ANATHEMA + LEAFBLADE – SALA PENÉLOPE, MADRID – 08/05/2009

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Tras algunos cambios, los teloneros de Anathema iban a ser Leafblade, pero ¿quiénes son Leafblade? Pues ni más ni menos que el proyecto paralelo de Daniel Cavanagh junto a Sean Jude. Un proyecto casi 100% acústico. Pocos asistentes lo conocían y ninguno sabíamos realmente que esperar de esto.
El resultado fue un concierto acústico en el que se pudieron ver las influencias del dúo (puntualmente apoyado por Jaime Cavanagh en el bajo y John Douglas en los parches), unas influencias que pasan por gente como Led Zeppelin, Simong & Garfunkel o Pink Floyd, pero desde un punto de vista muy personal, conseguido especialmente gracias al carácter acústico de su propuesta.
Algunos temas como “Dragonfly”, “The Winter Waking” o “A Strenght To Dream” fueron algunos de los cortes que amenizaron, o lo intentaron, la espera de Anathema. Un propuesta interesante para escucharla tranquilamente en casa, pero no creo que sean unos teloneros apropiados para Anathema.
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Lo que todos esperábamos no tardó mucho en llegar y Anathema saltaron al escenario de la Penélope dispuestos a comerse al público madrileño. Vincent salió metido en su chupa de cuero, desprendiendo carisma casi sin quererlo. Y en esas comenzó a sonar “Deep”, seguida de la genial “Closer” .
Estos dos temas fueron los que necesitamos la mayoría de los asistentes para meternos de lleno en el concierto de los británicos. Era un verdadero placer ser testigo de la clase, del estilo, del carisma que Anathema desplegaban sobre el escenario.
Ver “Far Away” interpretada de forma perfecta y con el público pendiente de cada acorde fue todo un lujo. La ventada de estas salas pequeñas es la cercanía del grupo con el público, la facilidad para sentir la magia de la música. “Anyone, Anywhere” fue uno de mis cortes preferidos de la noche y en mi opinión una de las mejores interpretaciones.
“Empty” se me pasa volandy y de pronto “We are just, a moment in time, a blink of an eye, a dream for the blind” y entra “Shroud of False”. Estaba siendo una noche mágica que siguió in-crescendo con “Lost Control” pero sobre todo con la inigualable “Regret”. Muchos la esperaban y con seguridad se fueron satisfechos, por la interpretación fue impecable. Anathema supieron meterse en el bolsillo al público de forma magistral, algo que fue evidente con “Hope” y con la coreadísima “Flying”, cantada en muchos momentos más por el público que por el propio Vin Cavanagh.
Danny se quedó solo en el escenario para interpretar la íntima “Are You There?”, un tema precioso y una interpretación a la altura de lo que llevábamos visto, solo ensombrecida por un fan algo pasado de copas que no dejaba de gritar “Danny, eres Anathema…” a pleno pulmón.
“One Last Goodbye” era una imprescindible, dedicada su difunta madre y coreada por todo el público en un momento muy emotivo. Al terminar, en perfecto castellano, Vincent dijo “Increíble” y así fue. “Sleepless” del “Serenates” fue una sorpresa, pero un concierto de Anathema no puede tener lugar hasta que no suena “Fragile Dreams” y en esa nos vimos, pensando que era el final. Sin embargo Anathema nos regalo un cover de Pink Floyd, “Confortably Numb”, haciendo suyo el tema en todos los aspectos.
Tras ello se retiraron y vieron desde bastidores como el público pasaba cerca de quince minutos aplaudiendo, vitoreando y pidiendo un bis que no pudo ser, ya que Penélope tenía que abrir poco después como pub.
Fue un concierto sublime de un grupo que se hace más grande con cada canción que toca.
Autor: David Rodrigo (Coon)



























