RIOT V +SNAKE – Urban Rock Concept, Vitoria-Gasteiz//12-11-19. Cuando el heavy continúa en buena forma
Y seguía lloviendo Vitoria, pero nos acercamos a ver a RIOT V, ese combo de heavy metal que parte de la mítica formación de los 70 RIOT, y que están en una etapa de éxito en cuanto a los conciertos y en cuanto a los temas y formación que presenta. Tras el fallecimiento de su líder Mark Reale y el cambio de denominación del resto de miembros a RIOT V, para seguir a modo de homenaje al grupo Mike Flyntz continuó con esa labor y sus trabajos más recientes “Unleash The Fire” y “Armor Of Light” hacen que se embarquen en giras como esta.
Abrieron para ello los murcianos S.N.A.K.E., comandados por el italiano Franco Troisi quienes con dos discos a sus espaldas titulados “Rock Evolution” y “Only One Flag”, y con una más que aceptable puesta en escena, hicieron su cometido en la noche con nota.

Como decíamos, están liderados por un cantante que, pese a estar algo justo de voz en algunos momentos, si que consiguió conectar con el público presente de la sala vitoriana, que se animó a acudir a la llamada de esta gira, mientras era el enésimo día seguido de lluvia
Su hard rock de corte ochentero, con aspectos de los guitar héroes de la época, y una imagen al uso, daba una idea que la música iba a tratar de fluir animadamente, bajo la batuta del cantante, que vaciló mucho y se entregaron al máximo en una gran oportunidad que les brindaron.

Temas como “On The Edge”, que abrieron su concierto hasta “Rebirth”, “Bullet for you” o “Keep Shining”, dieron muestras de lo que son capaces, con esa mezcolanza e influencias que se les pudo ver. “Rock Evolution” fue el tema que cerró su actuación, de una hora más o menos y 12 canciones, donde cumplieron algo más que con el papel del ser unos simples teloneros, consiguiendo poner a todos a cantar en más de una ocasión y llevándose un merecido aplauso por la entrega mostrada en las tablas de la Urban Rock Concept.

Tras el cambio y ajuste de sonido, era el turno de RIOT V, un grupo que recoge el legado de los míticos RIOT y que además lo aumenta, dando una impresión que fueran componentes de la banda original, o al menos de los que estaban en los 80. SI bien los cambios han sido una constante en este grupo, parece que se afianza esta formación con Mike Flyntz como líder del grupo, al que secunda y atrapa las miradas su bajista Don Van Stavern con muchos años en el grupo y su botella de tequila que ofrece al respetable.

La voz de Todd Michael Hall, es sin duda una carta de presentación que sube enteros, ya que le da una distinción por la capacidad que exhibe de la misma durante el concierto, llegando sobrado a los registros exigidos. La otra guitarra de Nick Lee aporta un punto actual y de gran técnica y la experimentada batería de Frank Gilchriest, hace que se cohesione el grupo como si fuera el de siempre.
Pero ante todo hay que demostrarlo en el escenario, que es donde se valora realmente a los grupos. Si bien, RIOT V es uno de esos grupos que siempre acostumbran a girar por las salas estatales y festivales, era la primera vez que había tenido ocasión de acudir a ver su directo.

Y fue un acierto, ya que la alternancia de himnos del mítico “Thundersteel” de donde basan la fuerza del setlist, con otros temas de otros discos de antes y de ahora, hacen que se consiga un grupo que tiene una fuerza y potencia en directo realmente grande y que merece el poder ir a verlos.
“Victory” de su último disco arranca su actuación de casi dos horas, a la que le sigue “Flight Of The Warrior”, viendo por donde va a ir y viendo que esto va a ser de más a más, con un buen sonido y sobre todo unas ganas que van transmitiendo en todo momento.
“On Our Knees” y “Metal Soldier”, “Fall From The Sky” y “Restless Bleed”, dieron paso al clásico «Johnny´s Back”,que vió como el ambiente iba subiendo poco a poco y seguía en temas como “Storming The Gates Of Hell”. El heavy más clásico y poderoso estaba ya exprimiendo la fuerza del directo de mano de todos los elementos que foman este combo, y su cantante ejerce como maestro de ceremonias, de una buena forma, ya que cada uno tiene claro su rol dentro del grupo y así se va viendo poco a poco en la actuación.

La compenetración es clara, y “Take Me Back” es buena muestra de ello, al igual que el transmitir las correctas sensaciones de una música que ha hecho que muchos seguidores se acerquen a ver y a disfrutar de la misma. Y es que el pasado con “Don´t Hold Back” y “Altar Of The King”, junto con lo más reciente como “Angel´s Thunder, Devil´s Reign”, hacen que la mezcla, junto con la cercanía del público, estalle en un mar de coros y cuernos y puños en alto.
“Magic Maker” y el señalamiento de esa botella de tequila común para “Swords And Tequila”, junto con “Warrior” y el himno que les define como es “Thundersteel”, hizo que se llegara al final de esta parte.

Y viendo el setlist, uno se da cuenta que la grandeza de un grupo, o cuando el mismo está a gusto en el escenario, pese al viaje anterior y posterior, hace que se lo salten, respcto a la primera previsión del mismo.
Se suponía que ahí iba a haber acabado el concierto, pero la conexión con el público hizo que se volviera al escenario a tocar algunos temas más y la demostración de que subió la temperatura del escenario, la vimos en el cantante que se despojó de la parte superior de su atuendo de concierto.

“Outlaw” sonó vibrante y emocionante, a la que le siguió “Sign Of The Crimson Storm” de su mítico disco “Thundersteel”, junto con un “Road Racing” de final apoteósico y muy agradecido.
Ciertamente el poder disfrutar de bandas y música de este calibre en las salas, con la cercanía que ello da, y el subidón que te mete al cuerpo es algo de agradecer y de aprovechar, aunque sea un martes, ya que la música de calidad y la buena interpretación en directo no conocen día ni mes, y además se puede ver que el heavy metal sigue gozando de buena salud.

























