sanz para que su líder y compositor Tony Delgado se centre en las tareas de guitarrista y segunda voz durante los conciertos… Lo cierto es que yo tampoco lo comprendía. Tony tiene una voz muy personal, muy reconocible, muy familiar ya para sus fans, pero también es cierto que su dualidad como guitarrista y vocalista le restaba cierto punch sobre las tablas a los abulenses… Tras presenciar el estreno de la nueva formación de DÜNEDAIN en Madrid, ahora ya lo comprendo todo…
Pero antes tendríamos la oportunidad de presenciar a la que, para un servidor, es una de las bandas más prometedoras del, hoy en día, más selecto mundo del power metal en España. EDHELLEN se vinieron desde su Alicante natal para formar parte de esta fiesta y, aunque para el momento en el que salieron a escena, que sería media hora después de lo previsto, aún no se había congregado todo el público que reuniría DÜNEDAIN, lo cierto es que le pusieron tanta voluntad y ganas que se acabaron llevando de calle al algo escaso público madrileño en la Sala Caracol.
Comandados por la operística voz de Álvaro, EDHELLEN ofreció un concierto entusiasta que canción a canción fue contando con más aplausos en reconocimiento a una tarea difícil, la de agradar a una audiencia que sólo tenía en mente lo que le esperaba después. Aún así los alicantinos defendieron bien sus trabajos previos a los que, para opinión de un servidor, les falta algún que otro tema que rompa de verdad en directo, aprovechando de verdad las cualidades vocales que ofrece Álvaro.
Al bajo no se detuvo ni un solo momento Andrés Pastor, mientras que a la guitarra y las segundas voces nos deleitó un Dennis Feelperian que, visto lo visto, no parece que se fuera a defender nada mal como voz principal de cualquier banda del estilo.
En definitiva, incluyendo una coreada y metalera versión de Nino Bravo que animó el cotarro de lo lindo, los alicantinos dieron buena cuenta de una selección de sus mejores temas compuestos para sus obras precedentes como “Sombra y Anhelo” y “Camino a la luz”, a la espera de un tercer trabajo que tiene que ser el que les revele, por fin, como una apuesta segura para los amantes del power metal cantado en castellano.

Por fin, tras una larga espera, llegaría el turno de que la banda liderada por Tony Delgado hiciera acto de presencia y sorprendiera más que gratamente a todos los asistentes con el estreno en la capital de su nuevo vocalista Carlos Sanz (IRON WHAT?). Todas las dudas y todas las especulaciones se verían borradas de un solo plumazo en cuanto presenciamos el primer tema de la noche del concierto de DÜNEDAIN, “Buscando el Norte”.
Aún sin poder separarse del todo de los movimientos adquiridos de su alter ego Bruce Dickinson, Carlos Sanz se erigió, desde el primer momento, en el elemento que, para un servidor, estaba buscando DÜNEDAIN para dar un salto cualitativo en directo muy importante. No me entendáis mal, es cierto que la voz de Tony es tremendamente especial y personal, y eso seguramente será algo que costará sustituir en un corto periodo de tiempo, pero la presencia escénica, la intensidad y la técnica a las cuerdas vocales que demostró Carlos el pasado Viernes 29 de mayo en la Caracol, fueron absolutamente sublimes y convierten, desde ya, a DÜNEDAIN en una banda muchísimo más grande, completa e importante de lo que pudiera ser hasta el día de hoy.

La buena impresión siguió intacta a través de cortes tan celebrados como “Fiel a mi libertad”, “Noche de sueños”, donde Carlos Sanz se presentaría, totalmente agradecido, a la audiencia de Madrid o “La Rosa Negra”, mientras que la Sala Caracol, ya entregada a la plasticidad, la entrega y los movimientos de su nuevo referente vocal, se pondría patas arriba dando palmas con “Valor” o “La Tierra de Los Sueños”, corte en el que un Tony, cuyo semblante irradiaba una felicidad y una satisfacción bastante importantes, se enfrentaría por primera vez al micro para dar las gracias a todos los fans de DÜNEDAIN reunidos esa noche.
El headbanging se convertiría en el protagonista durante la interpretación de “1000 golpes”, contando con unos DÜNEDAIN sonando a las mil maravillas y con todos sus miembros, en especial la dupla formada por Izko al bajo y el ya recuperado Mariano Sánchez a la guitarra, que demostrarían una gran complicidad sobre las tablas.
Mientras tanto, Carlos Sanz continuaba con su especial empeño en comerse el escenario a bocados, saltando, posando, animando el cotarro, cantándose todos y cada uno de los temas de DÜNEDAIN como si hubiesen sido compuestos para él mismo, agigantando el acierto de Tony a la hora de tomar la que, seguramente, fue una difícil decisión.
“Mi alma sigue en Pie” y “El año de la rabia” cerraron el primer bloque de un concierto que se estaba desarrollando de forma perfecta para alegría de todos los asistentes y que DÜNEDAIN remataría, tras la balada de rigor “La última parada”, con un grandioso “Una Razón” que poblaría de cuernos en alto la Sala Caracol, así como el reciente “Melancolía”, no tan intensamente recibido como “1000 golpes”, para acabar el concierto en un estado de apoteosis plena gracias al trío formado por “Solo un Momento”, “Por los siglos de los siglos” (glorioso) y “Corazón de Invierno”.

Felices se despedirían DÜNEDAIN de sus seguidores madrileños. Felices porque solo hace falta ver a la banda en directo para comprender que han acertado de pleno con esta nueva incorporación. Los abulenses se convierten con ella en una banda incontestable en directo, divertida, intensa, un grupo que sale a morder y a encandilar a su público, un grupo que ahora es mucho más completo y que, con la contrastada y solvente capacidad compositiva de su líder Tony Delgado, tiene visos de darnos tremendas alegrías en un futuro muy próximo. Chapó.



























