URIAH HEEP- Symphony Hall. Birmingham // 19-2-25.
LA DESPEDIDA DE LOS MAGOS
Birmingham es la segunda ciudad en población del Reino Unido tras la capital de Inglaterra. Es una urbe, en estas calendas, fría, húmeda, oscura, desapacible, algo sucia, como anclada en la decimonónica Revolución Industrial… no muy bonita, por decirlo de esta manera, pero de ella salieron bandas esenciales para todos nosotros, como BLACK SABBATH (visita obligatoria a su puente sobre el canal), JUDAS PRIEST, THE SPENCER DAVIES GROUP, la E. L. O., THE MOODY BLUES, TRAFFIC, NAPALM DEATH, o, fuera ya de nuestro rollo, DURAN DURAN, DEXY’S MIDNIGHT RUNNERS o FINE YOUNG CANNIBALS.
Y esta fue la localización elegida por los más que míticos URIAH HEEP, banda londinense que muchos ponen al nivel de ZEPPELIN o PURPLE, y que lleva ya más de cincuenta y cinco años dando tralla por el mundo. Con veinticinco discos en el mercado, y con multitud de cambios en su formación, el hoy quinteto ha visto pasar por sus filas infinidad de cantantes e instrumentistas. Más que legendarios son los ya fallecidos Ken Hensley, David Byron o Gary Thain, pero, por ejemplo, Bernie Shaw, su vocalista, ya lleva treinta y nueve años en la formación. El único que los ha visto pasar a todos, sin faltar uno solo, es el carismático Mick Box, guitarra de la banda, que anunciaba la gira de despedida de la misma al final del verano del pasado año; una gira de unos tres años, dijo, donde tratarán de tocar en todos los lugares posibles.
Pero eso, ya lo confirmó Shaw en el concierto, no quiere decir que URIAH HEEP se vaya a retirar de los estudios; bajarán el pedal de las giras, pero hay proyectos para sacar “varios discos excelentes más”, lo que provocó una cerrada ovación de los cientos y cientos que allí nos congregamos, en el precioso Symphony Hall de la ciudad de las West Midlands.
Como compañeros de gira por el Reino Unido nos presentaron a los neoyorquinos TYKETTO y a los canadienses APRIL WINE.
Hablan de la puntualidad británica, pero es que llegamos un minuto tarde y el bolo ya había empezado: TYKETTO estaban en escena. Dany Vaughan a la voz estuvo excelso. A sus 63 años, cantó de maravilla. Además, la banda gozó de un gran sonido, claro, cristalino… el mejor de la noche. Fueron solo 40 minutos, pero quedamos muy satisfechos tanto del setlist como de la perfecta ejecución de los americanos… con permiso de Chris Childs, de THUNDER, al bajo, que es británico, «de la casa». El hard de los 80-90 quedó perfectamente retratado.
De APRIL WINE no queda ni el gato, como se suele decir: ni un solo miembro original… Brian Greenway lleva desde 1977, pero la banda se formó, como los cabezas de la noche, en 1969. Con buenas voces, tanto del mencionado como del “nuevo” miembro Marc Parent, nos ofrecieron diez temas donde las guitarras dobladas fueron las protagonistas, pero el sonido se enmaraño un poco, y para mí el concierto no pasó de ser correcto, sin ilusionar.
A la audiencia se la veía ya impaciente, con ganas tremendas de que apareciera ya delante de las letras que veíamos detrás, el largo pelo blanco de Mick Box rodeado por los suyos para repartir cera al respetable. No hicieron esperar demasiado. A los sones de “Grazed by Heaven” compareció la banda entera, sobre un telón con la imagen de la gira de despedida, que han dado en llamar “el adiós del mago”, “the magician’s farewell”, en clara referencia a su disco de 1973 “The Magician’s Birthday”.
Y no se va a tratar, como podíamos creer, de una gira con sus grandes temas de siempre… Están, por supuesto, pero también sonaron nada menos que tres de su último trabajo llamado “Chaos and Colour”, así como temas de sus discos más recientes. La visita al pasado era inevitable: “Demons and Wizards” es un discazo, y de él, como del “Mago”, sonaron tres temas.
No podían dejarnos sin “Gipsy”, sin “Easy Livin’”… y sin la sorpresa que, para mí fue “The Wizard”. Cuando vi la acústica, pensé en “Lady in Black”… ¡pues no! No sonó este tema, sino el que abría “Demons”, llevado, eso sí, al terreno de Bernie, y que siempre ha sido uno de los favoritos de este juntaletras. Por cierto, que en relación con los otros dos conciertos de la gira que ya han terminado cuando escribo esto, nos ganamos la propina de “Rainbow Demon”, que no ha sonado ni en Bristol, ni en Gateshead, donde han hecho quince canciones.
Box estuvo más que correcto con su guitarra, dándonos un solo de wah-wah un poco largo… pero con maestría. Gilbrook pega unas castañas a la batería que no son ni medio normales, pero con esa efusividad, a veces desmedida, cumple a los parches más que con creces. Shaw cantó bastante bien, aunque a mí me gustó más el pasado verano en Cartagena. Es un buen frontman, siempre animando al personal, haciendo bromas, y diciendo la palabra “fucking” unos 30 veces. Lanzon es un miembro consagrado. Su pericia al Hammond y a las demás teclas es un colchón necesario para la banda. Y el tapadillo, el “joven” (59 años) de Liverpool Davey Rimmer, con sus fantásticas líneas de bajo, merece ya reconocimiento como pilar de la banda estos últimos años. Tocó de maravilla, e interactuó con público y compañeros constantemente.
En resumidas cuentas, gran noche de rock, un tanto fría por el lugar, que es un teatro al uso… pero mucho más fría hubiera estado la cosa si el bolo hubiese sido al aire libre: lluvia y ambiente gélido a raudales nos saludaron al salir del Symphony Hall… y, encima, pocos sitios abiertos para tomar una cerveza 😊
Esperemos que los británicos pasen por España en esta larga gira del adiós… y ni que decir tiene que allí estaremos.
URIAH HEEP son:
- BERNIE SHAW, voz.
- MICK BOX, guitarras.
- DAVEY RIMMER, bajo.
- PHIL LANZON, teclas.
- RUSSELL GILBROOK, batería.
Setlist:
- Grazed by Heaven
- Save Me Tonight
- Overload
- Shadows of Grief
- Stealin’
- Rainbow Demon
- Hurricane
- The Wizard
- Sweet Lorraine
- Hail the Sunrise
- Free ‘n’ Easy
- The Magician’s Birthday
- Gypsy
- July Morning
Bises:
- Sunrise
- Easy Livin’





























