STINGERS – SALA Q, SEVILLA – 24/10/10
Hay mucho que agradecerle a la sala Q, y los principales favorecidos en estos años de lucha, esos son sin duda los muchos grupos que han podido subirse a sus tablas para foguearse y asentarse ó simplemente, darse a conocer.
Uno de ellos es esta gran banda de versiones de Scorpions que tras darse a conocer para el grueso del público sevillano teloneando a otras bandas de versiones como Kiss Forever Band, tiró por la calle ancha (como dijo “El Canijo”) y la calle ancha le quedó estrecha. O lo que es lo mismo, se salieron del pellejo, como decimos por aquí.
Decidieron grabar la actuación para una edición en DVD (la cual estoy deseando tener ya en mis manos) y con esta premisa pensaron en ofrecer un espectáculo que mereciera la pena. Desde primeras horas de la mañana comenzaron los preparativos que constaban principalmente de una pasarela central añadida al escenario e iluminada con luces laterales que se adentraba en la zona del público. Además, cuatro tarimas (dos a cada lado del escenario) y lo más; la batería de Alex Kotakk elevada en una plataforma hasta lo más alto que permitía la sala.
El comienzo fue trepidante y con los primeros acordes de “Coming Home” aparecía el grupo (menos el batería) por debajo de la susodicha plataforma, tras abrirse una especie de puerta-cortina con el logo de la banda, pero en su parte central, la Q de la sala en lugar del cuerpo del escorpión que los representa, consiguiendo así dar la primera sorpresa de la noche, ya que habitualmente se accede al escenario por los laterales. “Bad Boys Running Wild” mantenía el listón arriba, y Panchi Meine se encargaba de animar interactuando con el público. Así fue como dejaron caer “The Zoo” que fue celebrada por todo lo alto. Mientras, no había que despistarse para no perderse un detalle ya que visualmente, en movimientos y vestimentas también son cinco estrellas.
De vez en cuando Javi Schenker, Pablo Jabs o el propio P.Meine, llegaban al final de la pasarela central estando más cerca del público. En otras ocasiones, en las tarimas laterales que flanqueaban la entrada al escenario. “Is There Anybody there?”, la fantástica “Make a Real” y “Pictured Life” fueron la antesala de otra de las puntas de lanza en el impresionante repertorio del que disponen, nada más y nada menos que “Loving You Sunday Morning” a la que siguió un himno que lo fue en su día para medio mundo, enarbolando en sí mismo la bandera de la paz (eso que por desgracia sólo existe en palabras) ; “Wings of Change”. La forma de interpretar también se asemeja al menos en los casos del cantante y de Schenker, siendo los más activos. Pablo Jabs aparece de vez en cuando, Sergi Maciwoda está en un segundo plano (en este caso más parecido a Francis Buchholz, anterior bajista de los alemanes) y arriba en las alturas haciéndose notar Alex Kottak…
Así casi se nos pasa la labor de los guitarristas cumpliendo con nota alta su cometido imitador, dándole uso Jabs al Talkbox en “The Zoo” en los primeros compases del concierto y plantándonos, antes del solo de Alex a las baquetas, en el meridiano del show en el que siguen cayendo clásicos uno tras otro con “Robot Man”, “He¨s a Woman, She¨s a Man” y“Another Piece of Meat”. El solo de batería también resulta original pues la zona de entrada al escenario es aprovechada como pantalla con imágenes con intro de distintas melodías sobre las que el batera desarrolla su potencial, siendo ésta otra de las sorpresas de la noche.
Después del descanso que se toma la banda llega el tramo final en el que los cinco sacarían sus restos de energía para deleitarnos con un final colosal con “Blackout” con Javi pertrechado con el típico gorro con los tenedores en los ojos como el que sale en la portada del disco homónimo y escupiendo fuego del mástil de su Flying V, “Big City Nights” y por si fuera poco, algo de “Dynamite”, para hacer terminar de explotar de júbilo a los asistentes.
Entonces llega otro momento especial de la noche, la parte en la que Alex se baja de las alturas con una caja de percusión y uniéndose al resto se plantan al final de la pasarela para interpretarnos, guitarras acústicas en mano, “No One Like You” y “Still Loving You”, marcando un clásico momento Scorpions (otro más de tantos) y despedirse con la apoteosis final de“Rock You Like a Hurricane” dejándonos a todos satisfechos por lo visto y escuchado en una noche que por suerte quedará grabada para la posteridad. Sras y Sres, con ustedes STINGERS!!
Autor: Jesús M. G. Barba
























