Sepultura incendió el metal: 33 años de la revolución sonora de Chaos A.D.

Publicado el 19 de octubre de 1993, el quinto álbum de estudio de la banda brasileña marcó un punto de inflexión en su trayectoria. Con un sonido más pesado, ritmos inspirados en sus raíces culturales y letras de fuerte contenido social y político, Sepultura redefinió su identidad y abrió nuevos caminos para el metal de los años noventa.
Hay discos que definen una época y otros que contribuyen a cambiarla. Chaos A.D., el quinto álbum de estudio de Sepultura, pertenece a esta segunda categoría. Publicado por Roadrunner Records el 19 de octubre de 1993 y producido por Andy Wallace, el trabajo supuso una transformación decisiva para la formación brasileña, que dejó atrás parte de la velocidad y la complejidad técnica de sus anteriores entregas para apostar por un sonido más denso, rítmico y contundente.
Tras el reconocimiento alcanzado con Arise (1991), Max Cavalera, Andreas Kisser, Paulo Jr. e Igor Cavalera se enfrentaban al reto de evolucionar sin renunciar a la agresividad que los había situado entre los nombres destacados del metal extremo. La respuesta llegó durante las sesiones de grabación en los estudios Rockfield, en Gales, donde la banda encontró el entorno adecuado para experimentar con nuevas influencias y recuperar elementos de su identidad brasileña. El resultado fue un álbum que combinaba thrash metal, groove, hardcore punk y matices industriales con una personalidad difícil de confundir.
Desde los primeros segundos de «Refuse/Resist», Sepultura dejaba claro que algo había cambiado. Los latidos del corazón de Zyon, el hijo de Max Cavalera, abren una composición que pronto desemboca en una descarga de percusión y guitarras abrasivas. Sin embargo, la fuerza del tema no depende exclusivamente de la velocidad, sino de unos riffs sincopados y unos ritmos que construyen una tensión constante. La banda había descubierto que también podía resultar demoledora a través de la repetición, el peso y el groove.
«Territory» representa otro de los grandes momentos del álbum. Su estructura rítmica, sus guitarras cortantes y su estribillo contundente reflejan la evolución de una formación cada vez más interesada en explorar nuevas posibilidades sonoras. Las influencias del hardcore y de bandas como Helmet se integran con naturalidad en una propuesta que mantiene la esencia agresiva de Sepultura, pero amplía considerablemente sus horizontes. En canciones como «Clenched Fist» y «Slave New World», esta transformación se traduce en una combinación de contundencia, precisión y espíritu combativo.
La experimentación alcanza una dimensión diferente en «Kaiowas», una pieza instrumental acústica inspirada en la tragedia del pueblo indígena guaraní-kaiowá. Grabada en las ruinas del castillo de Chepstow, en Gales, la canción combina guitarras acústicas y percusiones para construir una atmósfera que contrasta con la abrasividad del resto del disco. Lo que inicialmente parecía un experimento de estudio terminó convirtiéndose en uno de los momentos más especiales de sus conciertos, cuando los músicos dejaban las guitarras y se reunían alrededor de los instrumentos de percusión. Con esta composición, Sepultura demostró que sus raíces brasileñas podían convertirse en una fuente de innovación musical y no en un simple recurso ornamental.
La identidad del álbum también se encuentra en sus letras, profundamente vinculadas a los conflictos sociales y políticos de su tiempo. «Manifest» aborda la masacre de Carandiru, ocurrida en 1992 en una prisión de São Paulo, donde murieron 111 reclusos durante una intervención policial. «Amen» toma como referencia la tragedia de Waco, en Estados Unidos, mientras que «Biotech Is Godzilla», con la colaboración de Jello Biafra, vocalista de Dead Kennedys, cuestiona los riesgos y los intereses políticos y económicos relacionados con la biotecnología. Por su parte, «Slave New World» denuncia la censura y las restricciones a la libertad de expresión. Sepultura encontró así una manera de canalizar su agresividad hacia cuestiones que trascendían los códigos tradicionales del metal.
El cambio de dirección no estuvo exento de controversia. Algunos seguidores interpretaron la reducción de la velocidad y la incorporación de nuevos elementos como un alejamiento de las raíces thrash de la banda, mientras que otros celebraron una evolución que situaba al grupo a la vanguardia del género. El éxito comercial terminó respaldando la apuesta: Chaos A.D. alcanzó el puesto 32 de la lista Billboard 200 y obtuvo el disco de oro en Estados Unidos, tras superar las 500.000 copias vendidas.
Su influencia se prolongó durante los años siguientes y contribuyó a abrir nuevas posibilidades para el metal alternativo y el groove metal. Bandas como Korn y Deftones figuran entre las formaciones relacionadas con el impacto de la música de Sepultura en aquella etapa. Con Roots (1996), el grupo profundizaría todavía más en la exploración de sus raíces culturales, pero fue Chaos A.D. el que consolidó el cambio y demostró que la identidad brasileña podía convivir con la experimentación, la crudeza y la contundencia del metal extremo.
Más de tres décadas después de su publicación, Chaos A.D. conserva su importancia como una obra que desafió las expectativas sin renunciar a su carácter combativo. No fue simplemente un cambio de sonido ni una concesión a las tendencias de los años noventa, sino una declaración de principios: el metal podía evolucionar, incorporar nuevas influencias y abordar los conflictos del mundo real sin perder un ápice de fuerza. Sepultura no solo transformó su propia música; contribuyó a ampliar los límites de todo un género.

Listado de temas:
1. Refuse/Resist (3:19)
2. Territory (4:47)
3. Slave New World (2:56)
4. Amen (4:27)
5. Kaiowas (3:44)
6. Propaganda (3:53)
7. Biotech Is Godzilla (1:53)
8. Nomad (4:59)
9. We Who Are Not as Others (3:43)
10. Manifest (4:50)
11. The Hunt (3:59)
12. Clenched Fist (4:59)
Line Up:
Max Cavalera – vocals, rhythm guitar
Igor Cavalera – drums, percussion
Paulo Jr. – bass, floor tom
Andreas Kisser – lead guitar, 12-strings viola, steel-string acoustic guitar

























