Entrevista con Brandon Howe (MOTHER OF GRAVES): “Agresión, belleza y catarsis son nuestros tres factores constantes”
Desde Indianápolis, MOTHER OF GRAVES se han consolidado como una de las bandas más interesantes del death-doom melódico contemporáneo. Tras el fuerte impacto de The Periapt of Absence, que alcanzó el puesto número 11 en la lista de los mejores discos del año de Decibel Magazine, el quinteto regresa con The Light That Keeps Us, un nuevo trabajo que profundiza en esa combinación de crudeza, melancolía y sensibilidad que define su identidad.
El álbum, compuesto por ocho canciones, aborda temas como la mortalidad, el dolor, el amor, la pérdida y la capacidad de encontrar esperanza incluso en los momentos más oscuros.
Con motivo de la próxima publicación del álbum, hablamos con Brandon Howe (Vocalista / Teclista) sobre el proceso de composición y grabación, la evolución del sonido de MOTHER OF GRAVES, el significado de sus nuevas canciones, el segundo single, “The Silent Weight of the Stars”, y la especial colaboración de Dan Swanö en “Wingless Soul”.

- Después de dos años de trabajo, “The Light That Keeps Us” está a punto de ver la luz. ¿Qué ha significado para vosotros todo este proceso de composición y grabación y qué sentís que habéis conseguido con este nuevo álbum?
La composición dentro de MOTHER OF GRAVES es algo que siempre he considerado muy importante y querido. Para mí es una plataforma y una vía de escape que me ayuda a dar voz a cosas que, de otro modo, se quedarían sin ella y acabarían creciendo de forma perjudicial dentro de mí.
Con cada disco conseguimos lo mismo que siempre buscamos: estrechar nuestros lazos como hermanos, tener una mayor conciencia de por qué hacemos lo que hacemos y contar con una fuerza más sólida y refinada detrás de cada elemento, cada letra y cada instrumento. Y la lista podría continuar.
Estamos muy orgullosos de las cosas que somos capaces de crear juntos como grupo, a pesar de que los cinco somos padres con vidas muy ocupadas. Es una extensión de cada uno de nosotros y me gusta pensar que eso se refleja en la música que componemos.
Trabajar y grabar en casa, con nuestro guitarrista Ben detrás de los controles, hace que todo sea mucho más relajado. Podemos trabajar a nuestro propio ritmo, sin sensación de urgencia ni de estar atrapados en una cuadrícula o en unos plazos estrictos.
Empezamos a trabajar en los primeros bocetos con bastante antelación y, durante esos dos años, vamos cambiando y ajustando las cosas a nuestro gusto hasta llegar al producto final que nos satisface. La forma en la que trabajamos nos da libertad para ser todo lo creativos que queramos y hacer exactamente lo que nos apetece, sin que nadie de fuera nos diga cómo debemos hacerlo.
- The Periapt of Absence recibió una gran acogida y apareció en numerosas listas de lo mejor del año. ¿Esa repercusión generó algún tipo de presión adicional cuando comenzasteis a trabajar en The Light That Keeps Us, o preferisteis trabajar sin pensar demasiado en las expectativas externas?
Brandon Howe: Por supuesto, siempre existe cierta presión, especialmente cuando ya llevas tres discos de larga duración. Pero no en el sentido de preocuparnos por lo que la gente vaya a pensar o por si vamos a satisfacer a los oyentes, sino por nuestro propio camino y por las expectativas que tenemos de nosotros mismos como músicos que siguen creciendo mientras hacen lo que aman.
Queríamos exigirnos más y ampliar nuestro sonido sin adentrarnos en un territorio que cambiara la trayectoria de la identidad y el sonido que hemos construido a lo largo de los años. Creo que conseguimos introducir y experimentar con una cantidad saludable de elementos nuevos que aportaron al menos un poco más de fuerza y solidez a nuestro sonido.
Pero, en esencia, simplemente hacemos lo que nos sale de forma natural. Sigue siendo el mismo death-doom que todos amamos. Agresión, belleza y catarsis son los tres factores constantes que siempre aportamos y de los que nunca prescindiremos.
- Vuestra música consigue combinar la agresividad del death metal con la melancolía y el componente romántico del doom. ¿Cómo trabajáis ese equilibrio para que ambos elementos tengan su espacio sin perder la identidad característica de MOTHER OF GRAVES?
Brandon Howe: Creo que ya he respondido accidentalmente a parte de esto antes, jajaja. Todos entendemos la importancia de ambos elementos y de la relación que existe entre ellos. No quiero una música demasiado agresiva sin el equilibrio que aporta el otro lado, y viceversa.
Ese equilibrio es fundamental, porque encaja muy bien con el contenido de las letras y consigue unirlo todo sin crear disonancia ni confusión. Nunca hablo exclusivamente de oscuridad, depresión y muerte, así que es lógico que la música tampoco esté completamente arraigada en esos conceptos. En todo hay esperanza dentro del dolor.
- “The Silent Weight of the Stars” es vuestro nuevo single y posee una atmósfera especialmente oscura y emocional. ¿Cómo nació la canción y en qué momento os disteis cuenta de que podía convertirse en una de las piezas centrales del álbum?
Surgió de una forma muy parecida a todo lo demás: lentamente, a partir de pequeños fragmentos desarrollados a lo largo del tiempo, con mucho pensamiento y concentración.
El riff principal del estribillo —mérito de Chris— tiene un gancho infeccioso y memorable que se te mete en la cabeza y se queda ahí durante un buen rato.
La canción, de principio a fin, refleja muy bien nuestra evolución a lo largo de los años en lo que respecta a la composición. Nos pareció que estaba destinada a tener un videoclip y a ir acompañada de toda esa teatralidad emocional.
- Las letras de “The Silent Weight of the Stars” hablan de la búsqueda de significado, el dolor, los recuerdos y una sensación de esperanza que permanece incluso en los momentos de derrota. ¿Hasta qué punto las experiencias personales y las emociones reales tienen un papel en vuestra forma de escribir las letras?
Las experiencias personales tienen un papel absolutamente fundamental y permanente en mi manera de escribir. Todo nace del corazón, como una especie de liberación interior o de purga de cosas que, de otro modo, podrían acabar paralizándome.
Nunca conceptualizo nada de antemano cuando me enfrento a las letras. Al final, todas son poemas personales a los que he tenido la suerte de encontrarles una métrica que encajara con la música.
Por supuesto, al final todo se une con la música para crear una imagen más amplia y un “tema” general, si quieres llamarlo así, pero en ningún momento deja de ser un trabajo natural y honesto.
- En este nuevo álbum parece que habéis puesto todavía más énfasis en las melodías, las armonías de guitarra y la atmósfera. ¿Cómo habéis evolucionado como compositores desde vuestros primeros trabajos hasta The Light That Keeps Us?
Creo que simplemente se ha convertido en una cuestión de comodidad, ¿sabes? Ahora mismo estamos en nuestro momento más fuerte y más unidos, tanto como amigos como banda.
Todos hemos crecido muchísimo juntos a lo largo de los años, tanto a nivel personal como en nuestra manera de crear juntos de forma tan natural.
Al principio creo que muchos de nosotros todavía estábamos bastante dispersos respecto a lo que realmente imaginábamos para esta banda. Había muchos elementos e influencias mezclados que no terminaban de tener esa verdadera identidad y confianza que tenemos ahora.
Aunque ejecutábamos todo muy bien, creo que todavía nos quedaba mucho por aprender y mucho crecimiento por delante.
Después de dos discos completos tras nuestro EP inicial de cuatro canciones, la calidad de las composiciones y la dirección general están mucho más definidas y maduras, y estoy orgulloso del lugar que ocupamos actualmente dentro del metal.
- Ben Sandman vuelve a encargarse de la producción, además de ser uno de los guitarristas de la banda. ¿Qué aporta al proceso que alguien que forma parte del grupo también sea responsable de dar forma al sonido final del álbum?
Es estupendo poder producir el disco nosotros mismos porque podemos revisar los sonidos y las estructuras tantas veces como queramos hasta que suenen como pretendíamos.
Podemos probar ideas diferentes y experimentar un poco sin tener que comprometernos con nada de antemano.
Al final, intentamos encontrar un equilibrio que nos permita disponer del tiempo necesario para fijarnos hasta en los detalles más pequeños, precisamente porque uno de los miembros de la banda está produciendo el álbum, pero que al mismo tiempo permita que las canciones conserven un carácter orgánico.

- Uno de los momentos más especiales del álbum es la participación vocal de Dan Swanö en “Wingless Soul”. Después de haber trabajado con él durante años en el apartado de la masterización, ¿cómo surgió la posibilidad de que esta vez colaborara como vocalista y qué significó para vosotros escuchar su voz dentro de una canción de MOTHER OF GRAVES?
¡Dios, qué regalo fue que nos ofreciera sus voces para esa canción! Todos nos planteamos la posibilidad de contar con una colaboración vocal bastante pronto, mientras la canción iba tomando forma.
Esa larga sección limpia estaba pidiendo a gritos una parte cantada.
Cuando la canción llegó a su estado final y tuvimos más claro lo que queríamos, me puse en contacto con Dan y, sin dudarlo, aceptó.
Antes de que él hiciera esto por nosotros, yo le había ayudado a volver a grabar varias secciones vocales para su remix/remasterización del clásico atemporal de Edge of Sanity, Crimson II. Él estuvo encantado de echarnos una mano a cambio.
Sinceramente, significa muchísimo para nosotros, y especialmente para mí, porque siempre ha sido una gran influencia a nivel musical y vocal. Siempre ha tenido palabras amables para nosotros y nos ha apoyado al máximo desde el primer día.
Fue un momento de círculo completo para nosotros como banda, algo que todavía nos cuesta creer que haya sucedido.
- El título, The Light That Keeps Us, parece establecer un contraste entre oscuridad y esperanza, dos conceptos muy presentes en vuestra música. ¿Qué representa para ti esa “luz” cuando todo parece perdido?
Esa luz es mi ancla, la que me mantiene unido a este mundo. Me recuerda que todavía hay cosas por las que merece la pena luchar dentro del gran retrato de la vida.
El mundo, junto con la humanidad en general, parece oscurecerse cada vez más con cada año que pasa y, además de los momentos en los que mi salud mental se resiente, a veces resulta difícil no cargar con un corazón pesado y abrumado.
Pero cuando llegas a comprender la dualidad y la necesidad de que la luz y la oscuridad existan en armonía para dar a la otra un significado más profundo y completo, las cosas empiezan a encajar.
Los momentos difíciles se vuelven más fáciles de afrontar y la tristeza encuentra una voz y se transforma en algo hermoso.
Siempre intento pensar en mi mujer y en mi hija cuando empiezo a sentir que me estoy hundiendo en las fauces del olvido. Han hecho por mí más de lo que puedo expresar con palabras y siempre recurriré a ellas como mi estrella guía en el cielo nocturno.
- Con The Light That Keeps Us a punto de publicarse, ¿qué esperáis que encuentren los oyentes en estas ocho canciones y qué os gustaría que permaneciera con ellos cuando el álbum llegue a su final?
En última instancia, espero que la gente encuentre algo de disfrute en estas canciones. Eso es lo que todos buscamos, ¿no? Un disco con el que puedas conectar y sentir algo.
Un disco que no tengas que cuestionarte. Un disco en el que puedas encontrar una parte de ti mismo, en algún lugar y de alguna manera.
Espero que diga algo con lo que la gente pueda sentirse identificada y que proporcione un poco de calor durante una noche fría. No puedo esperar mucho más que eso.
Es una extensión de nuestros corazones hacia los vuestros. Lleváoslo con vosotros durante un paseo otoñal y descubrid qué os dice.
¡Os agradecemos muchísimo a todos que nos escuchéis!

























