ENTREVISTA A BLAI DRUMMER (A MACHETE)
«Lo que me gusta es tocar la batería en el sentido más amplio de la palabra, con un denominador común que no me puede faltar: ‘la caña’”
Blai Drummer es un batería alicantino, inquieto, y hasta podríamos decir que hiperactivo. Forma parte de distintas bandas, como A MACHETE, con los que está mezclando diez temas que formarán parte de un futuro trabajo, SIKIATRIKO, con los que ha grabado cinco temas, y con los que el año pasado viajó hasta Francia para tocar en directo, SHOCK AFTER COLLAPSE, con los que tiene un disco acabado a falta de publicar, y THE GREAT SOUTHERN (Tributo a Pantera), con los que empieza a darse a conocer también. A la gran mayoría, os sonará por haber sido el batería de KTULU durante 10 años, con los que grabó “Show Caníbal” (2008), “Visión En La Casa Del Caníbal” (2011) y “Makinal” (2012), con lo cual, sabréis que es un batería más que experimentado. Dicho esto, vamos a ver qué nos cuenta.
Bueno Blai, ante todo, creo que no estaría de más ofrecer un pequeño apunte biográfico a nuestros lectores, por lo tanto, cuéntanos acerca de tus primeros pasos en la música. ¿Cómo se desarrolla en tu persona esa pasión por la batería? ¿A qué edad comienzas a aporrear las timbalas y los platos?

Ya hemos visto en la introducción que no paras. Formas parte de unas cuantas bandas, por lo que la pregunta se hace obligatoria: ¿de dónde sacas tiempo para afrontar tantos compromisos?
El tiempo lo saco de comer en una hora, dormir seis horas al día, y no tener grandes desplazamientos diarios, así que todo el tiempo y prácticamente todos los días ando liado. Cuando no es una cosa, son cuatro. Mi tiempo libre lo empleo en lo mismo que mi tiempo ocupado, SIKIATRIKO, A MACHETE, SHOCK AFTER COLLAPSE, THE GREAT SOUTHERN (Tributo a Pantera). También estoy en una radio, cinco días a la semana, y tres colaboraciones más en las que ando metido. Eso sí, mucha organización, porque si no estaría perdidísimo.
A las pruebas me remito… Efectivamente, ¡no paras! ¿Alguna de ellas es prioritaria, o a todas te dedicas por igual?
A todas le dedico lo que necesitan en cada momento, es decir, cada semana es distinta a la anterior porque cada semana cambia la prioridad según las necesidades de los grupos. Por ejemplo: enero con SHOCK AFTER COLLAPSE para dar un concierto, después A MACHETE con NARCO en febrero y marzo, más la grabación de las baterías para el nuevo trabajo. En abril enfoqué más mi tiempo con THE GREAT SOUTHERN (Tributo a Pantera), porque me estrenaba en Cádiz, aprovechando que los demás miembros de A MACHETE van grabando. Paralelamente, una vez a la semana, ensayamos con SIKIATRIKO. Aparte, estuve grabando en diciembre con ellos un E.P. de cinco temas, ya prácticamente acabado, para volver a Francia… Y así con todos los proyectos y colaboraciones. De momento tengo conciertos cerrados hasta noviembre, y dos grabaciones más, aparte de las dos que he hecho últimamente.
Excelente. Por lo tanto, ¿se puede decir que Blai vive actualmente de la música?
¿Vivir de la música? (muchas risas) No, ¡qué va! Eso sí, mucha alegría y tampoco es que no entre nada. También necesito hacer otras cosillas que me den lo mínimo y emplear el mínimo tiempo para pasar por esta vida de la manera más feliz que pueda. Lo que más me dio, en cuanto a máximo dinero en poco tiempo, fue la orquesta, cuando tenía 20 años. 4 horas de repertorio pachanguero donde aprendí muchísimo, compartiendo escenario con 12 musicazos por toda la geografía, dando 65 conciertos esa temporada y cobrando muy bien. Un agosto con cinco días libres.
Ya veo. Actualmente, ¿te dedicas sólo a tocar o lo compaginas con otras tareas dentro de la música?
Aparte, lo compagino con un programa de radio a nivel nacional, como jefe de producción, donde estoy conociendo muchísima gente interesante de muchísimos ámbitos muy diferentes entre sí.
Permíteme, Blai, que regresemos por un momento al pasado. Podemos decir que con KTULU alcanzaste cierto status dentro de la música independiente, viajando por todo el país, y sacando a la luz tres importantes discos. Ahora bien, en 2014 aparece la noticia sobre la desbandada: Willy (voz) y Franklin (Bajo), se quedan, y el resto de integrantes se renueva. Ocurriendo algo parecido a lo que ya aconteció en 1998, cuando buena parte de KTULU forma FREAK XXI. Coincidirás conmigo en que los motivos de tu salida de la banda, junto con los guitarras David y Jess, no quedaron del todo claros, es por eso que quería aprovechar la ocasión para preguntarte, ¿qué sucedió realmente?
Entiendo que pueda parecer algo parecido a lo que sucedió con FREAK XXI, pero con tantos grupos en los que estoy y habiendo cambiado de ciudad, después de 14 años en Barcelona, creo que queda claro que no. Con David Roig, he compartido diez años dentro del grupo y siete dando clases en la misma escuela, así que nos veíamos durante muchos meses al año, una media de 5 días a la semana, y cada vez me cae mejor el jodío. Con Jess, también hay muy buen rollo, por su gran implicación y porque también es un gran tipo de corazón grande, al igual que otros componentes que pasaron por el grupo y que ya no están, como Zouak o Bastida entre otros. No nos importa componer juntos en la distancia, cosa que hacemos y que hago con más gente aparte de los grupos con los que toco, pero nada que ver con lo que pasó en el 98. Con esto tampoco quiero decir que los que se quedaron no sean grandes tipos, con Willy compartí diez años de muchas emociones y vivencias, apoyándonos el uno en el otro en muchísimos momentos difíciles, tanto personales como de grupo, desde que me llamó, estando él como único miembro, para rehacer la banda en 2004. Con Fran, fueron casi tres años
Diez años en el grupo, tres discos, siete giras en las cuales disparaba los samplers, muchísimos diseños que siguen en las redes, en la web, en los cd´s, camisetas, pegatinas, pancartas, carteles…, la edición del dvd (siendo mi primera edición de vídeo)… Hasta me curré un corto de media hora en los extras, haciendo una selección de casi 30 horas de imágenes de gira, que me llevó a hacer un rompecabezas brutal, aparte los menús del mismo. Muchísimos de los samplers en los discos también son míos, he compuesto algunas modestas cosillas, en comparación con los “maquinas” que tenía a mi alrededor en cada disco, y hasta llegué a hacer de road manager en distintas épocas. Todos los que hemos aportado, hemos hecho que la banda siguiera adelante en algún momento u otro, sea quien sea. El mérito no es de uno solo, sino de todos los que ayudan a desarrollar una idea, sea en el ámbito que sea. Lo mismo me pasa con todos los grupos que con los que toco ahora. Lo que hice, hecho está y nadie lo puede negar.
Perfecto, entonces ya vemos que dejaste KTULU por incompatibilidad residencial y para dedicarte a otros proyectos. Dejando al margen este asunto, cada una de las bandas en las que estas practica estilos muy eclécticos entre sí. SIKIATRIKO, por ejemplo, mezcla rumba, rockabilly con ska, logrando un toque muy original, a diferencia de SHOCK AFTER COLLAPSE; puramente inspirados en PANTERA, o A MACHETE; que práctica un hip-hop metalizado. No cabe duda entonces de que disfrutas interpretando cualquier estilo ¿no?
Sí, la verdad. Desde pequeño, tocaba y escuchaba estilos distintos en casa. Ya con mi primer grupo a los 13 años, “Los Pringaos del Barrio”, hacíamos canciones de rock, versiones de Megadeth, The Cream, Led Zeppelin o Johnny Winter, pasando por el blues más cutre que pudieras escuchar en el barrio y parte del extranjero. Con 20 años, ya en la orquesta, descubrí que hay muchísimos estilos que me encanta tocar, y es por eso que al año siguiente me fui a Barcelona y estuve 5 años estudiando música en una escuela de Jazz, donde no solo tocaba ese estilo. También empecé a darle al funky, salsa, algunas bases electrónicas, etc. Aparte, para estudiar distintos conceptos de batería, me pongo distintos estilos y grupos que me gustan. Desde Cypress Hill, Slipknot, Michel Camilo, James Taylor Quartet, hasta The Who y un larguísimo etcétera. ¿Y dónde me ha llevado todo esto? A saber que lo que me gusta es tocar la batería en el sentido más amplio de la palabra, con un denominador común que no me puede faltar: “LA CAÑA”. 8 años con un grupo llamado NEBULOSIS, de thrash metal, con los que hicimos muchas cosas, saliendo en fancines y revistas, que todavía conservo, y dando muchos conciertos, 2 maquetas y un disco. De ahí, 10 años con KTULU, y actualmente con SHOCK AFTER COLLAPSE y el tributo a Pantera.
Estoy tocando con un total de 35 personas, entre todos los grupos y colaboraciones, y todos son la ostia. Parece que sea lo que hay que decir para quedar bien, pero no. Si no hay mucha, mucha, mucha pasta, tiene que haber muy, muy, muy buen rollo, y éste es mi caso. SIKIATRIKO somos una familia, disfruto una barbaridad con la conexión y me encanta tocar con percusionista, Antonio se llama, por primera vez en un grupo, y una cantante muy pro, de nombre Esther. Con el tributo a Pantera, ¡buff! Qué decir de Achokarlos que no sepáis; pues un fiera a la guitarra y mejor tío, al igual que David y Jacob. De A MACHETE, pues que voy a decir también, algún compañero de instituto, Ricky, al que conozco hace mucho, y muchas fiestas compartidas, y gente con mucha conexión también, como Alberto, grandísimo guitarra, o Suzuky; fiera del Hammond. De SHOCK AFTER COLLAPSE lo mismo, algún compi de instituto, Rob, y con Zyrus, de Madrid, que tenía muchísimas ganas de tocar con él. Creo que es un grandísimo, al igual que Pedro y Jimmy.
Recientemente, has girado con NARCO, ejerciendo de banda soporte con A MACHETE. ¿Qué nos puedes contar de la experiencia?
La experiencia de tocar siempre me mola. Además, muchos reencuentros, tanto de salas que ya había tocado, como de personas que he ido conociendo por muchos lados que he tocado. Mucha gente entregada con A Machete la verdad, mucho más de lo que me podía imaginar. Narco arrastra a muchas personas y eran el plato fuerte de cada noche. Gozan de muy buena salud, y yo me alegro muchísimo. En lo personal se han portado muy bien. Siempre una sonrisa al vernos. Admiro como toca “El Bollo”. Es uno de esos baterías que cuando era un canijo me molaba por su originalidad, al igual que la de toda una generación de baterías como Miguel Suesta, gran influencia por tantos y tantos años en Ktulu, y un tío cojonudísimo (y me quedo corto), que me ayudó mucho, Paco Sánchez de Hamlet, otro grande con breaks que sorprenden, Roberto Castresana de S.A., grandísima influencia, y Juan Karlos Aizpún, ahora con Boni, un batera impecable y admirable.
«Lo que no se puede negar, es que un buen tributo no sólo tiene que tocar los temas, sino que tiene que saber expresar la esencia y transmitir lo que transmitía la banda, que en mi opinión es lo más difícil y a lo que no le puedo quitar el mérito, porque no todo el mundo es capaz de hacerlo»

La escena nacional es riquísima en cuanto a bandas tributo se refiere. Como integrante de una banda de versiones que eres, ¿qué opinión te merecen aquellos que critican a ese tipo de grupos apelando que no tiene mérito tocar canciones de otros?
Yo, sinceramente, no centro mi actividad musical total en un tributo, y entiendo que mucha gente esté quemada con el tema. Al fin y al cabo, creativamente aporta poco, y las personas que sólo se centran en eso y su esencia es la del batería o guitarra que imitan, lo veo de muy poca personalidad. Una cosa es tener influencias y otra intentar ser una simple copia. Lo que no se puede negar, es que un buen tributo no sólo tiene que tocar los temas, sino que tiene que saber expresar la esencia y transmitir lo que transmitía la banda, que en mi opinión es lo más difícil y a lo que no le puedo quitar el mérito, porque no todo el mundo es capaz de hacerlo. A estas alturas, no me verás tocando con SIKIATRIKO una rumba, por ejemplo, con la actitud de Vinnie Paul de Pantera, pero sí es un reto tratar de interpretar lo que creó y cómo lo interpretaba para que le sonara como le sonaba. Personalmente, me llama poco la atención los tributos de grupos que todavía están activos. En mi caso, tratándose de un grupo que está disuelto, como PANTERA, y proponiéndome tocar temas de uno de mis grupos preferidos de siempre con esos fieras, no me pude negar. Nuestra actitud es tocar y tocar y pasarlo de la ostia.
Para finalizar, creo que es recomendable dejarte un espacio a ti, para que hables de lo que te apetezca, por si ha quedado algún aspecto que quieras destacar en el tintero.
Pues animar a toda la gente a que escuche los proyectos en los que ando metido. Dentro de poco, cuando vaya más libre, haré un canal de Youtube para ir subiendo material del presente y del pasado, como el cutre solo de batería del DVD “Visión En La Casa Del Canibal”, ya desaparecido, y algunas cosas más antiguas.
Aparte, decir que escucho muchos grupos nacionales brutales y que es sorprendente cómo la gente pasa (en general, y empezando por los propios músicos de la propia escena). Está lleno de grandes creadores, en tantos y tantos estilos musicales y en tantas facetas artísticas. Fotógrafos, pintores, escultores y un largo etcétera.
No digo que estemos todo el día pendientes, sólo que se esfuerce un poco en conocer y valorar si hay cosas de aquí que les puedan llenar igual que las de fuera. Seguro que se llevarán grandes sorpresas. Kaothic, Halo, Exili a Elba, Overdry, Robot Porn, Orjazzmic, V.I.L., y tantos muchos que no nombro. También agradecer tu gran labor, Iván. Muchas Gracias y mucha ¡¡CAAAAAAAAÑAAA COÑOOOOOOOO!!
¡Gracias Blai! Un verdadero placer poder seguir dando cobertura a grupos como estos, de los que tú formas parte. Muchas veces, músico mediático no es sinónimo de talento, hay mucho genio por ahí escondido, por eso en Metalcry.com nos encargamos de escucharlos y darles su espacio en nuestras secciones. Bien se lo merecen. Creo que cualquier metalero, si ha dedicado un mínimo de atención a la manera de tocar de Blai Drummer, estará conmigo en que es uno de los mejores baterías estatales que tenemos. Ahora, gracias a esta entrevista, ya sabemos por qué.

























