ERIC SARDINAS & THE BIG MOTOR – SALA R.E.M, MURCIA – 19/10/2016
Arrasa en Murcia el Blues-Huracán ‘Sardinas’
El aclamado guitarra norteamericano ERIC SARDINAS volvía de nuevo a nuestro país en una nueva gira europea, segunda de este año. En un pasado cercano se activaron varias luces de alerta con el potencial del extravagante músico y está claro que venía a darnos una merecida lección que tenía como argumente su contundente y corrosivo Blues a golpe de Dobro (o caja resonadora), una renovada actitud y mucho sudor que lo vuelva a dejar en la categoría de leyenda viva y espectáculo digno de admirar, al menos una vez en la vida (esto último no lo digo yo, pero lo asiento enérgicamente).
El célebre Blues-Man de Florida, de descendencia cubana, se presentaba en esta gira con un solitario single (Liquor Store) para un supuesto nuevo disco y algunos cambios en sus músicos: el dúo rítmico, The Big Motor, pasaba a ser Demi Lee Solorio a las baquetas y Paul Loranger al bajo. Ya poco o nada tiene de verosímil el cartel anunciador de la gira donde se incluyen los rostros de los veteranos Price y Frazier junto al artista.
A la hora que inicialmente prevista la sala R.E.M, situada en el mismo centro de Murcia, reunía un buen plantel de seguidores que esperaban entre corrillos a que la fiesta empezara y que no parecía ser puntual, algo habitual en estos lares. Pero hoy es sábado y no nos pondremos duros jejeje, se permite la dilatación horaria. En las pantallas laterales de la sala se proyectaban imágenes relacionadas con el mundo del motor y es que Motorkulture , la organizadora del acto, no quería perder la ocasión de poner en conocimiento su actividad cultural, dedicada al mundo del motociclismo y al Rock´n´Roll. De verdad que es digno de admirar que una asociación sin ánimo de lucro se juegue su pasta y su tiempo libre trayendo artistas de este calibre. Tras numerosas negaciones de entidades y empresas a colaborar en una atractiva y diferente propuesta cultural, este colectivo sobrevive por la tenacidad desinteresada de sus miembros y puede crear multitud de eventos gracias a las ayudas puntuales de osados mecenas. Se da la circunstancia de que uno de los principales aportadores de capital para hacer posible este concierto, especialmente empeñado en traer a Eric Sardinas a Murcia, tuvo que ser hospitalizado pocas horas antes del evento por una infección auditiva, con lo que no pudo asistir. Desde aquí deseamos que se mejore cuanto antes y vuelva a pujar por la cultura del rock’n’roll en la ciudad de Murcia.
Rozando las 23:30h salen a escena Demi y el risueño Paul que dan paso a la quijotesca figura de Eric que dobro en mano empieza a calentar el ambiente con su eléctrico show dotado de una dinámica más que atractiva. uestra de ellos son los continuos saltos desde el blues más embrionario a las brillantes maneras de los míticos Johnny Winter y Steve Ray Vaughan , por lo que es fácil deducir que hubo dosis de Funk, Boogie , Country, mucho Rock y algún escarceo con el Hard Rock tipo Rory Gallagher. Si bien la particular y visceral manera de acometer su arte del slide en ambos dobros se llevaban prácticamente el lucimiento de la actuación bajo una sobria base rítmica, también es de destacar que hizo gala de una voz árida con una modulación bastante personal y pedía constantemente que el público cantase con él, gesto que tuvo puntos álgidos en «Get Down to Whiskey», «Morning Glory» y «Run Devil Run».
El excéntrico Eric iba subiendo su entrega sobre las tablas derrochando personalidad y carisma a base de litros de sudor. Embutido en sus vistosos ropajes, nos transportaba a un viaje árido rumbo al sur, con un público hechizado y extasiado de vertiginoso Blues, que vitoreaba los continuos momentos mágicos que salían del vapuleado instrumento, recién sacado de la cocina del infierno.
Tras tal derroche, como se intuía, no llegó la calma: la coreable «If You Dont Lie Me» se elevó a una comunión total entre el artista y el entregado público, que veía con cierto recelo que Eric, tras este tema, volviera a sentirse mortal y pusiera la directa a un fin que se antojaba algo tempranero, despidiéndose con el clásico de The Doors «Roadhouse Blues» y cumpliendo el expediente de 90 minutos que no supieron a poco, ni muchísimo menos. Sí es cierto que la entrega demostrada por los asistentes bien merecían un detalle más, desde mi humilde punto de vista. De todas formas la sensación general era muy agradable y esperemos que siga el camino correcto para volver a tener a este alocado diablo con nosotros pronto y al menos en este estado de forma.
ERIC SARDINAS & THE BIG MOTOR son:
Eric Sardinas : Dobro y voz
Paul Loranguer : Bajo
Demi Lee Solorio : Batería
GALERÍA DE IMÁGENES :






























