ELDORADO + DIRTY NAMES – SALA CARACOL, MADRID – 15/02/2013
Otro concierto brillante
Noche grande la del pasado 15 de Febrero para los madrileños ELDORADO que, poco a poco y gracias a su tercer trabajo de estudio “Paranormal Radio”, van ganando adeptos y seguidores que les comienzan a reconocer como la gran banda de rock que son y el gran futuro que pueden brindar a la escena de nuestro país y más allá de nuestras fronteras.
Los madrileños presentaban su nuevo disco en la capital y lo harían con un acompañamiento de auténtico lujo, el de los estadounidenses DIRTY NAMES, quienes aprovechaban su extensísima gira de presentación por nuestro país para unirse a ELDORADO y presentar ellos también su nuevo trabajo “Double Your Pleasure”, una auténtica sorpresa para los amantes del rock más clásico y dinámico.
DIRTY NAMES
Así pues la noche comenzó con una audiencia que comenzaba a llenar los rincones de la Sala Caracol de forma tímida y pausada, sin hacer prever del todo lo que al final sería una más que aceptable entrada para los tiempos que corren, no llegando a los ¾ del aforo pero casi rozándolos.
En este ambiente salieron DIRTY NAMES dispuestos a darlo todo sobre el escenario de la Caracol y a aprovechar lo que sería una de las plazas más grandes de una gira en la que están plantando la semilla para más adelante recoger los frutos de lo que se augura como una de las grandes bandas del rock internacional del futuro.
Actitud, presencia y buenas vibraciones son algunas de las palabras que podrían definir perfectamente la actuación de los estadounidenses en Madrid. Presentando gran parte de los temas de su último trabajo la banda concatenó un tema tras otro casi sin interrupciones, demostrando que llevan el rock n roll inscrito en el ADN y expresándolo a través de un estado de frenesí constante, sobre todo si fijábamos la atención en las piernas de su guitarrista Kit Whittacre, cuyo movimiento nos llevaba instantáneamente a los orígenes de esta música, rock and roll around the clock!!

Procurando en todo momento establecer una más que suficiente comunicación con el público, a través de alguna que otra palabra en español, la banda caló completamente entre el público asistente a la Caracol. Muchos no los conocían aún, otros solo habían oído hablar de ellos ligeramente, pero la mayoría volvería a su casa esa noche convencidos de haber conocido a una gran banda, herederos sin complejos de los Rolling Stones, con un futuro brillante por delante.
Su setlist
On Again
Don’t Try
Funky Broadw
Mr. Satisfaction
Cadillac
Puppy Love
Black Beans
I don’t Care
Salt Water
ELDORADO
Y si brillante es el futuro de DIRTY NAMES, no menos es el de ELDORADO, quienes necesitarán un poco de suerte para que su calidad sea reconocida mucho más ampliamente, como ocurre invariablemente con el talento en este país, pero que se subieron al escenario de la Sala Caracol con la convicción y seguridad de quien sabe que tiene algo que decir y contar.
Además sabían que la noche era suya y que todo el mundo había venido a verles a ellos, registrando finalmente una más que curiosa entrada que, si bien no fue la más pasional que he visto en un concierto, si que estuvo pendiente de cada uno de los movimientos y gestos de estos cuatro grandes músicos que componen la banda.

Con un Jesús Trujillo que cada vez está mejor en su papel de vocalista, al mismo tiempo distante al público y entregado al arte de su instrumento, la banda salió al escenario de la Caracol a comerse Madrid a bocados de rock clásico, a ese rock añejo que está exprimido directamente de la esencia de Led Zeppelin para alternar durante toda la noche su faceta anglosajona con las versiones en español de sus temas (cosa que finalmente predominaría).
Y el banquete fue extenso y pausado, quizás demasiado dirían algunos y me comentarían al final del show, pero personalmente creo que el grupo simplemente no tuvo reparos en hacer eso que pide su música, en recrearse en la capacidad de dominar y extender la estructura de sus canciones para convertirlas en experiencias totalmente diferentes en el directo, administrando numerosas y chocantes pausas como parte de un juego entre la banda y sus espectadores, que en todo momento se encontraban pendientes de cuál sería la siguiente nota de un Andrés Duende a la guitarra que estuvo absolutamente espléndido durante toda la noche.
En cierto modo es cierto que ELDORADO no hacen conciertos de cara a la galería, sino que tienden descaradamente a generar un ambiente de misticismo del rock que probablemente mucha gente no llegue o no tenga porqué entender. Casi se podría decir que interpretan para ellos mismos canciones que por otro lado son fácilmente reconocibles por el público que les sigue.

De esta forma, y con un Jesús Trujillo que estuvo alternando su posición de vocalista con la de teclista (esta última en un lugar demasiado oscuro y apartado), ELDORADO volvieron a cautivarnos con temas tan personales como “Atlántico”, de su segundo disco, “El último tren” o un emotivo “Blue Jay Wings” en el que Jesús se quedó solo en el escenario con guitarra acústica y voz.
Pero si la primera parte del show fue algo lenta y fría, para que vamos a negarlo, la cosa cambió bastante en la recta final del show, sobre todo gracias a la interpretación de temas tan intensos y especiales como “Paranormal Radio”, “Kassandra” o el repetitivo y pegadizo “I don’t need no doctor”, el cual no tuvieron problemas en extender y extender hasta la saciedad antes de irse del escenario a preparar al respetable para los bises.
Como todo el concierto la banda se lo tomó con calma y volvieron liderados una vez más por la simpatía y palabras de su bajista César Sánchez, siempre en continuo movimiento, y la enorme calidad que despliega Javier Panelles a la batería. De esta forma atacaron con “Reactor” y “La casa de las siete chimeneas” para acabar un concierto que, para un servidor, declarado y devoto fan de esta banda, reafirmó su singularidad, destinada a cosas grandes en el mercado internacional si saben aprovechar o buscar con ahínco su oportunidad.
Su setlist:
Mr. Saturn
Midnight Games
Like a lost child
Caída Libre.
Somebody to love
El Último Tren
Atlántico
Another Bright Sunday
Blue Jay Wings
Space Mambo
Parnormal Radio
Kassandra
I Don’t Need No Doctor
Reactor
La Casa de las Siete Chimeneas

























