ECLIPSE: SALA RAZZMATAZZ 3, BARCELONA – 17/03/2014
Energía, fuerza y carácter
Después de recorrer parte de la geografía española presentando su último trabajo Bleed & Scream, y haciéndolo con éxito, ECLIPSE terminaba su gira con un concierto en la noche de San Patricio, para el que prescindieron de teloneros, en la sala Razzmatazz 3, de la calle Pamplona con número 88 de Barcelona.
Tras un cambio de horarios, la apertura de puertas de la sala, y por lo tanto, el show, empezaba con algo más de una hora de retraso. Tiempo en el que los asistentes entraban uno tras otro a la sala, que, aunque no llenó como lo hicieron en sus otras actuaciones de su gira española, si gozó de un gran número de fans y seguidores que se acercaron hasta la sala para presenciar tan gran e intenso espectáculo.
A las 21:35H del sábado sonaban los primeros acordes de Wylde One, de su tercer trabajo Are you ready to rock (2008). Desde el minuto uno de su actuación, el grupo se mostró arrollador, el sonido les acompañó durante toda la gala, a excepción de algún pequeño problema con la microfonía de la batería, que llevó de cabeza al joven cantante Erik Martensson hasta que pudo ser solucionado.

Ain’t dead yet fue el primer tema de Bleed & Scream (2012) que sonó esa noche. Un tema enérgico, de estribillo melódico; trabajadas líneas de guitarra que combinan a la perfección con la técnica a la batería de Robban Back, quien no dejó de sorprendernos durante toda la noche con su habilidad con las baquetas. A este tema les siguió Wake me up, corte que abre su último disco y del cual se grabó un videoclip promocional que podéis ver en las redes. Un pegadizo tema con un sonido de guitarra muy característico, muy a lo Pink Cream 69, a las manos de Magnus Henriksson, quien, al igual que el resto de la banda, no dejó de moverse de un lado a otro del escenario, dar brincos y mostrarse muy conectado a su público.
Siguieron con Battleground, que nos recuerda al mítico tema de Gary Moore, Over the hills and far away, dejando claro algunas de sus muchas influencias.
Llega el momento de relajarse un poco, aunque por poco tiempo, con A bitter taste. Una balada de baterías y guitarras contundentes, un tema sin duda muy ochentero con un sonido actualizado, continuando con un solo de guitarra de Magnus Henriksson, corto pero intenso, que daba paso a Bleed & Scream, pista que da nombre a su último disco.

Con unos ECLIPSE más que entregados al público, la fiesta seguía con Under the Gun, con una impresionante base rítmica, muy elaborada, y con S.O.S, un tema algo más pausado, el cual Erik Martenssen, con su prodigiosa voz, cantó acompañado de todos los asistentes, que coreaban con ganas y emoción cada uno de los estribillos de las canciones de ECLIPSE.
Llega el momento en el que el joven vocalista sueco se cuelga la guitarra acústica para regalarnos unos minutos de una penetrante emotividad con About to break, para seguirle el solo a la batería de Robban Back, al que después se unió el resto de la banda para deleitarnos de unos momentos instrumentales, para introducirnos en la firme y decidida melodía de Hometown Calling, tema también de su anterior trabajo, al igual que Million miles away, que igualmente sonó la noche del sábado.

El final de la gala se acerca cuando Erik Martensson le roba la guitarra a su compañero Magnus Henriksson, para tocar los primeros acordes de After the end of the wolrd, y así intercambiar sus papeles durante las primeras estrofas de dicho tema. Una nota divertida en una noche en la que se aproximaba su final.
Tras una pequeña pausa en la que los integrantes de ECLIPSE abandonan el escenario, y tras la petición de todo el público asistente a la Sala Razzmatazz3, la banda regresa al escenario para versionar One Love, tema del grupo W.E.T, en el que algunos de los integrantes de ECLIPSE forman parte.
Llegó el momento de la despedida y lo hicieron con Breaking my heart again, también de su anterior disco Are you ready to rock, en el que se aprecia más que en ninguna otra canción la semejanza del vocalista al de WHITESNAKE, David Coverdale.
Entre ovaciones y alabanzas terminaba el show de estos suecos llenos de energía, fuerza y carácter. Un show que sin duda dejó claro que están dispuestos a llegar muy lejos, y como ya andamos viendo en su evolución y persistencia a lo largo de sus cuatro discos ya editados, seguro, llegarán hasta donde se propongan.

























