Algún día volverá a llover… // RAIN – Sala Razzmatazz 3 (Barcelona) – 20/12/2008

El pasado sábado 20 de diciembre fue una triste noche para aquellos que llevamos el metal en lo más profundo del corazón. Algunos dirán que ha sido la crisis, otros el cansancio, la edad… pero todos sabemos quién ha sido el culpable que ha llevado, de nuevo, a un grupo de metal a la tumba.
Esta vez le ha tocado el turno a RAIN, pero anteriormente ya cayeron Red Wine o Furia Animal, por citar unos pocos. Para acabar de rematar la situación aparece el señor Lars Ulrich, en los medios, atacando a quienes se bajan sus discos de internet cuando vende millones de copias anualmente. Su postura es muy respetable, y estoy seguro que se ha preguntado alguna vez: – Si Metallica pierde dinero con las descargas ilegales ¿cómo lo harán, para subsistir, los grupos que empiezan a ganarse un sitio en la escena? Pues no hay que ser muy erudito para responder: – Autofinanciándose como pueden y perdiendo más dinero que ganando al desplazarse a tocar o al grabar un disco. Así van tirando las pequeñas formaciones que consiguen despuntar, soñando que algún día podrán vivir de la música sin morir en el intento.

La situación es muy grave, para hacernos una idea del mal que provocamos al descargar música, intentemos viajar hasta principios de los 80. Imaginemos que Metallica lo dejan después del “Ride the lightning”, no podríamos haber disfrutado de obras maestras como “Master of puppets”, o que Iron Maiden se hubieran disuelto sin antes grabar el “Powerslave”. ¿Cómo lo veis ahora? ¿Quién nos garantiza que, bandas como las que han desaparecido, no iban a ser el relevo de Barón Rojo o Mägo de Oz? No lo podremos saber nunca, ya que preferimos presumir de tener la estantería llena de discografías pirateadas (que nunca escucharemos íntegramente) antes que invertir progresivamente en éste arte llamado música. Sin más dilación y sin ánimo de aburrir a los lectores, centrémonos en lo que ha sido el concierto de despedida de los barceloneses RAIN. Para ello voy a cambiar el presente por el pretérito, con la intención de lograr una mayor objetividad en mi relato.
Empezaré por pedir disculpas a los compañeros de MORENO DEL METAL ya que por problemas personales no pude presenciar su actuación, seguro que lo hicieron genial. Rondaban las 22:00 h de la noche, y nos encontrábamos en la más pequeña de las Razzmatazz para dar el último adiós a una gran banda, que después de diez años ha decidido tirar la toalla.

Pasados 15 minutos de la hora mencionada se encendieron los focos. La majestuosa intro orquestada sirvió para predecir que se avecinaba la tormenta sonora. La primera canción en sonar fue la que da título a su segundo trabajo discográfico “Pura sangre”. Me llamó la atención la pobre puesta en escena y la estética militar de la formación. Inconscientemente viajaba al pasado, cuando el gran telón con el nombre del grupo decoraba el fondo del escenario. Esas imágenes me obligaban a recordar el ayer cuando el elegante cuero formaba parte de la indumentaria de la banda, haciéndola más acorde con la música plasmada en sus dos trabajos. De aquella banda ilusionada que quería comerse el mundo poco quedaba aquella noche, la falta de rodaje se delató con el siguiente tema “Gritos de libertad” en la que Santi se olvidó una parte de la letra.
“La reina de las nieves”, ese temazo inspirado en el cuento de Hans Christian Andersen, fue el siguiente. El sonido no era del todo bueno, hecho que no consiguió desmerecer el gran solo de Xavi en esta canción. La cuarta en aparecer fue la gran adaptación del tema de Judas Priest “Diamonds and rust” (adaptación, a su vez, del de Jean Baez) registrado en su primer disco y rebautizado con el nombre de “Diamantes y moho”.

Al finalizar pudimos escuchar por primera vez el discurso de Santi anunciando la despedida. El silencio resultó sepulcral, haciendo que las tristes palabras del vocalista calaran hondo en nuestro interior. Este ambiente entristecido le vino como anillo al dedo al siguiente tema “Lágrimas”. La gente se encargó de cantar aquel simbólico estribillo levantando la voz y mostrando los cuernos cómo signo de apoyo eterno a RAIN. “En el ojo del huracán” sirvió para que Santi derramara unas gotas de agua sobre el guitarrista Sergi, sonsacando las risas de las primeras filas.
Las duchas de agua se alternaron durante toda la noche, esta vez les tocó a los hermanos Villacampa (Xavi y Josep) mientras interpretaban “Camina libre”. Después el cantante empuñó el micro para ponerse en la piel de Fidel Castro y frasear aquello que dice: – En los nuevos campos de batalla, llevaré la fe que me inculcaste… El momento de hermandad llegó con la grandiosa “Unidos por un solo fin”, poniéndonos a todos en la piel del pueblo elegido, que tiende a enloquecer, alcanzando su libertad. Sin duda fue el mejor momento de la noche, hasta el tímido guitarrista Xavi dejó caer una sonrisa.

Mientras, aplaudimos con empeño al presenciar cómo Santi se convertía en el regador regado (Sergi le tiró agua esta vez) recreando así el famoso gag cómico de los hermanos Lumiere. Después, los cinco músicos se encargaron de brindar con sus cervezas para darse un merecido respiro. Una vez hidratados, comenzó a sonar el bajo de Josep con la intro de “Rosas negras” que tanto recuerda al “No more tears” del querido Ozzy. Un buen tema dónde pudimos apreciar un pequeño desliz del batería Alex, al entrar tarde en un compás, hacia la mitad del tema.
El momento reivindicativo llegó con “Falsas promesas” aludiendo a esos políticos corruptos que son una plaga del mal, como bien dice su letra. Otro gran tema que da forma al último trabajo de la banda. La pausa de esta vez servía para anunciar una buena nueva, resulta que Santi va a ser padre, felicidades desde Metalcry.com.

La siguiente canción nos trasladó al antiguo Egipto de la mano de Ramsés, se trataba de “El último faraón”. Tema que perdió gran parte de su encanto por el hecho de no contar con el apoyo de un teclista sobre las tablas. Igualmente sucedió con los anteriormente mencionados “Pura sangre” y “La reina de las nieves”. Aun así quiero destacarla de entre las mejores de la noche ya que pudimos apreciar la gran labor de Xavi y Sergi a las guitarras. Una vez acabaron los calurosos aplausos volvimos a escuchar las palabras de Santi, para despedirse definitivamente y mencionar a la canción que lo empezó todo “Dejarse la piel”. Aunque cantó el estribillo muy por debajo de las tesituras del disco, hay que darle la enhorabuena por deleitarnos durante toda la actuación con esos agudos imposibles que lo hacen inconfundible.
Con la entrañable “Recordando el ayer” de fondo llegó la calma. La banda nos dijo adiós entre las ovaciones del público que coreaba: – Rain, Rain, Rain… Sergi y Xavi no pudieron contenerse y rompieron a llorar de la emoción.

Sinceramente, esperaba un show más especial, que no finalizara tan pronto y con mayor afluencia de público. También imaginaba alguna sorpresa con ex-componentes de la banda como invitados o con temas olvidados cómo “Tosca – E lucevan le estelle”, “La daga”, “El mensaje” o “Fiel estrella”. Las sensaciones que transmitió el grupo desde el escenario, en mi opinión, fueron las de una banda cansada de luchar y desilusionada con lo vivido en el mundo de la música. Queriendo olvidar, de una vez por todas, los malos momentos que RAIN les ha proporcionado, para quedarse así con los buenos.
Una vez más, desde Metalcry.com, queremos agradecer la entrega de estos grandes músicos a lo largo de sus diez años de trayectoria. Solo nos queda rogar para que el adiós quede en hasta luego, haciendo buena aquella frase que dice: Algún día volverá a llover…

























