FESTIVAL MUNDO IDIOTA 2012 – SALA LA RIVIERA, MADRID – 20/10/2012
¡Bukkake de carcajadas y freak metal!
Pancartas de mensajes absurdos, disfraces estrafalarios y pelucas de colores hacían prever que, a las 17 h de la tarde el pasado sábado 20 de Octubre y con un ambiente de lo más variopinto en los alrededores de la Sala Riviera, algo especial estaba a punto de ocurrir. Y no era otra cosa, por supuesto, que la nueva edición del festival MUNDO IDIOTA, ya definitivamente consagrado como una cita de referencia para amantes de la música más friki, irreverente y con adicción a hacer el humor.
Y es que la segunda jornada de la edición de este año del Mundo Idiota representaba una fecha prácticamente ineludible para los amantes del denominado freak metal ya que contenía no solo algunas de las bandas más representativas del panorama como EL RENO RENARDO, MAMÁ LADILLA (estos más cercanos al rock progresivo, lo se) y los italianos NANOWAR OF STEEL, sino que ofrecía la oportunidad de ver, por todo lo alto, el nuevo regreso de los pioneros del estilo en nuestro país, GIGATRON.
Y vaya si la gente acudió!! Ya a las 16:30 horas, cuando se abrirían las puertas del festival, aquello era un auténtico hervidero de gente siguiendo las máximas de la tarde-noche: prepararse para entrar a rendir culto a los dioses del metal no sin antes dar buena cuenta de un metalero kalimotxo y dar el cante de la forma más llamativa posible en muchos casos.
LOS GANDULES
Una vez dentro, y tras pasar una larga cola de espera, nos encontramos con una Sala Riviera que presentaba en esos momentos una entrada de más de la mitad del recinto (algo que más tarde se convertiría en un exitoso llenazo) totalmente atenta a dos tipos sentados en un sofá con guitarra eléctrica y acústica en mano… Evidentemente me refiero al dúo LOS GANDULES, de nuevo formando parte del cartel del Mundo Idiota y de nuevo ofreciéndo una desternillante actuación plagada de momentos y chistes al más puro estilo Faemino y Cansado entre canciones populares pervertidas y transformadas para lograr una más que natural empatía con su público, a quien se le pudo apreciar una carcajada constante.
Acompañados hacia final del show de su corista Susana Vaga y enfundados en su ya clásica bata, los aragonéses no perdieron oportunidad de interaccionar con el público y provocar con sus bromas, sus parones entre canciones o sus constantes referencias en clave de cachondeo a la condicion italiana de sus sucesores en el show, NANOWAR OF STEEL. Sin duda una actuación imperdible que se hizo tremendamente corta la de LOS GANDULES.
NANOWAR OF STEEL
Una de las grandes incógnitas del festival era la de la actuación de los italianos NANOWAR OF STEEL, quienes nada más salir ya sorprendieron a propios y extraños con la fidelidad humorística de su puesta en escena con respecto a su último lanzamiento discográfico “Into Gay Pride Ride”.
En su mayoría enfundados en estrafalarias vestimentas de mujer, a destacar las conchas-sujetador de su bajista Gatto Panceri 666, el tutú de su segundo vocalista y hombre de espectáculo Mr. Baffo o los constantes cambios de peluca de su realmente estupendo guitarrista Abdul, los italianos superaron con creces el único handicap que presentaban con respecto a su audiencia de aquella noche, la del hecho de contener en sus base humorística el desarrollo de letras en inglés que parodian el universo del true metal regentado por bandas como MANOWAR o RHAPSODY OF FIRE.
Y lo hicieron gracias a un evidente dominio del español de Gatto Panceri 666, quien entre tema y tema ejerció como maestro de ceremonias, así como con una puesta en escena siempre exagerada y frenética, derrochando gestos y posturas de cara a enfundarse en su papel de dioses del metal con la evidente simpatía que esto produjo.
Contándonos historias sobre la mejor forma de vencer a un dragón asesino y homófobo los italianos llegaron desde a demostrar la forma de instalarse un cd en el culo hasta ser capaces de describir las palabras que definen al heavy metal en japonés, dada la declarada e hilarante pertenecia de su segundo vocalista a ese país (simulada y absurda, por supuesto), e introducir la que a la postre se convertiría en una de las palabras más repetidas por audiencia y grupos durante todo el festival… ¡BUKKAKE!.
Con estas premisas os podéis imaginar el cachondeo generalizado, sostenido por una banda cuyas dotes técnicas me atrevería a decir que, con permiso de los magistrales MAMA LADILLA, rozarían las mejores de todo el festival, sobre todo en lo que respecta a su guitarrista y a su vocalista principal.
Así pues, entre posturitas, bromas, bukkakes y “Bosques de Pollas”, canción que la banda trajo especialmente compuesta en español para la ocasión y causó un gran revuelo entre el público, los nanowarriors italianos se alzaron con lo que sería, a la postre, una de las actuaciones más celebradas del festival y, por supuesto, con la sorpresa más grata de la noche en lo que a nuestras ganas de pasarlo bien y partirnos de risa se refiere. Temas como “Stormlord of power of the power of the power…” (nombre adaptado al directo) u “Odino and Valhalla” se posicionaron claramente como momentos estelares de un show que permanecerá largo tiempo en la retina de los asistentes al Mundo Idiota 2012.
MAMÁ LADILLA
Tras los italianos la cosa cambiaría totalmente de registro y de dinámica para acercarnos a lo que normalmente entendemos como un concierto al uso en cuanto salieron a escena los inclasificables MAMÁ LADILLA. Su presencia como trío fue capaz de elevar la intensidad instrumental del festival a una cota mucho mayor de la esperada para un evento de estas características y, sin ofrecer muchas concesiones a la comunicación con el público, más allá de pequeños chascarrillos puntuales, la banda nos desgranó todo su setlist de complejos y divertidos juegos de palabras prácticamente sin descanso, yendo de menos a más conforme fueron cayendo cortes como “Surfin Papa”, “Jamon Beibe” o la coreadísima “Flípalo” con sus ya clásicos “bota, bota, bota”…
“Los charlies”, “Aparta papá” y su toque entre funky y AC/DC y “Sancho Panza del Rock” fueron haciendo mella entre los asistentes que caerían del todo rendidos ante la hipnosis que genera esta banda conforme se desarrolla su concierto y llegan a temas tan únicos como “Sucedió en Beckelar”, “Mi nave” o “Primavera” y sus culos, tetas, tetas y culos o la irrepetible “Cunnilingus postmortem”.
Tal y como llegaron se fueron, dejando un sabor de boca inmejorable en un respetable que, en aquellos momentos, ya comenzaba a llenar hasta los topes la amplia sala Riviera.
EL RENO RENARDO
Una gran expectación precedía a la salida de EL RENO RENARDO, la banda liderada por el guitarrista y vocalista Jevo Jevardo y casi construida como alter ego de VALHALLA que ya venía con su tercer disco grabado desde 2006 bajo el título de “El improperio contrataca” y primero de ellos en los que ya la formación de la misma es conocida por todo el mundo para trascender del estudio a la inevitable incursión en directo.
Y en cierto modo esto último, lo que se refiere a la inevitabilidad del proyecto, es algo que, personalmente, creo que lastró y lastra la presencia de la banda sobre el escenario. No me entendais mal, el grupo presenta una buena actitud, salieron a las tablas dispuestos a ofrecer su ristra de versiones parodiadas y de letras simpáticas o retorcidas tanto propias como del metal y de la cultura popular, pero sin mucho más aliciente que las propias canciones, quienes son las únicas que reinan un concierto falto de espectáculo o predisposición a creerse el papel en el que están o, imaginaciones mías, deberían estar.
Jevo al micro se presenta a medio camino entre la simpatía y el desdén aséptico y la puntual presencia de los colaboradores disfrazados de Renos no adorna lo suficiente un concierto que únicamente se sostiene gracias al conocimiento popular de las canciones que el grupo ha difundido en los últimos años de forma gratuita en la red.
De esta forma destacaron entre todo el setlist canciones como “Hasta la polla”, el comienzo con “Señoras”, “El bardo bastardo” o el final con la celebrada “Crecí en los 80” donde los locos de NANOWAR OF STEEL volvieron para hacer de las suyas y colarse al completo en la actuación de la banda, quienes se vieron tan sorprendidos por este hecho como el propio público.
En definitiva, un concierto correcto de EL RENO RENARDO que, en lo que a un servidor respecta, dejó evidenciar que, entre una buena y simpática actitud hay una banda que sale a cubrir el expediente sobre un proyecto de estudio cuyo éxito en directo parecieran haber preferido para sus respectivas bandas de heavy metal más serio.
GIGATRON
Y por fin llegaba el momento más esperado de la noche, la de la aparición de los venerados y históricamente escurridizos GIGATRON. Con la sala totalmente a reventar y con una solemnidad digna de las bandas más grandes saldrían a escena primero Mazinger Molina, más tarde Mike Ferralla y Dave Demonio para finalmente dejar un tiempo para que hiciera acto de presencia el hilarante Charly Glamour. Todos ellos se presentarían ante la audiencia totalmente metidos en su papel, en esa parodia que en su día les autoproclamó como dioses del metal y a la que ahora vuelven a rendir pleitesía y dar lustre en su esperado regreso.
Lo cierto es que el caso de GIGATRON asusta de veras. Lo que fue, es y será una parodia sobre la defensa del heavy metal llevado hasta el más cómico extremo, con la consecuente pose de autoproclamación de auténticas estrellas en el firmamento del rock y del metal, de pronto empieza a confluir y a fundirse con la desbordante popularidad conseguida por la propia parodia a lo largo de estos años y, lejos de convertirse en realidad, empieza a encontrar de pronto inquietantes similitudes en el desarrollo de su actividad en directo… Desarrollan gira llenando “atopemente” toda una Sala Riviera, son confirmados como cabezas de cartel de importantes festivales… Si lo pensais bien la paradoja asusta…
Sea como sea, y teniendo en cuenta que el riesgo de decpción de un proyecto como éste en directo es alto, creo que todos los asistentes al Mundo Idiota agradecieron de principio a fin la predisposición de GIGATRON a creerse su leyenda, a ser quienes el público espera que sean y a ofrecer un concierto que dio un repaso tanto a los temas más míticos de la banda como “Te peto el cacas”, “Soy Duro”, “Caballon” o “Gigatron” como a todos los temas que les hicieron regresar a la actualidad hace unos años con “Mar de cuernos” como “Banderas de roña”, o “Warrior of the Barrio” .
GIGATRON triunfaron en Madrid desde el primero hasta el último tema y lo hicieron gracias a un espectáculo que, siempre jugando con lo ridículo y lo exagerado a su favor, nos entregó a un Charly Glamour siempre inspirado, (él diría que en todos los sentidos), que tuvo siempre en su discurso la defensa a muerte (literalmente, por supuesto, y más si en su camino se cruza un pijo) del heavy metal, el jaco y el kalimotxo, bebida que además se hicieron realmente a mitad del show para después ser ofrecido a las primeras filas del mismo.
Sus últimos temas, “Heavy hasta la muerte” y “Apocalipsis Molón” fueron coreados por la gente hasta la saciedad, sobre todo aquella frase del primero que reza lo de “este garito, lo vamos a quemar”, y los bises con “Speed Metal” y “Gigatron” les hicieron salir de La Riviera vitoreados y llevados en volandas por una horda de 3000 heavies y rockeros que demostraron algo que creo que muy pocos estilos podrían hacer, reirse de si mismos y con ello celebrar una auténtica fiesta, que, entre otras cosas es precisamente en lo que se convierte cada una de las ediciones de un Festival Mundo Idiota que va a más cada año y cuya propuesta de tomarse la vida con buen humor no parece tener límites. ¡Y que no la tenga si de reir así se trata!
































