HELLFEST – CLISSON, FRANCIA – 15/6/12
‘Intro y vuelta triunfal de Diamond’
Un año más el equipo MetalCry volvió a tierras francesas para disfrutar de una nueva edición de uno de los festivales más potentes a día de hoy, dando directamente la mano a la solera de eventos como el sueco Sweden Rock y dando un gran repaso al mismísimo Wacken.
Antes de comenzar con el análisis del todos los grupos que vimos, voy a iniciar diciendo que el festival ha dado un salto cualitativo importantísimo con respecto al año anterior; ha crecido y de una manera sobrecogedora, pese que aun se puede disfrutar perfectamente de todos los grupos sin problemas.

En esta ocasión, un atormentado viaje desde Milán me hizo perderme la jornada de prefiesta que se suele hacer en una gran carpa que instalan en los aledaños (casi en la zona de acampada), para pasar la primera noche a ritmo de buena música y compartiendo unos refrigerios en muy buen ambiente.
Desgraciadamente llegamos el mismo viernes a primera hora de la mañana, y entre pitos y flautas buscando el organizadísimo camping (este año con torretas identificativas de diferente color, flanqueadas eficazmente por puestos de WC- como siempre insuficientes-), nos plantamos en la hora de recoger nuestras acreditaciones, sin problema ninguno, con una organización que funciona eficientemente en un breve periodo de tiempo.

Muy inteligentemente, han habilitado además una segunda entrada al recinto para todos los acreditados, lo cual en más de una ocasión nos salvó el pellejo a la hora de poder hablar de perdernos el inicio de ciertos grupos.
Una vez entrado en el recinto y comprobado, que amén del line-up el crecimiento extensivo era notorio, nos dirigimos a la entrada para ver la bonita portada de acceso, en la que en esta ocasión prepararon juegos con fuego y sonido en cada uno de los tres días del festival (muy bonito de ver la verdad).
Por otro lado, el festival este año contaba con seis escenarios, dos de ellos principales y abiertos, dos cubiertos en una carpa mucho mayor que en el caso del año anterior y otros dos independientes y techados dedicados a dos corrientes completamente diferentes del resto de escenarios.
Los puestos de comida se distribuyeron equitativamente en dos posiciones estratégicas, así como los servicios y los puestos de bebida y merchan, perfectamente decorados para la ocasión con la estética que habían elegido para este 2012, tomando como punto de referencia, las dos zonas donde se podían conseguir fichas para la obtención de bebidas.

Siguiendo por la rama de la adquisición, no se nos puede quedar fuera la gran zona de merchandising (no oficial; que esta parte también tenía sus “reservados”), sino esa pedazo de área con gran carpa, llamada “Metal Market” en la que se podía encontrar de todo y en la que para que nos hagamos una idea, me gasté lo que tenía que haberme dejado de entrada habiendo cogido un abono normal, todo un peligro para el bolsillo ver tanto vinilo y camisetazas juntas, muy difíciles de conseguir mano a mano en nuestro país, a no ser que se hagan pedidos vete tu a saber donde…
El tiempo en esta edición tampoco nos ha dado mucha tregua, recuerdo el sol poniéndonos rojos en actuaciones como EXODUS mientras nos dejábamos las piernas saltando y metaleando duramente, o parte del concierto del señor OZZY, donde nos cayó todo lo habido y por haber.
No me gustaría terminar este epígrafe sin resaltar de nuevo la preciosa decoración del festival que pudimos disfrutar más de 100 mil personas entre las tres jornadas, es que tenían pensado a todas las escalas hasta el más mínimo detalle, y mejor no os cuento el interior del area VIP, porque aquello volvió a ser cosa de otro planeta con unas espectaculares esculturas, la mítica hamaca metálica con 9 puestos para descansar, o los siempre socorridos pufs para dar una cabezada…

Y ya por último, a modo de una disculpa que todo el mundo deberá entender, se sabe perfectamente que este tipo de festivales son una verdadera locura, ya que por más que se quiera de los 157 grupos que tocaban en el festival, era físicamente imposible poder ver a más de 30 (por decir una cifra medianamente correcta) sin que se solaparan, así que en esta crónica reflejaremos los conciertos que pudimos ver de alguna forma, ya sea completos en toda su duración o algunos fragmentos, que decidimos cubrir para ver cómo están a día de hoy ciertas bandas, o decidir si eran una opción para futuros conciertos…
Autor: Javier Fraile
A partir de aquí, todo será sobre las actuaciones de cada uno de los grupos:
La primera actuación que llegamos a ver fue la de HAMLET. Una actuación muy especial y extraña a la vez. Especial por que los madrileños acudían al festival con muchas ganas para presentar «Amnesia» a los franceses y por que era uno de los representantes nacionales junto con AVULSED. Era extraño ver a HAMLET de día, a primeras horas, a eso de las 11:45, pero con una suficiente cantidad de gente, entre españoles y los primeros que habían acudido al festival.

Y como no podía ser de otra manera, prepararon un set muy especial, basado íntegramente en el disco con el que están de gira. Para los que les conocemos nos descolocó un poco, pero lo que es innegable es que salieron a reventar el festival, a dejar su huella y su buen hacer encima del escenario. Poco a poco, con los primeros acordes de «La sombra del pasado» salieron a escena Paco, Alberto, Alvaro, Luis y el último: Molly.
Imagino que prepararían a conciencia la actuacíón, pero…no se puede luchar contra ciertos fallos de sonido. El micro de Molly le jugó una mala pasada y estuvo un buen rato sin apenas sonar. Pero ya sabemos como se las gastan en directo, y suplen con gran profesionalidad las adversidades que se puedan encontrar.

«Mi soledad» y «desesperación» le siguieron, y la entrega de todos era máxima. de verdad que da gusto verles en el escenario, sea donde sea, por que la entrega es máxima, así como el tratar de animar a los presentes, que estábamos disfrutando de lo lindo pese a esos inconvenientes que les costó el solventarse.
«Deja Vu» y «Al tercer día» sonaron muy bien, una vez que ya estaba todo en su sitio. Y para terminar lo hicieron con un temazo como «Un mundo en pausa». Una pena que dispusieran de un tiempo tan corto, pero quien sabe si les volveremos a ver en otra edición, en otra posición más privilegiada del cartel, máxime cuando la despedida fue de aprobación unánime. Por cierto que el video de la ctuación íntegra de HAMLET se puede ver en la web del festival.

Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
La leyenda del death metal inglés BENEDICTION, supo caldear a la gente que nos agolpamos a orillas del escenario Altar, para ver que se trae entre manos la formación y la verdad es que la actuación pudo ser muy mejorable por parte de los técnicos, el primer tema ; “Unfound Mortallity” de ese “Trascend The Rubicon” del 93 (mejor etapa de los deathers), que parece ser se tomaron a coña desde la mesa, porque sonó pésimo.

Arreglándose la cosa con “Nothing On The Side” y “Neverbomb”, temas rápidos y contundentes que volaron la cabeza al personal con un buen hacer brutal de un Dave Hunt en un estado de forma envidiable, que sigue tirando de su grupo con gran soltura o el señor Darren Brookes a las cuerdas, quien a parte de mostrarnos toda su mala leche, se mostró muy cercano a un público volcado con la banda.

Terminaré diciendo que aparte de marcarse la friolera de nueve temas a quemarropa, no tengo ni idea de quién era el batería que llevaban en esta ocasión que apenas andaba sin manos el colega, una fiera del doble bombo que supo poner la percusión ideal al bolo y demostrarnos su agilidad en temas como “Jumping At Shadows” (el mejor de toda la actuación).
Autor: Javier Fraile
Fotos:José E.Egurrola
Mi reencuentro con el señor Lizzy sobre los escenarios, no fue para nada aquello que me hubiera gustado disfrutar, aunque todo sea dicho me lo pasé como un enano con sus temas de siempre, sabiendo también que este año iba a poder verlos otras dos veces más (una de ellas como cabezas de cartel del festival Headbangers).
De cualquier forma, aparte de que tocaron en el escenario uno que inexplicablemente me sonó mal en casi todo el festival, y con un sonido mucho más alto de lo que debería haber sido, que empañó mucho más la actuación de la leyenda americana.

Hacía más de cuatro años que no les veía subidos en tablas, ese metal de corte clásico y americano que tan buenas horas me ha hecho pasar en mi habitación y que en este concierto no logró convencer como debiera haberlo hecho, sobre todo por el propio Lizzy que aparte del mal sonido, no se cantó bien ni sus temas más épicos.
La banda hace gala de su particular show, con los espectáculos de magia del líder de la formación, cambiándose las máscaras en un abrir y cerrar de ojos, esa chica a la que degüella sin ninguna piedad y su conocidísimo gusto por la sangre de pega, embadurnando como procede a las primeras filas con sus propias manos.

En cuanto al setlist comenzaron con “Tomorrow Never Comes”, de mis favoritos por no decir de lo mejor que tienen en esta nueva etapa de la banda, bien a las guitarras aunque con mucho postureo, la cañera “Red Rum” que nos hizo a todos repetir el título entusiasmados una y otra vez con el frontman, usando la última parte de “Rod Of Iron” para cerrar.
Una graciosa cover de Lady Gaga que se podían haber dejado fuera sonaría a continuación, para terminar con un simple solo de bajo del señor Marten Andersson con una progresión en velocidad, fue bien acogido por el público y siguieron con “We Only Come Out At Night”, muy mal de guitarras.

La mejor parte del concierto fue obviamente el “Let There Be Blood Tonight” con toda la parafernalia de la sangre y el embadurnamiento mítico del personal, cantando su estribillo como locos con el líder de la formación que estaba realmente entusiasmando y dando lo mejor de sí aunque no fuera suficiente.
Un solo de guitarra que se podían haber dejado fuera también, se unió a “La Marsellesa” (himno de Francia, aplaudido por gran parte de los presentes) y después un final de fiesta bastante acertado a través de la dinámica Me “Against de World” y la conocidísima “American Metal”; claro himno de los de california que culminaron con los últimos compases de la juguetona “Somethin´s Crawling”.

Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Tras la actuación de LIZZY BORDEN nos decidimos por ver también a STREET DOGS, que es uno de esos grupo tipo old school que en un festival como el Hellfest tiene gran aceptación. Con un buen sol salieron a escena a demostrar el por que llevan tantos años haciendo un punk-rock, en el que además de tener gran respuesta, hacen colaborar ala gente. Y es que su cantante se bajó varias veces a las primeras filas a hacer cantar a los que les querían ver.

Instrumentalmente estuvieron impecables, y la implicaciòn que tenían con el público fue algo muy destacable. La pena es que al ser en las horas que era duró poco, pero sirvió para ir abriendo boca de cara a grupos como Dropkick Murphys.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
Otro esperadísimo reencuentro del viernes, sería con los sureños MOLLY HATCHET, una banda que aun a día de hoy sigue rindiendo a un nivel altísimo, liderados por el incombustible Dave Hlubek (os recuerdo que es el único miembro fundador que sigue en la formación), y de nuevo con el más que mal sonido que nos ofreció el escenario uno.
Me extrañó mucho (realmente no lo hizo), el no contar con alguna colaboración por parte de sus amigos LYNYRD SKYNYRD, algo que nos hubiera gustado a todos y que no hubiera estado de más, ¿os imagináis por ejemplo el “Bounty Hunter” man con la voz de Johny Van Zant?. Hubiera estado curioso cuanto menos.
Lo mejor de todo el concierto fue el buen nivel de las cuerdas en esta formación, madre mía con qué feeling miman sus instrumentos y los hacen estremecer entre sus manos, sin desmerecer en momento alguno, la aportación de Phil (viejo conocido para los que hayamos visto a la banda en los últimos años), a la voz.
Nada más comenzar la actuación con los primeros acordes de “Whiskey Man”, tuve la certeza de que iba a ser un concierto memorable (salvando el mal sonido) y a parte de la entretenida “Bounty Hunter” que he comentado al final, lo más destacable de la actuación de los confederados, fue su cierre con “Flirtin’ With Disaster”
Francamente me dio mucha pena ver como el públicos e iba alejando del escenario principal paulatinamente, pero está claro que si no te mola este sonido, ni la elegancia de sus riffs, temas como “Justice” o “Peace Of The Pacemakers” de pueden hacer algo infumables.
Autor: Javier Fraile
Fotos:Javier Fraile
Pasados los primeros temas de los MOLLY HATCHET, no pude evitarla tentación de acercarme al escenario Temple para ver que se cocía en la descarga de los blackers germanos ENDSTILLE, y lo cierto es que me dolió enormemente no asistir a todo el concierto, aunque claro también hubiera sido sacrilegio perderme a los primeros.
Los alemanes estaban encandilando al público con ese sonido oscuro y sucio, ataviados como se merece para la ocasión y luciendo un “bonito bronceado”, rojo y negro que hacía su actuación mucho más convincente.
Según me contaron, durante el tiempo que no estuve se marcaron entre otras un tremendo “Endstille Reich” totalmente blasfemo, que sembró el caos en las primeras filas del concierto y para mi llegada, ya estaban ejecutando los compases centrales de “Bastard”, uno de sus temas largos en el que se le entendía perfectamente con esos harmónicos endiablados a las guitarras y la fuerza de una batería casi sin fin.
Recuerdo perfectamente como para su “World Aflame”, el cantante de los germanos nos animaba efusivamente a cantar con él, dedicándonos unas miradas que se podrían englobar entre el más profundo odio y la complacencia, pudiendo observar claramente que nos estaba gustando lo que nos estaban ofreciendo.
Sin ninguna piedad y de nuevo con un apoyo total de todos los asistentes, jugando ya desde la presentación, llegó “Navigator” un tema que quizás yo no hubiera escogido para cerrar el concierto, viendo todos los temazos a muerte que tienen, pero bueno para decirnos adiós estuvo bien, con mucha presencia de las cuerdas en todo momento y de ese brutal blast beast del batería que en algunos momentos llega a ser incluso terrorífico.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile
Una de las principales atracciones, golosinas podríamos decir que nos traía el Hellfest este año, es poder ver el nuevo “supergrupo” de los señores Hansen y Kiske (archiconocidos por sus respectivas labores en HELLOWEEN), una banda que está teniendo la gran acogida que se merece, la cual nos acaba de dejar un disco muy correcto, con temas que llevan la justa impronta de sus responsables principales, y se hacen una delicia en el directo.
Aunque como muchos sabéis, no apoyo para nada la actitud del señor Kiske los últimos años con respecto al metal y mucho menos el hecho de que parece ser que tras volver a los escenarios en nuestro rollo, haya que adorarle, su voz me supo encandilar desde el primer momento.

Comenzaron con esa intro triunfal de “The Ride of the Valkyries”, para que el tema “Unisonic” comenzara enérgicamente con los primeros guitarreos y juegos de la banda, una formación que se muestra muy cómplice entre sí y denota un altísimo grado de amistad entre los co-líderes de la banda, especialmente con respecto al señor Hansen; el músico de la eterna sonrisa.
“Never Too Late”, dejó claro el buen nivel de la banda en líneas generales, ofreciendo un toque de frescor con un corte quizás que pasa mucho más desapercibido que el anterior, aunque en líneas generales podamos ver una mejor esencia de lo que pretende ofrecer Kiske a su público.
Siguieron con “King For A Day” con todo el feeling del mundo, y unos toques de bajo sencillamente impactantes, restando mínimamente protagonismo al dúo-dinámico, y con esos coros magistrales que ya quisieran muchas bandas, a cargo del señor Hansen (cuya voz espectacular conocemos de sobra por sus fantásticos trabajos con todo lo que toca…).

Mientras tanto, las coñas se repetían sobre las tablas, la interpretación de “My Sanctuary” fue de los puntos más flojos del concierto, aunque se nos olvidara rápidamente al comenzar a sonar esos primeros compases del “March Of Time” de esa etapa dorada de HELLOWEEN, y madre mía del amor hermoso, que cosa más espectacular, aunque Kiske las pasara canutas para llegar a ciertos tonos, nos dejó claro que sigue siendo un vocalista sobresaliente y nos hizo transportar a todos muchos años atrás, para hondear simbólicamente la bandera de los de la calabaza una vez más.
La baladita del disco “Over The Rainbow”, puso esos minutos tranquilos para que moviéramos los brazos a ritmo y disfrutáramos con la fenomenal voz del cantante, mientras el resto de miembros de la banda se tomaban un respiro. Y siguiendo esta idea, la banda siguió con “Star Rider”, de la que particularmente hubiera pasado para poder haber ofrecido otra cover de su banda inicial.
Después la divertida “We Rise”, con esa intrépida batería resultó acertada a la hora de inicial los primeros compases del mítico “I Want Out”, en el que una vez más volvimos años atrás para rescatar ese espíritu HELLOWEEN, que aun a día de hoy la banda sabe defender a capa y espada.

El final del concierto, siguió con muchas bromas entre los músicos, una bonita despedida y mucha tontería por parte del vocalista que seguía cantando emulando a Elvis, aun cuando desapareció de escena mientras los demás seguían despidiéndose, se conoce que al chaval le mola el asunto…
Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Era media tarde y el siguiente punto de la jornada, pasaba por volver al escenario Altar para ver a los mexicanos BRUJERÍA, quienes siguen rindiendo a un nivel inhumano, con esa legión de fieles fans que sudan la camisera ferozmente en todos sus conciertos, cosa que volvió a suceder en el caso de este concierto.
Ni por asomo se me hubiera ocurrido la majadería de acercarme a echar fotos a las primeras filas, por lo que decidí quedarme a disfrutar de su rabia desde una distancia, quizás excesivamente prudencial.

Y de esta forma fue como comandados por el señor Brujo (como siempre ataviado por el pañuelo ocultando su rostro), comenzaron a agitar a las masas con sus brutales ritmos, salieron a escena con ganas de quemar Francia entera si hubiera sido menester y dado que sus temas no se caracterizan por un largo desarrollo y menos duración, ofrecieron un amplísimo setlist que sirvió para que nos diéramos de leches y descargáramos adrenalina.
El primer tema ya fue “Pito Wilson” con sus contundentes bajos que iniciaron el desmadre y a partir de este punto todo fue un despropósito de odio, con esos ingeniosos comentarios en su lengua materna que hace a su concierto mucho más creíble.
Demostraron por otro lado estar muy comprometidos en su lucha particular, y así nos hicieron participe de su manera de funcionar una vez más, siguiendo con temas muy potentes y desgarradores como por ejemplo “Marcha De Odio”, “Brujerizmo” o “División del Norte” y cerrando su actuación de la manera más “elegante” posible; “Marijuana”, que para los que no lo sepáis es una cover, o más bien una parodia de la “Macarena” de Los Del Río.

Autor: Javier Fraile
Fotos: José E.Egurrola
Aunque siempre es triste la pérdida de una persona, sobre todo para una banda en el caso de su cantante, el caso de GOTTHARD con el fallecimiento de Steve Lee hizo pensar a muchos que la banda estaba acabada, ya que esa voz es y seguirá siendo complicadísimo de volver a encontrar.
Sin embargo la vida sigue y los suizos han encontrado en Nic Maeder, un sustituto de altura quien sin tener los mágicos registros de Lee, goza de según mi opinión: la voz perfecta para realizar cualquier clase de tema vinculado con el hard rock, aunque la afirmación pueda parecer mucho más amplia de lo que realmente es.

La banda que lidera Leo Leoni, salió al escenario francés con muchas ganas para demostrar todo lo que los asistentes teníamos muchas ganas de comprobar; que tenemos GOTTHARD para rato, con una voz bien reemplazada, que deja en un puesto altísimo la memoria del fallecido vocalista.
Desde los primeros compases de “Dream On”, supe que el concierto me iba a gustar, quizás con Nic algo más cortado en los primeros momentos, la banda supo tirar de él para que cogiera la posición adecuada y ofrecer un concierto bastante notable.
Con los arreglos pertinentes, sería “Gone Too Far” la primera en levantar al público, con una ejecución envidiable, supieron poner los puntos sobre las íes, sobre todo vocalmente hablando haciendo de la composición una verdadera maravilla y reflejando, todo lo que la nueva adquisición de la banda puede dar de sí.

“Starlight” abre el nuevo trabajo de los suizos y cuenta con el factor de no tener que dar cuentas a nadie, se nota a una banda mucho más cómoda, en especial al vocalista que deja su mejor parte en este tema sencillo de cantar en el que se deja la piel, tanto como en el medio tiempo “Remember It´s Me”, lleno de feeling y dedicado a todas las mujercitas que abarrotaban las primeras filas para disfrutar de los hard rockeros.
La tranquila “Sister Moon”, nos llevaba directamente a ese tema de BILLY JOE, que se adueño la banda hace ya mucho tiempo; “Hush” con mucha fuerza y muy bien a las guitarras a todos los efectos. Después, uno de los temas más bonitos que sonaron la tarde del día 15; “One Life One Soul”, nos hizo acordarnos de Lee entre esas preciosas guitarras y esa perfecta forma de entonar el corte de Nic.

“Moundain Mama” ofrece esa genialidad por parte de Leoni con su instrumento y ese sintetizador vocal que anima a la canción, continuando la bonita “The Story´s Over”, cuyas guitarras nos tuvieron enamorados durante los cuatro minutos de la canción, es una de las nuevas que mejor acogida ha tenido entre el público, bastante solemne en su desarrollo, aunque todo un bombazo contundente.
Y para ir encarrilando el final “Fist In Your Face” sonó atronador, con mucha fuerza (justo la que necesitaba), para servir de anticipo a las partes más esperadas del concierto; ver como se desenvolvía el nuevo con el himno “Lif It Up”, con el que disfrutamos como enanos y “Anytime Anywhere”, que aun cantado por Nic sigue siendo la verdadera joya de la corona, junto con ese tremendo “One Life One Soul”, queridos amigos; tenemos banda para rato.
Autor: Javier Fraile
Fotos:José E. Egurrola
Aunque reconozco no ser todo lo asiduo a la banda que debiera, los TURBONEGRO son una formación que siempre me han generado una gran sensación de respeto y es que sus directos son la cosa más amena y entretenida del mundo, buscando el impacto directo entre los asistentes y generar unas buenas vibraciones permanentes.
No sabría explicar ciertamente el sentimiento durante la hora escasa que sentí viendo a los noruegos, pero me hicieron extremadamente feliz. Luciendo esa gorra como estandarte simbólico y claramente liderados por el tatuado Tony Sylvester, nos deleitaron con un concierto de intransigente rock-punk, muy a la altura de las circunstancias.

Destacando por otro lado, la labor de Euroboy a las cuerdas con esa soltura y ese desparpajo que hace a la banda tan especial, hablando genéricamente.
Si comentamos el setlist que ofrecieron, a parte del buen sonido en general con un par de problemas técnicos que ni deberían ser citados, pues abrieron con “All My Friends Are Death”, muy bien en todos los sentidos y despertando el interés de todas las primeras filas que en breves segundos estaban bailando al frenético son de los rockeros.
Otros temas destacables de su concierto, pudieron ser “The Nihilist Army”, el enérgico “I Got A Knife”, una coreadísima “Turbonegro Must Be Destroyed” o “Get It On”, dejando un gran final de fiesta con tres cortes a modo de bis, entre los que sin dudarlo destacó el corte final “I Got Erection”.

Si además contamos la cantidad de tonterías que hacen a lo largo del concierto, y el guiño por ejemplo al “God Shave The Queen”, con el propio Tony ataviado como la propia reina de Inglaterra, podemos pensar en un concierto muy notable por parte de esta formación.
Autor: Javier Fraile
Fotos:José E. Egurrola
Aunque sabía perfectamente que asistir a la actuación de los finlandeses en el escenario Temple, implicaba directamente palmar medio concierto de los LYNYRD SKYNYRD, opté por dividir fuerzas y acudir a la segunda mitad de los mencionados.
Ver a esta formación siempre es un placer, aunque tengan un día con mal sonido se les puede perdonar por la profesionalidad de todos sus integrantes y en verdad este año en Hellfest han dado un concierto de sobresaliente.
Tienen una formación muy sólida y unos temas estupendos que saben explotar a la perfección como en este caso, abriendo con una breve intro que nos metía en medio del “fregao” con el “Ukkosenjumalan Poika”, que incluía su primer trabajo “Suden Uni”, en el que ya pude ver que están fenomenal a las voces, con esos toques de orquestación de los teclados, super efectivos y genialmente introducidos que nos hacían sumergirnos en su particular visión del black metal.
Continuaron con el largo “Huuto”; una canción que directamente podríamos decir que eclipsa dentro de esa corriente folk-pagana con una intro sublime que se rompe con unas fuertes guitarras, dando paso a unos ritmos totalmente pegadizos y es que les da exactamente igual pasar de interpretar un corte de su primera obra, a defender esta sublime canción de su último disco, donde brilló especialmente la unidad de una banda que ya se conoce de hace tiempo y sabe transmitir unas perfectas vibraciones al público en cada momento.
La intro de “Kivenkantaja” levantó el clamor de los asistentes, hasta que la contundente batería comenzó este desgarrador tema, el más crudo de los que interpretaron con esa garra en la lírica que gustó mucho, además una y mil veces la canción estalla proponiendo enrevesados giros de los que tanto gustan en este género, aunque la formación como todos sabemos se desmarque del mero black.
Tremendo también “Aurinko Jaa Kuu”, temita de mucha orquestación y protagonizado mayormente por los instrumentos, especialmente por las guitarras y los sintetizadores que proponen pequeños juegos que van adornando la composición.
Para despedirse de un público al que le faltaba dar palmas con las orejas, a grito de “more, more, more”…Nos ofrecieron el larguísimo “Jutenheim”, con lo que su cuenta quedó más que saldada ya que podrían ser varias canciones dentro de la misma con muchas y muy diferentes partes que se extienden en los casi veinte minutitos que dura el corte.
Autor: Javier Fraile
Fotos: Javier Fraile
LYNYRD SKYNYRD es de esos grupos que llevan siempre a un público fiel allá donde vayan. Es de esos grandes nombres que siempre deben estar en un festival, pese a que a veces su inclusión no se pueda entender mucho, dadas las características del festival. pero como parece que la tónica predominante era de que el talento esté en el escenario, es obvio que ellos no debían de faltar en esta cita tan importante. En esta ocasión el sol volvió a lucir de nuevo, tras el chaparrón que cayó con Turbonegro.
Para mi llegada al concierto de los sureños, estaban interpretando “Whiskey –A-Roller” con esos ritmos que nos llevan a pensar en los bares de carretera amenizados con la pianola, y haciendo en todo momento gala de una tremenda elegancia y saber estar en escena que les permite aun a hoy en día ser parte de la jet set en su género.

Sin perder un segundo, siguieron con una grata sonrisa con “The Needle AndThe Spoon”, más tranquila que la anterior aunque con la misma finalidad, es de esos temas imperecederos de una banda que aun sigue teniendo muchos años por delante como demuestran en tablas todos sus componentes, quienes por cierto se están pegando un tour realmente infernal en cuanto a fechas se refiere.
Con esos toques de “cencerro”, no es de extrañar que suene también “Gimme Three Steps”, con mucha energía y un cantar celestial, que no hizo moverse al público ni una gota, después esa versión titulada “Call Me The Breeze” de JJ CALE, que ya han hecho suya después de tantos años, en la que la voz principal y los coros jugaron un roll fundamental, y si consiguió levantar al público.

El telón de fondo cambiaba por completo para mostrar una gran bandera y dejar paso al momento más esperado del concierto, en la que todos nos aunamos para cantar la letra del ya más que célebre “Sweet Home Alabama”, bajo la atenta mirada de todos los músicos, como diciendo “el que no cante lo espabilamos rápido”, y en verdad la canción no pudo funcionar mejor, contagiando a todos esa sensación de libertad y ese fluir de un estribillo tan simplemente genial.
Para cerrar el show de los SKYNYRD, ofrecieron un bis más tras despedirse, dedicado a todos los miembros que ya han fallecido en la banda, de hecho detrás podíamos ver un nuevo telón con sus nombres y un bonito águila sobre un cielo azulado…Fue toda una lección de humildad por su parte, interpretar un tema de tanto feeling, con esas tremendas guitarras que nos hicieron estremecer una vez más en directo, el tema fue “Free Bird”.
Autor: Javier Fraile, José E. Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
Ver a DROPKICK MURPHYS siempre es una fiesta asegurada, y si encima es en un festival, la locura es total. Con la lluvia que parecía que nos respetaba, y tras la actuación en el Azkena el día anterior, se presentaban los de Boston en uno de los escenarios principales del Hellfest. Cuando empezaba a caer la noche, con ya las luces a pleno rendimiento, comenzaron a sonar los primeros acordes de la intro «The Foggy Dew» y el movimiento entre el público que se agolpaba, con la lluvia a punto de volver a hacer su presencia. Fue sonar «The State of Massachusetts» y el delirio comenzó. Alucinante el comportamiento d ela gente y el trabajo que tuvieron que hacer el personal de seguridad. gente y objetos volando, fue la tónica durante casi todo el concierto.

Estaba claro que era uno de los platos fuertes del día, uno de esos grupos que se esperan con ganas, pese a que la hora de la cena era inminente. Pero cuando salen a escena, uno se olvida de todo, ya que su sonido mezcla de folk irlandés con un poco de punk rock, ideal para cantar en un pub con una buena pinta, o como en el Hellfest, con una cerveza mientras los ves como desgranan los 16 temas que tocaron, con una energía envidiable, es una auténtica gozada.
No defraudan en directo, eso quedó patente, cuando temas como «Johnny, I Hardly Knew Ya» o «Going Out In Style » son cantados por los que estaban en la zona del escenario principal. Simplemente es una auténtica fiesta. Aunque también tuvieron un detallazo con el público del festival, cuando sonó «Rose Tattoo «, un tema que va a ir en su próximo disco que saldrá en Enero de 2013 y que contó con la voz de una de las violinistas, con algún que otro problemilla de sonido. Imagino que la lluvia que hizo presencia a mitad de su actuación, tendría algo que ver.

Cuando sonó la versión de «TNT» de AC/DC que acostumbran a hacer para despedirse del público, es como si apenas hubieran pasado cinco minutos del comienzo de su brillante actuación, pero…tenían la sorpresa reservada de que esta vez iban a acabar con uno de sus clásicos «I´m Shipping up to Boston«, un tema muy cantado y muy popular entre la concurrencia, además de poner un colofón excepcional a su brillante concierto en el Hellfest.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
Impresionantes SATYRICON, pongo la conclusión antes de comenzar a contaros nada porque esto sí fue un concierto de matrícula de honor, los blackers noruegos aparecieron en escena con una grandísima cruz invertida sobre sus cabezas y con las ideas muchos más que claras a la hora de comenzar su directo.
El show fue francamente espectacular, con una puesta en escena limpia y un escenario a parte de perfectamente iluminado, presidido por el precioso pie de micro con forma de tridente de Satyr. Lo cual hizo que sumado a la gran calidad del sonido, estuviéramos ante uno de los mejores conciertos de la jornada del viernes en Hellfest.
La actuación dio comienzo puntualmente con “Now Diabolical”, comenzando un blasfemo discurso con los presentes desde la primera nota que llevaba al líder de la formación a enfrentarse directamente con nosotros, mientras sus “secuaces” se rompían el cuello en un eterno headbanging que solo pararía en contados momentos del show (vaya resistencia la de estos chavales…).
Siguieron las fieras guitarras de “Black Crow On A Tombstone”, enlazando con los toques de bajo que se anticipan al gran estallido inicial de “Forhekset”, una canción de puro black metal que hizo que el nivel del concierto se elevara con esa rapidísima batería y esa voz tan voraz.
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Una de las mejores canciones del concierto fue “The Wolfpack”, en la que pudimos ver a casi todo el público haciendo headbanging al son de los simples ritmos de la composición, haciéndonos ver como una canción tan sencilla como esta se puede convertir en letal en cualquier concierto. Luego llegarían los desgarradores ritmos de “Hvite Krists Død”, con ese cabio de tempo tan espectacular que crearon un gran efecto.
“Repined Bastad Nation” fue una de las canciones más rápidas que ofrecieron sin parar de moverse por el escenario, causando un gran revuelo entre los que aún no podíamos dejar de movernos como poseídos por algún extraño maleficio, con esa aportación de las guitarras soberanas de una canción cuya lírica no es muy común de escuchar a Satyr.
Y a partir de este punto todo fue a mejor si cabía la posibilidad, con la tranquila “To The Mountains”, al destructiva “Mother North” que hizo la velada mucho más oscura de lo que ya teníamos entre manos, con esos coros pregrabados que atronaron la tarde-noche del Hellfest, dejando paso a “K.I.N.G.” y su imponente batería, también de lo que más gustó al público por sus marcadas referencias rítmicas.
El final del su concierto, fue una verdadera patada en la cabeza a través de “Fuel For Hatred”, nadie podía estar más satisfecho por lo que habían hecho y este tema terminó por encender la mecha de una dinamita que voló por los aires el escenario del festival, entre los tonos rojos de una iluminación muy bien ejecutada, que hicieron de este un concierto infernal. Espero sinceramente volver a ver pronto a los noruegos en directo y que la actuación sea como mínimo, la mitad de buena.
Autor: Javier Fraile
Fotos:Javier Fraile
Como había tenido la ocasión de ver a los americanos MEGADETH la semana anterior, como cabeza de cartel del Metalfest, no me pensé dos veces dejar que el concierto lo cubriera mi compañero y pasar del escenario Temple donde habíamos visto a SATYRICON, al Altar para ver que se contaban los death metaleros OBITUARY, quienes a todos los efectos dieron un concierto demasiado flojo.

Los de Florida, salieron a escena muy rápidos y enérgicos liderados por su comandante John Tardy a quien le ha crecido espectacularmente suya larga de por si cabellera y comenzaron a desgranar su directo con “Redneck Stomp”, pero ya me olía a mi algo a parte del mucho peor sonido que tuvieron, tratándose del último grupo de la noche y es que pareció que tocaron sin ganas en ningún momento, por mucho que el guitarra hiciera algún guiño cómplice a las primeras filas o que el vocalista se mostrara rabioso a la hora de interpretar sus cañeras composiciones.
Y bueno la verdad es que el concierto únicamente mejoró cuando interpretaron los temas más cañeros y los más clásicos de la banda, aunque también tuvieron momentos en los que me aburrí soberanamente.

De lo mejor que ofrecieron sería por poner algunos ejemplos “On The Floor”, “Turned Inside Out”, “Find The Arise” o “Evil Ways”, porque del resto pues estuvieron bastante limitados en general. Ofreciendo lo que en definitiva fue un concierto muy saltable, tanto que el último tema me fui a ver que se estaba cociendo por el escenario principal, para ver a un Mustaine totalmente descafeinado que nada tenía que ver con el de la semana anterior.
Autor: Javier Fraile
Fotos:José E.Egurrola
Antes de la actuación estelar de la noche, era el turno de MEGADETH. Aunque no vimos la actuación al completo, por ir de un sitio a otro, y justo cuando volvía a empezar a llover era su turno. Reconozco que nunca han sido santos de mi devoción. Es un grupo que no me transmite, y viendo directos como este del Hellfest, me lo ratifican. Con la música que hacen sigo sin entender la pasividad que tienen en el escenario. Y eso que sus incondicionales se hicieron notar y aclamaron al grupo. Pero los de Mustaine, con Junior al bajo, y con un set list que incluyó temas como «Never Dead» o «Hangar 18«, e incluso «Public Enemy No. 1″, «Symphony of Destruction» y la clásica»Peace Sells…»; temas de todas las épocas, que culminaron con «Holy Wars… The Punishment Due / Mechanix «.

Una actuación que creo que no pasará a los anales del festival y que para mi, será recordada como uno de los aburrimientos del festival a la espera del gran KING DIAMOND. Se que más de uno me dilapidará por lo que he escrito, pero es lo que vi y lo que me hicieron sentir, bueno, mejor dicho, no me transmitieron nada. Aunque eso no es nuevo en este grupo. Imagino que muchos de los que los vieron dirían que fue sublime y magistral, pero para gustos los colores.
Autor: José E.Egurrola
Fotos: José E.Egurrola
El concierto más esperado de todo el festival, tanto para mí como para muchos asistentes, era la segunda fecha europea este 2012 del rey diamante, como muchos sabréis la formación llevaba muchos años sin dar un concierto, lo cual sumado al delicado estado de salud del vocalista y líder de la formación, han hecho que verle en directo haya sido un verdadero placer, sobre todo por la escala de lo acontecido, con una puesta en escena mucho más que espectacular, ambientada por una lluvia que nos caló enteros sin que nos importara durante la casi hora y media que estuvo en escena la banda.
Tuvimos la mala suerte de no ver ninguna colaboración estelar como si disfrutaron, según me han comentado varios amigos, en su periplo del Sweden, pero vaya que nos damos un canto en los dientes con todo lo que nos ofrecieron los “daneses”.
La banda además, hizo uso de una bailarina con varios papeles para ir escenificando el impresionante espectáculo y sería la propia mujer del Rey quien se encargó de realizarle los coros en muchas de las canciones, lo cual si lo sumamos al impactante decorado que presentaron y todas esas puntillas como el candil o las copas, hicieron que a DIAMOND, no le fuera difícil meternos en su oscuro bolsillo desde los primeros compases.
Además, el juego de luces y humo acompañó idílicamente toda la actuación creando un aterrador discurso, como ya hacía el vocalista hace años y años. Y su salida a escena, hizo que se me encogiera el corazón al volver a contemplar en directo ese maquillaje que luce en los últimos años (el modelo nuevo), con esa elegancia al vestir y emular su papel de Lord y ese pie de micro formando una cruz con huesos “humanos”, claramente despampanante, mientras los demás miembros del grupo ya había salido durante la introducción de la canción. No se me va a olvidar en la vida ver al vocalista entre las rejas, mientras la iluminación más clara le hacía perfectamente visible en los primeros acordes de “The Candle”.
Los primeros falsetes del vocalista, quien nos dejaba también a nosotros cantar la canción me hicieron ver su discografía una vez más delante de mis ojos, fue un golpe de efecto que me hizo esbozar una sonrisa, en los primeros instantes de la actuación, mientras aún enrejados, una banda que le acompaña desde hace muchísimos años, ponía lo mejor de sí mismo para ofrecernos esa auténtica joya.

Seguida de “Welcome Home”, no sin antes saludarnos a todos y presentarnos a esa “abuelita adorable” que comenzaba con la puesta más teatral de su concierto, haciendo un diálogo directo con la actriz mientras cantaba la canción. Inexplicablemente, en este punto metieron un solo de batería, al que de repente se le unieron los instrumentos para interpretar “Voodoo”, en la que dejaron un perfecto solo de guitarra.
El vocalista tomaba asiento delante de la batería, para la intro pregrabada de “At The Graves”, sobreactuando una gesticulación que no me agradó para nada por pasarse de real, pudiendo haberla cantado sin problema alguno y cuyo comienzo, con las guitarras nos podía hacer pensar tranquilamente en el término playback…
Acto seguido, cogió una pala y la escena se volvió a llenar de humo para el comienzo de “Up From The Graves”, con esa forma casi ridícula y teatral de cantarnos algunas partes de la canción, mientras se apartaba a un segundo plano en la instrumental “Let It Be Done”, aprovechada para que dos secuaces vestidos como monjes encapuchados, desmontaran la jaula frontal del escenario y únicamente alumbrados por el fragor de las dos cruces invertidas “en llamas”, comenzaran a tocar “Dreams”.
El siguiente tema en caer, fue una de esas canciones que ponen los pelos como escarpias, a todos nos gusta esa primera parte de “Sleepless Night” con ese cantar del Rey capaz de levantar a los muertos, que se acentúa con la fuerza de las guitarras de manera impresionante y que acabó con el vocalista deshaciéndose hasta dar con sus rodillas en el suelo, para que su compañero se marcara un solo de guitarra bastante entretenido, protagonizado por una guitarra acústica aunque también echaran mano de la eléctrica.
“Shapes Of Black” fue la canción que más se descolgó de su discurso, no así como cuando comenzó solemne las primeras frases del su celebradísimo “Come To The Sabbath”, tema que como sabréis hizo con los también suyos MERCYFUL FATE (único tema que hizo de la otra banda todo sea dicho), usando una figura femenina que se movió con mucha soltura por el escenario, jugando con un candelabro.

No me quiero olvidar en el tintero, el mencionar las muestras de cariño recíprocas del concierto, el vocalista agradeció absolutamente todas las canciones que hizo y el público le brindó la mejor de las respuestas con toda su aprobación.
El concierto finalizó su parte central con la rotunda “Eye Of The Witch”, con esos ritmos que nos atraen e influyen nuestros sentidos, es una verdadera delicia poder ver temas como estas interpretadas en directo, ya que si bien el vocalista pierde protagonismo, la instrumentación es de lo mejor que dio de sí el setlist de Hellfest.
Desaparecieron de escena y a su vuelta, amén de presentar a toda su banda y colaboradores, su guitarrista y amigo Andy LaRoque, se encargó de comenzar las guitarras de “Family Ghost”, en la que vimos una de las mejores caras del vocalista, realmente soberbio y absorto en sus falsetes mientras recorría para arriba y para abajo su gran escena.
Y unido a este bis, presento “Halloween” que supuso una verdadera fiesta a estas alturas del concierto, de hecho hasta nos hizo gritar con él en un par de ocasiones, yo estaba que no me lo podía creer sinceramente, mi juventud ha hecho que únicamente le hubiera visto una vez antes de esta ocasión y ya en estos momentos no podía pedir nada más a su recital.
Para terminar y poner la estocada que el concierto merecía, volvieron a sacar la guitarra acústica para iniciar “Black Horsemen”, canción en la que se lucieron mucho más los instrumentos que el señor DIAMOND.
Como conclusión, un concierto que me hizo soñar una vez más con la magia del Rey Diamante, el resto del día que fue bastante bueno se había quedado renegado a un segundo plano, totalmente eclipsado por la impecable actuación del danés. Espero y deseo tener la oportunidad de verle algunas veces más este próximo año 2013.











































