Regresó el “Resurrection Fest EG 2021”, con las medidas de seguridad oportunas – Viveiro (Galicia), 26,27 y 28/08/2021 –

Hace una semana se celebraba el “Resurrection Fest EG 2021”, en unas fechas poco comunes, ya que cambiaron el primer fin de semana de julio por el último de agosto, y de una forma diferente, con un aforo muy limitado y sentado.
A pesar de ser una edición limited, el cartel estuvo a la altura de una normal, encabezado por KREATOR, ELUVEITIE y WHILE SHE SLEEPS. A estos les seguían bandas, también internacionales, como los alemanes THE OCEAN COLLECTIVE y DESTRUCTION, los ucranianos JINJER y los franceses LANDMVRKS. Por supuesto, no podían faltar bandas nacionales como CRISIX, ANGELUS APATRIDA, BELLAKO, BALA, APHONNIC, TRUE MOUNTAINS, VIVA BELGRADO y TEKSUO. Estas dos últimas se incorporaron a última hora, ya que NO TURNING BACK y DEVIL IN ME cancelaron sus actuaciones debido a la restricción de un público sentado.

El jueves 26 de agosto, a las 16:00 h, se abrieron las puertas de una edición muy diferente a lo que estamos acostumbrados. No hubo carreras hasta el escenario, no hubo una fila interminable llena de gente esperando a pasar el control de acceso al recinto… todo estaba organizado y con las medidas de seguridad oportunas. Como si de un teatro se tratara, los acomodadores te guiaban hasta tu mesa donde se debía permanecer con la mascarilla puesta y sentado todo el tiempo.

Primera jornada:
A las 17:00 h iniciaron los conciertos de la mano de los gallegos APHONNIC, dando comienzo a lo que sería la primera jornada de esta edición tan especial. La sensación que se sintió al entrar en el recinto fue extraña, estaba todo tan organizado y tan clasificado que, esa adrenalina de entrar por las puertas sabiendo que vas a pegarte una buena fiesta, mientras ves a tus grupos favoritos, fue muy distinta. Les siguieron VIVA BELGRADO, los cuales hicieron el favor de incorporarse rápidamente al cartel tras la cancelación de NO TURNING BACK y DEVIL IN ME. Unas cervezas después actuaron BALA, un dúo femenino muy poco común y con una energía pegadiza.

Tras ver estas bandas y haber calentado los asientos, estábamos listos para disfrutar a los albaceteños ANGELUS APATRIDA, que es el grupo que más veces ha tocado en el festival celebrado en Viveiro y no podían faltar en esta jornada. Presentando su último disco homónimo ‘Angelus Apatrida’, hicieron que el público deseara lanzar las sillas y subirse al escenario con temas nuevos como Indoctrinate y Bleed The Crown, como la inolvidable Sharpen The Guillotine y con sus ya clásicos Vomitive y You Are Next, entre muchos más temazos.

Para culminar el primer día dejaron las riendas a KREATOR. Los alemanes, con su impecable directo, nos transmitieron su tristeza al ver a un público estático, tras tantos años de thrash metal a sus espaldas. Sin embargo, estaban conformes con la situación, ya que esto iluminaba el final de este eterno túnel que nos ha traído la pandemia. Entre risas y lamentos, su vocalista y guitarra, Mille Petrozza, animaba al público a imaginarse que estaban en un mosh pit, mientras tocaban sus ya conocidísimas canciones Violent Revolution, Enemy of God, Phantom Antichrist o Pleasure To Kill, entre otras.

Segunda jornada:
El segundo día comenzó de la misma manera. Lo abrieron los arrolladores BELLAKO, con su carisma y su energía frenética en el escenario, con canciones como Siglo XXI, Humo, Infected y A Fallo. Además, presentaron su nuevo single ‘Verte Arder’, con un estilo más lejano del hardcore y más cercano al punk, sin perder la esencia que los caracteriza. Pudimos escuchar la voz de Rober menos gutural y más rapeada, dejándonos una pista de lo que será su nuevo álbum de estudio.

Ante un público que iba llenándose conforme pasaban las horas, continuaron los esperados CRISIX, que fueron el último grupo en tocar en el mainstage antes de la pandemia. Ellos nunca decepcionan, con un directo estridente y veloz que te da ganas de subirte a la mesa y hacer headbanging. Se echó en falta el football of death, ya clásico en sus directos, pero no nos dejaron sin sorpresas, ya que, debido a la presentación de sus nuevos temas, subió Juli Bazooka en una moto de reparto de pizzas, haciendo honor al nombre de su próximo disco de corta duración ‘The Pizza E.P.’, que albergará canciones como No Tip For The Kid o World Needs Mosh.

Tras esta dosis de metal extremo, THE OCEAN COLLECTIVE llegaron para darle un toque más progresivo a este “Resu”. Fue la sorpresa de la jornada, ya que los alemanes no eran de los más aclamados por el público, pero aun así consiguieron metérselo en el bolsillo y que todo el mundo hablara bien de ellos. El cantante Loïc Rossetti nos dejó asombrados con la gran actitud que tenía en el escenario. Abrieron con Triassic, también escuchamos Oligocene y Permian: The Great Dying, y cerraron con Cambrian II: Eternal Recurrence.

De un prog más moderno pasamos a un prog más metalero de la mano de JINJER, que quisieron apoyar la causa y repetir en Viveiro tras su paso por las tierras gallegas en el 2018. Los ucranianos, con su perfecta instrumental y su sobresaliente front woman, Tatiana Shmaylyuk, eran una de las bandas más esperadas del cartel. Demostraron una vez más su técnica y manejo de cada uno de sus instrumentos. Abrieron su concierto con On The Top y cerraron con Vortex, título que forma parte de su último álbum ‘Wallflowers’, que se lanzaba el mismo 27 de agosto.

Cerramos este día con un poco de folk metal, de la mano de la banda suiza ELUVEITIE. Sus siete integrantes nos demostraron que, a pesar de no ser un estilo de música que suela predominar en el cartel, podían conquistar a todos los asistentes y, además, acompañaba a la situación de estar sentados y más de chill. Nos dieron las buenas noches repasando un poco su discografía, abriendo con Ategnatos y cerrando con Inis Mona.

Tercera jornada:
El tercer y último día de lo que fue esta edición limitada del “Resurrection Fest EG 2021”, lo abrió una banda 100% local, de Viveiro, TRUE MOUNTAINS, que nos cautivaron con su punk rock y nos trajeron buen rollo y muchas ganas de disfrutar lo que nos quedaba por delante ese día.
Tras haber calentado motores, se apuntaron a la fiesta TEKSUO, que ocuparon el lugar de NO TURNING BACK y DEVIL IN ME. La banda asturiana, conocida por sus covers de canciones pop, como el Don’t Start Now de Dua Lipa presentado en la edición online de este mismo festival en el 2020, y su sonido metalcore, nos preparaba para lo que vendría después.

Y hablando de metalcore y hardcore, los siguientes fueron los franceses LANDMVRKS, presentando en España su último álbum ‘Lost in the Waves’, con un potente directo y un sonido más fresco digno de un “Resurrection Fest”, retomando uno de los géneros más queridos por los fans acérrimos de este evento.
Cambiando de aires, DESTRUCTION continuó la velada con un thrash metal que desentonaba del resto de grupos de ese día pero, aun así, y tras un par de fallos técnicos de sonido, los alemanes nos hicieron tener que agarrarnos a la silla para no salir a hacer pogos por todo el recinto y nos recordaron por qué son uno de los grupos que forman The Big Teutonic 4.

Terminando estos tres días de conciertos nos encontramos con WHILE SHE SLEEPS, el grupo más esperado de todos y con el que vendieron todo el aforo del tercer día, demostrando que los géneros favoritos de los asistentes al “Resurrection Fest” son el hardcore y el metalcore. Este grupo nos activa el factor nostalgia, haciéndonos viajar a esa época emo adolescente de los 2000, y que nos atrapó a toda la generación millennial. Contra todo pronóstico, uno de sus guitarras, Sean Long, tuvo que marcharse muy urgentemente por motivos familiares y no pudo actuar junto a sus compañeros. Esto hizo que el grupo tuviera que tomar decisiones complicadas, haciendo que el set empezara más tarde.

A pesar de los contratiempos, los ingleses decidieron continuar con el show metiendo por línea las guitarras de Long, haciendo que la actuación no defraudara, con un final apoteósico donde todos los miembros (menos el batería) bajaron del escenario revolucionando a los asistentes. Despidiendo, así, esta edición limitada como se merecía, de forma más memorable posible.
Reflexionando, pese a las restricciones y las medidas de seguridad y, pese a llamarse ‘limited’, creo que fue la excusa perfecta para muchos de nosotros para hacer una escapada a la preciosa Galicia y poder disfrutar de buena música y de nuestros allegados. Además, de esta manera abrimos camino a futuros conciertos y festivales, demostrando que la cultura es segura.

























