TAO TE KIN + HELL’S FIRE – SALA SIROCO, MADRID – 26/09/2015
La embestida de un Rinoceronte sureño
Diez años y tres discos contemplan ya la carrera de los madrileños TAO TE KIN, quienes el pasado 26 de Septiembre presentaban en casa, entre su gente y repitiendo en la Sala Siroco, su nuevo disco y su renovado sonido, mucho más contundente, más agresivo y más alejado de los trazados progresivos de sus dos anteriores referencias discográficas. Para ello se acompañaron de una de esas bandas que cada vez que he presenciado en directo no han fallado, HELL’S FIRE.
De esta forma, entre amigos y con una Sala Siroco presentando una entrada discreta pero animada y dispuesta a pasárselo bien, comenzaría el concierto de los también madrileños HELL’S FIRE quienes ofrecerían un concierto como solo ellos saben hacer, descarado, simpático, contundente y lleno de groove metal sureño y ganas de agradar al público de TAO TE KIN.
Comandados por la imponente presencia de Big Mario al micro el quinteto madrileño no dejó títere con cabeza en una actuación donde darían se centrarían especialmente en su segundo y último trabajo editado hasta la fecha “A.M.M.O.”, destacando cortes tan desgarradores en directo y tan explícitos como “Far away from the Sun”, “God Will Not Come” o “Cletus” a las que le seguiría una inspirada y contundente versión del clásico de Ronnie James Dio “Neon Knights”.
La dupla formada por Mario Sánchez y David Suarez nos volaría la cabeza a base de riffs perfectamente conjuntados gracias también al buen hacer de Jaime y Oscar a la base rítmica de la banda, un cocktail molotov perfecto para que el ‘hijoputismo’ de Big Mario se eleve a cotas tan sonoramente despiadadas y destructivas como divertidas.
Con tan buen rollo sobre el escenario, y una vez habiendo calentado al respetable con la acertada versión de DIO, la recta final de HELL’S FIRE fue recibida con mucho entusiasmo por los asistentes a la Sala Siroco, quienes despedirían a los madrileños con un sonoro aplauso tras cortes como “Crawl”, “Stone Cold Grave” o “Bury me In Smoke”.
Llegábamos así, con los oídos bien calentitos, al concierto de la noche, la presentación, seis meses después de su edición, del nuevo trabajo de TAO TE KIN, “Abada”, esa nueva versión de la peculiar propuesta musical de los madrileños que ahora se presenta estupendamente bien reflejada en el choque titánico que se produce en la portada del citado álbum y que teníamos tantas ganas de ver como le sentaba al quinteto en directo.
La primera de las cosas que nos sorprendería del recital fue la total ausencia del que fuera el debut de la banda hace ya más de seis años, un trabajo titulado “El pájaro que da cuerda al mundo” que parece no tener cabida en la densidad rítmica y la contundencia con la que TAO TE KIN ha querido dotar a la obra protagonista de la noche: “Abada”.
De esta forma no pudimos comprobar cómo le sienta la transformación a cortes tan personales como “Circoloquio” o “Utopíate”, dado que la velada se centró en gran parte en el desarrollo de temas tan extensos y densos como los iniciales “Exilio” y “Agijón”, mostrándonos una banda mucho más sobria sobre el escenario, sin los grandes aspavientos de antaño, pero mostrando una enorme seguridad y convicción en su nueva propuesta en la que a su vocalista Emilio se le exige un plus de desgarro que, por lo visto, ha sabido incorporar con naturalidad a su frenético y ecléctico discurso corporal.
Aún así la seña de identidad de TAO TE KIN sigue presente en directo. La banda disfruta consigo misma sobre el escenario y convierte sus actuaciones en una experiencia visual con la que el público acaba por entrar en trance, en especial a través de canciones tan densas como “7 infiernos”, del recopilatorio editado por Nooirax Producciones, o la envolvente “Frágil” con la que llegaríamos al ecuador de la actuación.
Seguiríamos recorriendo inexorablemente “Abada”, del que TAO TE KIN interpretaría todos los temas excepto, curiosamente, el que le da título, contando entre medias con una colaboración de lujo, la del vocalista de TENPEL, Kantz, quien le pondría el color a la escueta pero mágica “Viejo”.
Los nuevos TAO TE KIN resultan mucho más contundentes y agresivos. Han decidido voluntariamente cambiar el colorido y el eclécticismo de antes por la profundidad y la densidad, a pesar de no dejarse llevar por la simplificación de sus trazados compositivos, tal y como comprobaríamos en la extensa “Queroseno”, cuya sección instrumental disfrutaría el propio vocalista de la banda desde la posición de un espectador más, o la descarnada “Lobos”, con la que TAO TE KIN daría por cerrada la presentación de “Abada” para después finalizar con “Ram”, corte de su anterior disco “Cuaderno de Bitácora de un Viaje Aún por Hacer” con el que conectarían su sonido actual con el pasado.
En definitiva, una noche de metal de alto octanaje, felizmente atropellados por el bulldozer de HELL’S FIRE y vapuleados por el ímpetu denso y envolvente de unos TAO TE KIN que comienzan, sin duda alguna, una nueva etapa en este 2015.
































