BLUES PILLS + PRISTINE – SALA GARAJE BEAT CLUB, MURCIA – 27/02/2016
Vórtex Psicodélico
Desde Suecia, pero con un francés y un norteamericano en sus filas, la banda “del momento” BLUES PILLS, con la ya carismática Elin Larsson al frente, visitaron Murcia dentro de su gira que les lleva por siete ciudades españolas. Fuimos muchos los que nos quedamos atónitos presenciando su show en el Leyendas del Rock, un festival en el que no cuadraban mucho, pero a base de sonido y profesionalidad, fueron ganando adeptos hasta dejar el escenario “Mark Reale” lleno de un público rendido a las tablas, la voz, la belleza y la simpatía de la joven Larsson. Fue “uno de los bolos” del festival de Villena en opinión de muchas personas entre las que me incluyo.
PRISTINE
Para abrir boca, una formación muy similar a los cabeza de cartel, los noruegos PRISTINE, que con su blues rock cuidado, y con una frontwoman de bonita voz, tuvieron encandilado a un numeroso público que ya se concentraba en la sala viendo a los teloneros, como tiene que ser. Algo básicos, con un guitarra justito pero convincente y temas de buena pegada, lo cierto es que fueron una más que digna apertura para una noche que se prometía interesante.
Quiero destacar, además de su buen hacer, como dicho queda, la simpatía y cercanía de Heidi Solheim, la cantante noruega de colorados cabellos que en todo momento se mostró amable como pocas con los que se quisieron acercar a ella, hacerse fotos, comprar su disco y decirle lo bien que lo habían hecho y animarla a continuar en la brecha. Cercanía es lo que tienen los conciertos en sala y de lo que carecen, por lo general, los macro-bolos o los festivales.
BLUES PILLS
Desde que aparece en escena Elin Larsson hasta el final del concierto estás viendo un verdadero torbellino (descalzo) imparable. Ella sola es la que da vida al grupo, la que se envuelve en las canciones, la que se mete al público en el bolsillo y la que comanda el espectáculo con sus galones de rockera avezada. Enfundada en un traje negro ceñido y de corta falda, no paró un segundo (bueno sí, en algún tema más lento…) de deambular por la alfombra que cubría el escenario repartiendo panderetazos, sonrisas y buen rollo en iguales dosis.
Todo hay que decirlo: sus compañeros de escena se mueven menos que los ojos de Espinete, pero justo es reconocer que estos músicos plurinacionales son el complemento perfecto para, con Elin, crear ese ambiente único que te transporta a los años 60-70, envolviéndote en momentos psicodélicos donde se echa de menos el LSD, las túnicas de flores y el amor libre. ¡Es una licencia retórica, no os vayáis a pensar…!
Tengo que poner la nota negativa en el sonido de la banda, a pesar de que trajeron su propio técnico. La Garaje no es una sala que suene mal, ni mucho menos, pero a pesar de colocarme en varios puntos de la misma, tardé muchísimo en poder distinguir la batería de André, que en ningún momento del concierto sonó clara en absoluto. Las comparaciones son odiosas, pero el concierto del pasado agosto en Villena sí sonó atronador y mucho más claro que el que nos ocupa.
Dicho lo cual, no queda sino rendirse a la profesionalidad y estupenda calidad de la banda sueco-gala-americana (ahí queda eso), ya que el espectáculo nos satisfizo con creces a las más o menos doscientas cincuenta – trescientas personas que allí habíamos congregadas.
El primer trallazo, Black Smoke, con sus guitarras limpias muy logradas y su posterior ritmo frenético, derivó en el gran Bliss, tema más festivo que el anterior en el que confirmamos el estado de gracia de la sugerente voz de Elin Larsson. Siguió Astral Plane que es eso, precisamente, un viaje astral lleno de blues y algo de soul donde, una vez más, tengo que elogiar la forma en que nuestra frontwoman favorita desgarra su voz y el tremendo solo de un Dorian Sorriaux insultantemente joven y en tremenda forma.
No Hope Left for Me y la versión Gypsy continuaron la fiesta sónica; la primera, pausada, calma y de cierta evocación “a lo JANIS”; la segunda, primera versión del concierto, más cañera y con Dorian tirando de slide de forma magistral. De nuevo volvió la calma con Dig In, pero la segunda versión de la noche, muy peculiar, por cierto, Elements and Things de TONY JOE WHITE, nos trajo de nuevo una buena dosis de tralla con una batería que nos puso las pilas… todo lo que la dejó el sonido de la noche.
Finalmente, sonaron tres temas más para cerrar el concierto, esta vez en sucesión rápida-rápida-lenta. Quiero destacar High Class Woman, que ya es un clásico de la joven banda y que es jaleada como pocas por el entregado personal. Little Sun acababa la fiesta a medio tiempo, pero todos sabíamos que quedaba algo más.
Así, Yet to Find y la imprescindible Devil Man ponían el broche de oro a una noche en la que la banda se lució de lo lindo. La calidad de los cuatro músicos, quizá destacando algo por encima la guitarra, es innegable, y llegan noticias de que han arrasado por donde quiera que han pasado, tanto en España como fuera.
BLUES PILLS ya son una realidad; han dejado de ser esa promesa que metía sesenta personas en sala hace unos años a precio más que asequible. Tenemos suerte de que incluyan España casi siempre en su circuito, así es que permaneceremos fieles a sus visitas correspondiendo a su entrega y dedicación. Perderte girando en un vórtex psicodélico un sábado noche es siempre un buen plan…
Heidi Solheim – voz.
Espen Elverum Jakobsen – guitarra.
Åsmund Wilter Eriksson – bajo.
Kim Karlsen – batería.
SETLIST:
- Carry Your Own Weight.
- California.
- Don’t Save My Soul.
- Bootie Call – She Won.
- Tell Me.
- DereK.
- All I Want Is You.
BLUES PILLS son:
Elin Larsson – voz y percusión.
Dorian Sorriaux – guitarra.
Zack Anderson – bajo.
André Kvarnström – batería.
SETLIST:
- Intro- Black Smoke
- Bliss
- Astral Plane
- No Hope Left for Me
- Gypsy (Chubby Checker & Fat Boys)
- Dig In
- Elements and Things (Tony Joe White)
- High Class Woman
- Ain’t No Change
- Little Sun
Encore:
- Yet to Find
- Devil Man






























