Entrevista a Jorge Cabrera (KTULU): «El documental habla del paso del tiempo, los sueños rotos y el impacto que tiene eso en la vida de cada uno»

El documental de KTULU, llamado «KTULU: Regreso al sótano», tendrá su premiere mundial nada menos que en el «Festival In-Edit» de Barcelona, el viernes 29 de octubre, en los Cines Aribau Multicines (C/Aribau 5, Barcelona). Esta obra está coproducida y dirigida por Nico Aguerre y Jorge Cabrera, guitarrista de la mítica banda y actor. Con este último charla Joss Metalcry, y esto es lo que nos cuenta.
Ya sé que lo habéis explicado en más de una ocasión, pero no está de más refrescar la memoria. ¿Cómo nació este proyecto de documental?
Mi amigo, el director Nico Aguerre, al que conozco en el proceso de creación de una obra de teatro en 2013, cuando se entera de que antes de ser actor me dediqué a la música, me propone hacer un documental con esa historia. Al principio yo no lo veía muy claro, pero por suerte confié en su visión. Y aquí estamos, a punto de estrenar en el “Festival InEdit 2021” de Barcelona.
¿De dónde nace el título «Regreso al sótano»?
Surge un poco de la necesidad de abrir el documental a gente que no sea fan de la banda. La productora con la que trabajamos, Eye Slice, nos sugirió que no solo se llamase Ktulu a secas, sino que buscásemos algo que reflejase lo que cuenta el documental. En una lluvia de ideas nos quedamos con esta. De alguna manera es un regreso al sótano K1 de Bellvitge, donde ensayábamos siempre con la banda.
Como has comentado, «Regreso al sótano» tendrá su estreno mundial ni más ni menos que en el «Festival In-Edit» de Barcelona, vuestra ciudad natal, en los Cines Aribau Multicines, el próximo viernes 29 de octubre del 2021. ¿Por qué deberían ir a ver la película incluso los que no sean fans de KTULU?
Ese ha sido uno de los objetivos que teníamos Nico y yo en la cabeza desde el principio, conseguir que gente que a priori no es fan de la banda acabe enganchándose a la película, porque al final habla de algo muy universal, del paso del tiempo, los sueños rotos y el impacto que tiene eso en la vida de cada uno. Por otro lado es muy especial para nosotros estar en este festival al cual hemos ido muchas veces como público.
¿Habrá representación de la formación legendaria de KTULU en el documental?
Por supuesto, la historia está basada en la formación que hubo entre 1989 al 1998 y que grabó los tres primeros discos.
Todo este tiempo de espera ha sido interminable para los seguidores, pero trabajar sin presupuestos es lo que tiene… ¿Llegasteis a pensar en tirar la toalla?
La verdad es que sí, en más de una ocasión. Como bien dices, trabajar en estas condiciones es muy duro a veces, pero por algún motivo nos pesaron más las ganas de acabarlo, afortunadamente.
¿Produce nostalgia mirar para atrás?
Yo personalmente no me considero una persona nostálgica, pero sí te diré que el proceso de hacer este documental, que al fin y al cabo cuenta una parte muy importante de la historia de nuestras vidas, me ha hecho reflexionar y conocerme mejor, a mí mismo y a mis hermanos de la banda.
También hicisteis un pequeño crowdfunding para financiar la producción y los mecenas tienen una copia de edición muy limitada de «Regreso al sótano» en DVD. ¿Está pensado editarlo de manera masiva en el futuro?
En principio no. Pero estas cosas… nunca se sabe. Quizá en un futuro se da la situación, pero de momento lo veo complicado.
¿Qué esperáis del documental, tanto en el aspecto comercial como en el artístico?
Si te soy sincero, en primer lugar, estamos muy satisfechos de haberlo acabado y también del resultado. A partir de ahí, el objetivo es que “Regreso al Sótano” tenga la mayor difusión posible y lo vea cuanta más gente mejor.
En el 2017 tuve el placer de hacer una entrevista de cuatro partes sobre toda la historia de KTULU, desde sus maquetas hasta «el reencuentro» de la Salamandra del 2017, que luego también sirvió para el libro que escribió mi compañero Iván Allué de Metalcry, que lleva por título «Pura vida: la historia de Ktulu». ¿Sirvió todo ello para dar a conocer vuestro logros o seguimos siendo un país que nos fijamos más en lo de fuera?
Pues la verdad no lo sé. Imagino que siempre habrá alguien que descubra a la banda gracias a una entrevista, un programa de radio o un libro. Siempre viene bien la difusión.
¿Tenéis esperanzas de recibir algún premio con «Regreso al sótano»?
En “InEdit” no, ya que estamos en una sección fuera de competición. Como te decía antes, el premio para nosotros es estrenar la película en nuestra ciudad, en un festival como “InEdit” y en una sala de cine rodeados de los nuestros.
Un documental de estas características, bajo mi punto de vista, debería haber sido comprado por alguna compañía grande y no quedarse en el ámbito underground. ¿Cómo fue el proceso de buscar distribuidor?
Encontrar distribución para una película es un proceso algo harto complicado, pero aún estamos inmersos en ello, así que todavía queda mucho partido.
¿Qué falló en 1998 para que todo se desmoronara como un castillo de naipes?
Esto está muy desarrollado ya en el bloque de entrevistas que hiciste. Pero por resumir, pasó lo que pasa siempre: desgaste de tantos años de carretera y tantísimas horas de ensayo.
Nico Aguerre ha subido a YouTube una parte del concierto de «El reencuentro» de KTULU, del pasado 21 de enero del 2017 y creía que se había grabado íntegramente, con todas las diferentes formaciones que subieron a escena. ¿Lo podremos ver entero o hay eso solo?
No, en principio solo está lo que se ha subido a Youtube.
¿Hay alguna banda actual en España que se asemeje a KTULU?
Sinceramente, no sigo demasiado la escena metal actual. Me vienen a la cabeza gente como la que compartí escenario, amigos como Brutal Thin, Ost… Pero, por citar a alguien más actual, me sorprendió mucho lo primero que escuché de Vita Imana. Había algo en esa actitud y esa rabia que me recordaba a algo de lo teníamos nosotros.
Los documentales, en ocasiones, suelen estar muy edulcorados, ya que se suele dar en ellos una imagen demasiado artificial de los músicos para convertir el producto en una operación más de marketing, pero «Regreso al sótano» no ha sido el caso que predomina en lo que habéis intentado transmitir. ¿Hay algún documental cinematográfico musical al que se le pueda comparar?
Hoy en día, creo que es algo muy superado. El documental vive un momento ahora mismo increíble y, pese a que hay algunos ejemplos del tipo que apuntas, creo que hay, en general, un nivel fantástico. Sin entrar en comparaciones, porque son muy distintos, me gustó mucho el documental de Anvil.
¿Estaréis los cinco miembros de KTULU en el “In-edit”?
Todos los miembros originales estaremos allí.

Montar una película con tantas imágenes de archivo, entrevistas y música en directo, habrá tenido que ser como hacer un rompecabezas gigantesco. ¿Lo habéis hecho todo vosotros?
Lo has descrito muy bien, es tal cual. Ahí ha habido un trabajo de orfebrería en el montaje de Nico Aguerre que ha hecho un trabajo impresionante.
¿Qué herencia habéis dejado para la eternidad?
Eternidad es una palabra muy grande. Nosotros solo hemos hecho un puñado de canciones de las que de aquí a veinte años seguramente no se acuerde nadie. Pero está bien así, en ese sentido, creo que hablo por todos, nunca tuvimos otra pretensión que la de hacer la música que nos gustaba, e intentar vivir de ella. Nada más y nada menos.
Por supuesto colabora toda la banda en el documental, pero hay otros personajes que no todos los seguidores de KTULU tendrán el placer de conocer. ¿Puedes hablarnos de Antonio Rivacoba, Oli Centeno, Álex de la Iglesia o Dani Macaco?
Con Antonio Rivacoba grabamos nuestras primeras maquetas y el primer disco. Un tipo espectacular del que tenemos un recuerdo muy bonito. Oli Centeno fue nuestro manager durante una época y vivimos muchas cosas juntos. De Álex de la Iglesia creo que no hace falta decir mucho; uno de los grandes directores de este país, que nos eligió para participar en la BSO de “El día de la bestia”, y eso, de alguna manera, dio un gran empujón a nuestra carrera. A Dani lo conozco de antes de formar Macaco, estando aún en Dr No, su otra banda. En esa época los músicos en Barcelona estábamos muy conectados, al margen de los estilos.
Pues hasta aquí ha llegado mi entrevista que es el punto final a aquellas del 2017 y estoy agradecido por toda tu atención amable para poner el broche. ¿Algo más que añadir que no se haya dicho?
Nada, solo agradecerte tu tiempo y la difusión, y que espero que todos podáis disfrutar pronto de nuestro documental: “Ktulu. Regresos al sótano”.


























Una pena que Ktulu hayan perdido el fuelle, pero es comprensible. No solo es cuestion de calidad, también hay que hacer mucho marketing y tener mejor suerte.