Alicante se rinde ante la iridiscencia de la gran dama. LUZ- Aquarela Music, El Muelle Live. Alicante// 18-07-2026
Si eres de los que se preguntan qué hace Luz Casal aquí, déjame que te recuerde algo de la historia de esta laureada artista. Comienza por los derroteros del rock desde que en 1981 ficha por la discográfica Zafiro y participa en el disco ‘En directo’ de Leño; dos años después, participa en la gira El rock de una noche de verano, junto con Miguel Ríos y Leño, con los que recorre 35 ciudades de toda España. Ramoncín, El Drogas, Carlos Goñi, Rosendo entre sus letristas y colaboraciones.
Tras cuatro décadas de carrera, sigue defendiendo la libertad y la autenticidad como las mejores formas de entender la música, sin barreras, hilando lírico, folklore, pop y rock. La última gran dama de la música española presume de ser rockera.

Vamos al presente, y en concreto al show que nos ocupa. La artista gallega convirtió el coqueto recinto del puerto de Alicante en un oasis de canciones donde se honra la memoria colectiva de una dilatada e impoluta trayectoria, como también un potente altavoz que despierta conciencias homenajeando la cara oculta del mundo de la música, las mujeres que la inspiraron. Luz desea que estuvieran presentes espiritualmente en esta gira presentación de su último trabajo, Me voy a permitir.
El tórrido atardecer daba paso a la noche a golpes de abanico mientras el público, sin prisa alguna, ocupaba su correspondiente localidad con un dibujo en el que forman parte varias generaciones y algunas muy longevas. No era una noche cualquiera: era el regreso de la inconfundible voz de la gran dama de la música española.
Con agradecida puntualidad británica, daba comienzo el show con una radiante Luz Casal dominando el centro del escenario, con su porte lento, elegante y de blanco inmaculado; su sonrisa transmitía cercanía. Bastaron unos segundos para una fluida conexión con el respetable mientras abre con ‘¿Qué has hecho conmigo?’, seguida de ‘A cada paso’ ambas de su último álbum, Me voy a permitir.
Momento para la gratitud con la habitual espontaneidad y cercanía de la artista, que provoca las primeras carcajadas y una sonora ovación.
Turno para la mezcolanza de clásicos como ‘Volver a comenzar ‘ y ‘Sentir’, con temas recientes como el elegante fado ‘Lágrima’ que deja un halo de elegancia sobre el recinto.
Turno para un esperado bloque de hits ‘Entre mis recuerdos ‘, ‘No me importa nada’ y ‘Besaré el suelo’ donde disfrutamos de la voz cálida y poderosa de la artista en todo su esplendor, pero a un tempo algo mas lento de lo deseado.
Luz desapareció unos instantes del escenario para regresar con vestido negro, una declaración de intenciones con el que daría pie hacia un segundo acto más eléctrico y rockero con ‘Un nuevo día brillará’, ‘Plantado en mi cabeza’, alternando con la faceta camaleónica de la artista con ‘El blues de la cebolla’ y la luminosa ‘Nada es imposible’ que contó con un discurso previo muy emotivo.
Con la irreverente ‘Me voy a permitir’ deja su lado pausado y elegante para rockear como pocos. ¡A mí, desde luego, me deja alucinado!
Con ‘Tal para cuál’, presentación de la banda a los que tiene arrinconados, con muy mal gusto … a lo Malsmteen, a ambos lados del escenario.
La popular ‘Rufino‘ hizo levantar el ánimo de de los asistentes: sonrisas, bailes, palmas en pie, todo valía para fusionarse con el icónico tema.
Rumbo al final con ‘Loca‘ y ‘Pedazo de cielo‘ donde la artista se desmelena saltando, bailando y hasta haciendo headbangin’ , como disfrutando de que todo ha salido de 10.
El célebre poema de Rosalía de Castro ‘Negra sombra‘ veló el recinto con un manto respetuoso, sobrio y profundamente conmovedor. No podía faltar «Piensa en mí», pieza imprescindible del universal cineasta de Pedro Almodóvar en Tacones lejanos.
Discurso de gratitud a todo el staff y de despedida al respetuoso público alicantino previo al final con ‘Te dejé marchar’ que culminó con una sonora ovación de muchos minutos por el regalo de un soberbio show de 120 minutos.
En una década en la que los shows se basan en la espectacularidad visual, Luz Casal demostró a la vieja usanza que teniendo canciones que llegan, no hacen falta fuegos artificiales.






























