SONISPHERE SPAIN 2012: VIERNES 25 DE MAYO
38.000 almas acuden a la primera llamada del festival
Un año más, con la llegada del verano, llegaron también los festivales. Un año más, SONISPHERE llegaba a Getafe, aunque este año lo hacía en una fecha más tempranera que de costumbre. El adelanto con respecto a otros años, si bien hizo coincidir el festival con fechas de exámenes universitarios, consiguió su objetivo: que las temperaturas no fueran tan elevadas cómo en ediciones anteriores. Aunque, cómo es normal, hizo calor (y mucho) durante las primeras actuaciones del festival. La edición de 2012 de este gran evento nos presentaba un cartel con veintiséis bandas, encabezadas por nombres como METALLICA, SOUNDGARDEN o SLAYER. Veintiséis bandas, un número bastante razonable para tener un cartel completo, pero sin sobrecargar el día de actuaciones. Un número de bandas que, según bastantes opiniones, hubiera permitido plantear los horarios de forma que no se solaparan actuaciones, algo que no se hizo que hizo que grupos como VITA IMANA, MASTODON, CHILDREN OF BODOM, PARADISE LOST, THE OFFSPRING, MACHINE HEAD, ORANGE GOBLIN, GHOST o GOJIRA compartieran los primeros o los últimos minutos de sus actuaciones, haciendo que los fans tuvieran que elegir, por ejemplo, si ver el final de MASTODON o el comienzo de CHILDREN OF BODOM, o si valía más la pena terminar la actuación de ORANGE GOBLIN o llegar a tiempo de las primeras canciones de MACHINE HEAD.
No obstante, y a pesar de que en momentos puntuales estas coincidencias horarias pudieran suponer un pequeño (o gran) dilema para más de uno, los horarios planteados permitieron que no hubiera conciertos por la mañana (evitando “madrugar” y facilitando que la gente que venía de fuera llegara a tiempo). En líneas generales, la organización estuvo más o menos como siempre: algunas cosas bien hechas, algunas cosas muy mejorables (el sistema de Tickets, aunque necesario, es mejorable, así como los accesos o la escasez de puntos con sombra en los que refugiarse del sol) y muy pocas realmente destacables. En este aspecto, los festivales españoles aún tienen mucho que aprender de sus homólogos europeos. Sin embargo, en un festival lo más importante son las actuaciones y en ese aspecto, el fin de semana estuvo bastante bien servido.
VIERNES 25
El viernes veinticinco era la fecha de salida para el festival, las puertas se abrieron a las 16.45 para permitir la entrada a los primeros visitantes. Aún había mucha gente fuera del recinto cuando las dos bandas encargadas de abrir el festival se subieron a los escenarios uno y dos respectivamente y comenzaron a presentar su música. Dos bandas jóvenes y con mucha ilusión que, bajo los nombres de SIX HOUR SUNDOWN (escenario uno) y RISE TO REMAIN (escenario dos) ocultan las personas de Lauren Harris y Austin Dickinson, retoños de Steve Harris y Bruce Dickinson. Llevar los apellidos de IRON MAIDEN no es una tarea fácil (Lauren Harris pudo comprobarlo sobradamente durante su etapa como solista) y quizás por eso (y por el obvio cambio generacional) ninguno de los dos ha seguido la senda musical de sus respectivos padres, buscando su camino en ramas diferentes del Hard Rock y el Metal.
SIX HOUR SUNDOWN
Por parte de SIX HOUR SUNDOWN nos encontramos con una reconvertida Lauren Harris, presentando una banda que actúa como tal, lejos de ser el simple apoyo a un nombre. Con un estilo mucho más depurado y un trabajo más cuidado que en su anterior etapa en solitario, la cantante nos presenta una banda de hard rock con toques melódicos y un tratamiento muy actual de las guitarras (originalmente interpretadas por Ritchie Faulkner, que abandonó el grupo para sustituir a KK Downing en Judas Priest), que llevan el peso de las canciones. De principio a fin, el grupo se comporta como tal y aunque la originalidad no es el fuerte de sus composiciones, su actuación en esta edición del SONISPHERE, con temas como el single “Jeckyll And Hyde” o “Shadow Of My Past”, fue una buena forma de abrir el apetito musical.
RISE TO REMAIN
RISE TO REMAIN, con Austin Dickinson al frente, llevan un tiempo moviéndose en la escena underground y el escenario dos del SONISPHERE era el lugar ideal para presentar su disco “City Of Vultures”. A diferencia de la preciosa hija de Steve Harris, el hijo de Bruce ha iniciado su carrera en un sonido tan agresivo y actual como es el metalcore. Es cierto que este estilo se encuentra un poco sobrecargado en la escena actual, con muchas bandas que tienen poco o nada que ofrecer a la escena, por eso RISE TO REMAIN tienen la difícil tarea de superar los prejuicios alrededor del estilo que practican y hacer valer la calidad de temas como “The Serpent”, “Talking In Whispers” (uno de los mejores temas en la joven carrera del grupo) o “Nothing Left”. Durante su tiempo sobre el escenario, la formación londinense dejó claro que tienen mucha energía y muchas ganas de llegar lejos. Las guitarras y la batería son las protagonistas absolutas en sus canciones y el buen hacer de Adam Lewin, Ben Tovey y Will Homer en su interpretación hace que la banda tenga muy buen empaque. En lo referente al apartado vocal, Austin, como es obvio, se mueve en un estilo interpretativo muy distinto al de su afamado padre, aunque las partes más melódicas y clásicas de sus líneas dejan entrever una herencia que, quien sabe, puede sorprendernos en el futuro.
CORROSION OF CONFORMITY
Con los motores ya calientes, el escenario uno recibió la visita de CORROSION OF CONFORMITY. La banda de Carolina del Norte llegaba al festival dispuesta a presentar su nuevo y homónimo lanzamiento y a dejar claro que su trayectoria (que dura ya tres décadas, a pesar de haberse tomado dos “hiatus”) está plagada de temas potentes y adictivos que llevan al público al headbanging gracias a una inagotable reserva de grandes riffs. Con temas como “Consumed”, “Seven Days” o “Vote With A Bullet”, la formación comandada por Mike Dean se confirmó como una de las formaciones más potentes de la escena, demostrando que saben como mantener sus señas de identidad al mismo tiempo que llevan su sonido a un momento más actual. Su actuación fue la antesala de los platos fuertes del festival y uno de los momentos más esperados del Viernes para un buen puñado de fans, que no dudaron en agolparse en las primeras filas.
SKINDRED
El éxito de CORROSION OF CONFORMITY no supuso una sorpresa tan llamativa como el que consiguió SKINDRED en el escenario 2 (coincidiendo más de la mitad de sus actuaciones). La banda de Newport es una de las formaciones con un sonido más particular que pasaron por el festival. Su música (que algunos denominan “Welsh Metal”) mezcla elementos de metal, punk rock, reggae, hardcore o hip hop entre otros ¡ahí es nada! El acierto final de su sonido es un asunto de percepción personal de cada uno, pero lo que es innegable es que consiguieron reunir a un buen número de personas frente al escenario, haciéndoles saltar, cantar y headbangear de forma constante gracias a sus ritmos adictivos, sus potentes riffs y el buen hacer de su vocalista Benji Webbe cómo frontman . Temas como “Rat Race” o “Trouble” sirvieron de carta de presentación para una banda muy particular a la que habrá que prestar atención en el futuro, sobretodo en directo. Una de las grandes sorpresas del festival.
SONATA ARCTICA
SONATA ARCTICA se subieron al escenario uno cuando terminaba la actuación de SKINDRED en el escenario dos y se dispusieron a presentar en directo su flamante “Stones Grow Her Name”. La banda finlandesa presentó once canciones sobre el escenario del SONISPHERE ante un atento público compuesto en su mayoría por una mezcla de jóvenes fans atraídos por la épica de su sonido y de otros muy cerca o ya entrados en la treintena, que les siguen desde sus primeros días como banda y que acudieron a verlos para rememorar sus años de adolescencia y los gratos momentos vividos con discos como “Eclíptica” o “Silence”. El sonido no fue buen compañero para la banda de Tony Kakko, que trató de trasladar a esta actuación al aire libre la energía y la magia que suelen conseguir en las salas durante sus giras. Con el tiempo bastante limitado y unas circunstancias poco favorables (el calor aún era bastante fuerte), su actuación, si bien reunió a un buen número de fans y consiguió arrancar vítores y aplausos con temas como “Full Moon” o “Black Sheep”, estuvo lejos de ser un buen ejemplo de lo que esta banda es capaz de conseguir. Temas como “Only The Broken Hearts (Make You Beautiful)”, “I Have A Right” o “Shitload Of Money”, extraídas de su nuevo disco, no tuvieron el mejor de los recibimientos, en buena parte porque un porcentaje notable de los asistentes aún no había podido escuchar este nuevo lanzamiento. Entre los nuevos temas, solo “Losing My Insanity” consiguió calar verdaderamente entre los asistentes. El resultado final fue una buena actuación, que si bien pudo ser mejor, dejó un sabor de boca agradable entre los fans, muchos de los cuales se reunieron frente al stand de Fnac para adquirir el nuevo disco y recibir la firma de la banda, que se reunió allí para tal propósito.
KOBRA & THE LOTUS
Algo antes de que los finlandeses abandonaran el escenario uno, el número dos presenció la salida de KOBRA & THE LOTUS. La banda canadiense de heavy metal sabía a lo que venía y su enérgica vocalista Kobra Page salió dispuesta a ganarse al público con el respaldo de las guitarras de Timothy Vega y Peter Demov. La banda presentó temas como “Welcome To My Funeral” o “It’s Tours” y dejó un gran recuerdo en el público gracias a una completa e interesante versión del clásico “Heaven And Hell” de Black Sabbath. Quizás uno de los grupos menos conocidos del festival, los canadienses hicieron valer sus influencias clásicas para ganarse el reconocimiento de los fans más tradicionales.
LIMP BIZKIT
Tras la actuación de KOBRA & THE LOTUS llegaba el momento de que arrancaran los principales alicientes de este primer día de festival. El escenario uno se rodeó de gente expectante y los americanos LIMP BIZKIT no se hicieron esperar. La formación comandada por Fred Durst y Wes Borland es uno de los más notables y exitosos supervivientes de la escena Nu Metal de principios de los 2000. La mayoría de fans más tradicionales no recibió con muy buenos ojos aquella corriente de metal que combinaba sonidos más comerciales y elementos de rap, pero lo cierto es que LIMP BIZKIT se labraron un nombre entre los fans más jóvenes, que aún a día de hoy les siguen. Una buena prueba de ello fue el buen recibimiento que recibió la banda sobre el escenario de SONISPHERE.
La banda dio el pistoletazo de salida con “Hot Dog” y “My Generation”, dos temas bien conocidos por sus fans, que pronto se dejaron llevar por la buena puesta en escena de la banda, especialmente del vocalista Fred Durst, que se mostró muy comunicativo con el público y buscó siempre interactuar con él, hasta el punto de llegar al “Crowd Diving” o de hacer subir a algunas fans al escenario durante sus últimas canciones. Debo reconocer que no soy precisamente un gran fan de LIMP BIZKIT, pero todo el mundo merece que reconozcan sus méritos y la banda estadounidense, gracias a temas como “My Way”, “Livin’ It Up”, “Eat You Alive” o “Rollin” consiguió que su público se lo pasara realmente bien y puso sobre el escenario una actuación enérgica y muy profesional, con uno de los mejores sonidos de toda la jornada. Y, por supuesto, sobresaliente Wes Borland con su ya característico maquillaje.
“Hold On”, “Take A Look Around” o el cover de George Michael “Faith” fueron algunos de los momentos más destacados del concierto. Con mucha energía y una gran puesta en escena, LIMP BIZKIT supieron hacer su concierto.
KYUSS LIVES!
La nueva reencarnación de KYUSS era uno de esos alicientes escondidos en todo festival y fue uno de los conciertos más celebrados de la noche, a pesar de durante media actuación les tocó competir con la final de la Copa del Rey de fútbol, un evento que todo el que quiso pudo disfrutar en la gran pantalla habilitada para tal ocasión en la carpa central del festival. No fueron pocos los que se dieron cita para presenciar el espectáculo futbolístico entre Barcelona y Athletic de Bilbao, pero tampoco fue nada desdeñable la gente que se dio cita para presenciar la actuación de John García, Brant Bjork, Bruno Fevery y Billy Cordell sobre el escenario dos del SONISPHERE.
Decididos a consagrarse como una de las grandes actuaciones del festival, los californianos no tuvieron piedad y comenzaron su actuación con “Gardenia”, “Hurricane” y “One Inch Man”, ganándose desde el principio el favor de los fans. El sonido les acompañó durante la mayor parte de la actuación, aunque hubo algunos momentos en los que se percibieron ligeros fallos. Pocas bandas son capaces de conseguir un sonido tan personal y tan buena presencia sobre el escenario y esos elementos fueron cruciales en la actuación de una banda que no saca un largo desde 1995.
Enérgicos, ácidos y potentes, KYUSS LIVES nos ofrecieron temas como “Asteroid”, “Odyssey” o “Conan Troutman” en una actuación marcada por el carisma de John García sobre el escenario. Fue una excelente actuación y posiblemente mereció más atención y reconocimiento del que pudo recibir, lastrada por el fútbol y, también, por la inminente salida al primer escenario de THE OFFSPRING.
THE OFFSPRING
Indudablemente eran uno de los grupos más importantes del viernes y así lo demostró el publico, que les brindó una cálida bienvenida. Aunque también tuvieron que competir con el fútbol, el escenario uno del festival mostraba un aspecto más que saludable para la actuación de los americanos. Parece mentira que pronto se vayan a cumplir treinta años desde la formación de esta banda y sin embargo el espectro de fans rodeando el escenario así lo atestiguaba. Su concierto prometía ser uno de los más movidos de la noche y la banda comandada por Dexter Holland no defraudó a su público, llevan a escena una buena colección de sus clásicos más significativos, así cómo una razonable representación de su nuevo disco “Days Go By”.
Con un buen espectáculo visual y uno de los mejores sonidos de la noche (indudablemente mejor que el que tendrían después SOUNDGARDEN), THE OFFSPRING presentaron temas de sobra conocidos como “Kick Him When He’s Down”, “Hammerhead” o “The Kids Aren’t Allright” (uno de los momentos más celebrados de su actuación) y otros de factura más reciente como “Dirty Magic” o “Days Go By”, que sirvieron de carta de presentación para su nuevo disco.
El público pudo disfrutar de muchos temas muy conocidos, que todo el mundo ha podido escuchar por la radio (no en vano hubo muchas voces que calificaron la presencia de THE OFFSPRING en el cartel como “el reclamo “pop” del festival) y por eso fue quizás una de las actuaciones más coreadas del viernes. Temas como “Come Out And Play”, “Pretty Fly (For A White Guy)” o “Self Steem” calentaron las gargantas de los asistentes en una actuación divertida y bien elegida.
PARADISE LOST
La banda británica liderada por Nick Colmes (que sorprendió a todo el mundo con su corte de pelo) era uno de los actos más esperados del viernes para muchos, entre los que me incluyo. Es cierto que la banda había perdido algo de fuelle con sus lanzamientos durante los primeros años del nuevo milenio, pero con la salida de “In Requiem”, “Faith Divide Us…Death Unite Us” y el nuevo “Tragic Idol” ha conseguido volver a colocarse en un lugar preferente para todos los aficionados las vertientes más oscuras del metal, siempre coqueteando con el doom, el death y el gothic en un sonido final verdaderamente único.
Su salida al escenario dos del SONISPHERE nos permitió disfrutar de temas como “Honestly In Death” (excelente presentación de su nuevo “Tragic Idol”), “Erased” o la magnífica “As I Die”, dejando claro que la banda está en forma y que tiene una base de fans muy sólida. Su trayectoria es incontestable y su presente absolutamente brillante, como hace evidente el hecho de que el tema “Faith Divide Us…Death Unite Us”, de su anterior disco, fuera uno de los cortes más coreados de su actuación. Sin lugar a dudas uno de los grandes momentos de la noche.
SOUNDGARDEN
Desde Seattle llegaba el momento de ver a SOUNDGARDEN. Los cabezas de cartel del Viernes no habían pisado la península desde su todavía reciente reunión y la expectación alrededor de la banda liderada por Chris Cornell era notable. El escenario uno del festival se vio rodeado de gente deseosa de ver a los americanos y de volver a escuchar en directo aquellos temas que hicieron de este grupo uno de los actos más importantes de la primera mitad de la década de los noventa, junto a Nirvana y Alice In Chains, siendo los tres grupos los máximos exponentes de la escena gungre.
Este particular estilo, que hoy en día cuenta con mucha más aceptación entre el público más afín al Hard rock y el rock tradicional de la que tuvo en su momento, nos ha dejado algunos temas que, innegablemente, ya forman parte de la historia de esta música. Por eso no fue de extrañar la calurosísima bienvenida que el público brindó a la banda y el buen recibimiento que tuvieron temas como “Spoonman”, “Jesus Christ Pose” o “Ugly Truth”.
Chris Cornell, Kim Thayil, Matt Cameron y Ben Sheperd forman un buen equipo sobre el escenario y el grupo quiso reflejarlo en el escenario, pero solo el batería estuvo a la altura de las circunstancias. El sonido no les acompañó y Chris Cornell no estuvo fino ni como frontman ni como vocalista.
La banda lleva sin editar ningún LP desde 1996, por eso el concierto estuvo plagado de temas de sobra conocidos, entre los que solo “Live To Rise”, nuevo single, destacó como novedad. Cortes como “Blow Up The Outside World”, “The Day I Tried To Live”, “Rusty Cage” o “Slaves & Bulldozers” se hicieron con el corazón de los fans a pesar de los problemas con el sonido y de una actuación que no terminó de ser todo lo que prometía. La de SOUNDGARDEN era una de las actuaciones más destacadas del viernes, pero en esta ocasión el grupo no pudo responder a las expectativas depositadas en ellos. Esperemos que se trate de un pequeño accidente y que su regreso se confirme como una buena noticia con un nuevo disco y una gira a su altura.
ORANGE GOBLIN
Con siete largos a sus espaldas, ORANGE GOBLIN se subieron al escenario dos para continuar la fiesta después de SOUNDGARDEN. La banda natural del Reino Unido tiene desde hace tiempo el cartel de ser una de esas agrupaciones de culto, una de esas bandas que una vez que profundizas en ellas te atrapan para siempre, pero que a pesar de sus muchas virtudes no terminan de encontrar su sitio entre el gran público.
Era tarde y la gente estaba cansada y en muchos casos con alguna copa de más, pero no por ello el concierto de estos “cracks” tuvo peor recibimiento. Su actuación era uno de los alicientes más interesantes del viernes para el público con gustos más duros y la banda no defraudó, descargando una potente sesión de stoner plagado de guiños e influencias heavy y doom. Como muchos otros grupos, ORANGE GOBLIN venían presentando un nuevo disco (“A Eulogy For The Damned”) y su presencia se vio reflejada en temas como “Acid Trial” o “The Filthy And The Few”, que consiguieron cuajar muy bien entre el público.
Temas como “Scorpionica”, “The Come Back”, “The Fog” o “Time Travelling Blues” sirvieron de repaso a su trayectoria, en una actuación potente que gozó de un buen sonido (aunque mejorable) y que demostró que la banda formada por Ben Ward, Joe Hoare, Martin Millard y Christ Turner merece un sitio en cualquier cartel de cualquier festival de metal que se precie.
MACHINE HEAD
Que MACHINE HEAD son una bomba sobre el escenario no es una sorpresa para nadie. La banda liderada por Robb Flynn siempre ha tenido fama de ser todo un cañón y se esfuerzan por hacerle justicia en cada directo. Hace unos años, cuando también compartieron festival con METALLICA en el mismo recinto getafense, ya demostraron ser una de las bandas más potentes de la escena y esta vez no iba a ser diferente.
Con la presentación de “Unto The Locust” todavía en marcha, el grupo afincado en Oakland se subió al escenario uno dispuestos a cerrar la primera jornada del SONISPHERE de la mejor manera posible. Y vaya si lo hicieron. Su puesta en escena fue sencillamente arrolladora, desgranando un tema tras otro sin dar tregua a los asistentes, con un Robb Flynn en plena forma y esa maquina de hacer riffs y solos que es Phil Demmel demostrando que es uno de los guitarristas más en forma de la escena más dura del metal. Temas como “I Am Hell”, “Be Still And Know” o “Imperium” hicieron que los asistentes entraran en un estado de euforia irrefrenable desde el primer momento.
Hay que tener agallas para asistir a un concierto de MACHINE HEAD: su metal es potente, veloz y agresivo y los “circle pit” proliferan por doquier entre su público. Nadie puede negar la rabia y la fuerza de cortes como “Locust” o “Halo”, que consiguieron sacar todas las energías que aún le quedaban al público a tan intempestiva hora. Sin embargo, a pesar del buen setlist y del buen hacer de la banda, los problemas de sonido fueron una lacra importante para el grupo, que no consiguió sacarle todo el partido a su potente sonido. A pesar de todo, desde mi punto de visa, uno de los mejores conciertos de la jornada del viernes y de todo el festival.









































