ACCEPT+DAMNATIONS DAY, SALA RAZZMATAZZ – BARCELONA – 12/10/2014
Estampida de heavy metal, ¡tenemos Accept para rato!
En los últimos años, hemos visto cómo bandas de renombre mundial han ido reduciendo aforo, desterradas sin remedio a salas menores como la mediana de las Razzmatazz, Apolo o Bikini… mientras que con ACCEPT ha sucedido lo contrario. ¿Razón? Simplemente hacer las cosas bien: ofrecer al público discos a la altura, venir de gira con una puesta en escena de diez (pantallas de amplificador con el logo del grupo rodeadas de leds, pomposa batería sobre plataforma metálica, espectaculares juegos de luces y humo, buen vestuario, guitarras fardonas…) y, sobre todo, haber encontrado un vocalista que haga a la gente olvidar al bueno de Udo Dirkschneider.
Mark Kennedy, vocalista y guitarra de DAMNATIONS DAY
Antes de empezar, treinta minutos de actuación, poco más o menos, prestó ACCEPT a los australianos DAMNATIONS DAY, que salieron a escena sin ningún tipo de attrezzo. La banda, desconocida para la mayoría, combina elementos del thrash moderno y del power metal más melódico, tanto musicalmente como vocalmente, y a muchos recordó la primera etapa de NOCTURNAL RITES o a los mismísimos VANDEN PLAS. Mark Kennedy, vocalista y guitarra rítmica, muy entregado, por su parte, se acercó a tesituras propias de Michael Kiske o Geoff Tate, dejando buen sabor de boca. DAMNATIONS DAY basaron su actuación en un disco editado el pasado año, cuyo título es “Invisible, The Dead”, del que se escucharon tres de sus cortes: ”Lucid Dreaming”, “Carried Above The Sun” y “Reaper”. Lo hicieron bien, pero aquí a quién queríamos ver era a los teutones. Así que, despedidos DAMNATIONS DAY, nos dispusimos a disfrutar del plato fuerte.
Mark Tornillo y Wolf Hoffmann de ACCEPT
Veinte minutos faltaban para las nueve de la noche cuando ACCEPT salían a escena. Cómo no podía ser de otra manera, “Stampede”, que abre su nuevo álbum “Blind Rage”, auguraba un buen banquete metálico. Cuatro germanos y un americano saltaron a morder sin reparos, dispuestos a ofrecer temas recientes, nada de vivir de rentas. Con lo cual, seguidamente, “Stalingrad”, “Hellfire” y “200 Years”, fueron recibidas como oro en paño. Un sonido realmente bueno, equilibrado, y donde resaltaban los coros de los guitarras Wolf Hoffmann, Herman Frank, y del bajista Peter Baltes, fue protagonista en los primeros compases de la actuación, para tornarse algo desagradable después, por el exceso de decibelios. Momento en el cual nos regalaron los clásicos “Losers And Winners”, “London Leatherboys” y “Starlight”.
Wolf Hoffmann de ACCEPT
Cómo decía arriba, Mark Tornillo y los suyos han hecho bien su trabajo, y aunque siempre habrá detractores del americano, la gran mayoría quiere ver a los “nuevos” ACCEPT. Tornillo no es Udo, claro está, en ocasiones su voz parece que va a desfallecer, quedando enmascarada por los demás instrumentos en la mayoría de temas, pero, a pesar de dejar todo el peso del protagonismo a Wolf en escena, el hombre tiene una presencia que funciona sobre las tablas. Es el Silver americano, mezcla de Brian Jonhson y el propio Udo, siempre amagado tras su gorra y con la papada estirada hacia arriba, a lo Lemmy, capaz de aguantar estoicamente las dos horas de concierto a sus cincuenta y un años de edad. Detrás, Stefan Schwarzmann, otro que tal baila. Medio siglo de vida y golpeando la batería cómo si nada… Pero aquí el jefe es Hoffmann. El gigantesco guitarra no para de ir de un lado a otro, animando a diestro y siniestro y, a veces, teniendo que esquivar cd’s que alguien del público barcelonés le lanzó.

Peter Baltes, Mark Tornillo y Wolf Hoffmann de ACCEPT
Todo eso hace que ACCEPT salgan coreados allá donde vayan, al menos así fue en la Ciudad Condal, dejando a la gran mayoría muy satisfecha. Dos horas de amplio repertorio, sin fisuras, apoyado mayormente en canciones que forman parte de los tres discos con Tornillo, como “Dying Breed”, “Final Journey”, “Shadow Soldiers”, “From The Ashes We Rise”, “No Shelter”, “Dark Side Of My Heart”, “Pandemic” o “Teutonic Terror”, que, cual clásico, ya todos esperan en los bises, pero sin dejar de lado “Restless And Wild”, “Princess Of The Dawn”, “Fast As A Shark”, y los “Metal Heart” y “Balls To The Wall” de rigor. No puedo sino despedirme diciendo que la experiencia resultó digna de presenciar. Toda una estampida de heavy metal. Tenemos ACCEPT para rato.



























