HAMLET – SALA BIRIBAY, LOGROÑO – 28/09/2013
Por fin podía acudir a los que es la gira aniversario del disco más famoso de HAMLET, “Insomnio”. Una gira pedida por los fans, y que les está llevando por muchos sitios, una gira en locales y que sigue mostrando que HAMLET es un grupo por el que parece que no pasan los años.
Y lo digo no sólo por que su música sigue siendo actual, sino por que verles en directo es una asignatura obligatoria. Solo voy a decir, que cada vez que les voy viendo se superan. No se como lo hacen, pero son como el buen vino, que con el tiempo están yendo a mejor.
Su entrega, actitud y lo que transmiten están fuera de todas dudas en el momento en el que están en el escenario. Fuera de él pueden parece mil cosas, pero lo que son, músicos, lo llevan a un extremo que muchos grupos de fuera y de aquí para sí quisieran.
Describir su actitud, y lo que consiguen transmitir a lo largo de las casi dos horas que están en el escenario es difícil, más que nada por que lo mejor es ir a verlos.
Hablar de HAMLET en directo es hablar de profesionalidad, independientemente del local en el que estén. Y lo digo así por que la Sala Biribay de Logroño, es un espacio de reducidas dimensiones, pero por donde pasan grandes grupos. Y HAMLET no podían ser menos, tenían que tocar en Logroño.
Con una gran entrada se presentaban a la misma hora que empezaba la segunda parte del derby madrileño, pero como digo siempre, entre el fútbol y un concierto, y más con los protagonistas de esa noche, creo que gana la música por goleada.
Con la intro adecuada, comienzan los acordes de “Tortura-visión” el primer tema del disco, un disco, que personalmente me lo tengo muy escuchado, ya que lo compré en su momento y fue algo impactante en mis oídos, y eso que a HAMLET les sigo desde sus comienzos.
A partir de ahí lo dicho anteriormente, fue un auténtico espectáculo, que demuestra que los grupos que son buenos, lo son allá donde toquen. Quizás estaban inspirados o muy motivados, pero lo cierto es que pese a ciertos problemas de sonido, como los de Paco con su metrónomo, el concierto fue de principio a fin una sucesión de intensidad y de bienhacer en el escenario.
Su típicos saltos, tanto de Luis como de Molly, el increpar al público, el implicar ala gente, el que suenen temas como “Dementes-cobardes” y siga tan actual, el que Alberto y Alvaro estén tan integrados en el grupo, que parece que llevan desde el principio.
No se, hablar de un concierto de HAMLET es fácil y difícil, por que expresar lo que vas sintiendo cuendo suena “Raquel”, o escuchas”1998”, o te emocionas sintiendo “Antes y después”, un himno en toda regla, que es “Tan simple como decir No”, vienen recuerdos personales y de la trayectoria de HAMLET unidos bajo la música que llevan tocando y que han conseguido darle ese toque personal que se le identifique.
Los que al principio de su carrera les tacharon com copias de…deberían de asistir ahora a sus directos, y escucharlos y verlos, con esa actitud, además de una envidiable forma física, como muestra Molly cuando se quita la camiseta.
Sudan en el escenario por que no paran, y sudan entre el público, ya que “La Cabra” es un tema, en el que se prepara un “wall of death” por el grupo y Molly acaba cantando la canción entre todos. Impresionante hasta aquí y lo que nos quedaba todavía.
Verlos así ya había justificado más que de sobra el estar en el concierto, aparte de ver a la gente como canta todos los temas, como “Odio”
También dedican una segunda parte a su otro disco más exitoso, como es “Inferno”, comenzando por “El mejor amigo de nadie”, siguiéndole ”Buena suerte” y también “Mi nombre es yo”, muy bien ejecutada por todos, público incluído, que como hemos dicho estaba muy partícipe desde el principio.
A estas alturas, estaba demostrado y ya la sonrisa no se nos borraba, puesto que la progresión en directo de HAMLET es un hecho y de todas las veces que les he visto, creo que es la que más he disfrutado, y una de las que más cómodos les he visto, pese al pequeño escenario que tiene la sala. Lo suplieron con ganas y con implicación y complicidad con la gente presente.
“Lárgate despacio” y “Miserable” también sonaron, quizás con menos acogida, o menos respuesta, pero es que el cansancio era ya notable, al menos entre los que estábamos disfrutando sin parar del grupo. Ellos, como ya he dicho, parecen incombustibles.
Y es cuando suena “Denuncio a Dios”, otro de sus himnos, al que le sigue “Vivir es una ilusión”, dos temas que son bien conocidos por los fans de los madrileños y que son de lo más representativo de este tramo, con el que cierran el capítulo dedicado a “Inferno”.
Tras una breve vacilada que si se van o no, dado como es la sala, optaron por quedarse para los bises correspondientes, “Un Mundo en pausa” y la clásica “Irracional”. En estas canciones, Molly se tira al público y se le pasea por la sala, entre otras cosas, ya que llegamos al final, con una despedida de gala, ya que e bajó a a gradecer a los presentes el que estuviéramos allí, casi uno a uno, algo que les honra. Y es que si HAMLET se ha caracterizado siempre, es por haber cuidado a sus fans, a los que les siguen, de tal manera que han sabido ganarse el respeto de su gente a base de trabajo y de buenhacer, como quedó patente una vez más.
Y con este tema y la despedida se ponía punto y final, al concierto, aunque Molly siguió cantando un poco la música que pusieron de despedida. Sin duda HAMLET es un ejemplo de lo que es un directo de un grupo, casi dos horas, y lo más llamativo es que su música sigue de actualidad, y ellos en más forma que nunca. Un ejemplo en todos los sentidos, sin duda.
Esperemos que el resto de conciertos de esta gira “Insomnio”, sean como este, ya que intentaremos estar por que HAMLET siempre es un grupo que por mucho que les veas en directo, al menos yo, quiero volver a verlos y a disfrutar una vez más de su música.
Agradecer enormemente a Quebolá Producciones las facilidades dadas para hacer la crónica.


































