IN EXTREMO – SALA CARACOL, MADRID – 12/11/11
IN EXTREMO siempre han sido para mí una de las mejores bandas de folk metal durante largos años, aunque lamentablemente no se les reconozca tanto como se merecen. Tras 4 años deseando verles por fin pude comprobar si era cierto eso de que sobre las tablas se superan a si mismos y así fue. Tras una bonita tarde de espera para el concierto con las idas y venidas de Michael R. Rhein y los suyos del bus a la sala, agradables, saludando y parándose unos minutos para firmar entradas y hacerse fotos, llegaron las 21 horas, donde adelantándose media hora se produjo la apertura de puertas.
A las 22:10 aproximadamente se abrió el telón de la madrileña sala Caracol dejando ver el telón con el avión de la portada de su último disco y el nombre de la bandas en color bastante claro. Sobre las tablas estaban ellos, situados en sus respectivos puestos y ataviados con vestimentas extravagantes y curiosas mientras sonaba la intro que daría comienzo al inicio del show.
“Sterneneisen” fue la encargada de abrir la noche de IN EXTREMO con un público bastante entregado y alegre. Sin apenas descanso comenzó “Frei zu sein” donde seguidores y músicos comenzaron a bailar y corear la letra de la canción, magnífica interpretación de unas gaitas bastante curiosas, con cabezas de dragón y gato por cierto. Me gusto muchísimo el cachondeo, las risas que tenían entre ellos y las miradas al público presente en las primeras filas, algo que sin duda inspira bastante confianza.

Me encantó ver el juego de baile que se marcaron los tres gaiteros sobre el escenario con“Erdbeermund”. Siempre me preguntaré porque siendo como son respecto a buenos músicos y divertidos hay gente que aún sigue sin darles una oportunidad, es algo que no entenderé pero supongo que a la vez respetable.
No podían faltar canciones imprescindibles como el poema medieval “Her Mannelig”,“Vollmond” y “Liam”. Si hay una canción de IN EXTREMO con la que mas me emocione siempre será esta, por ese comienzo de gaita que siempre hace que un escalofrío me recorra, y en directo no iba a ser menos. Un clásico que sin duda no podía faltar en este ocasión. Siguiéndola llegó “Zigeunerskat”, tema que da comienzo a su último trabajo editado este mismo año. Temas como “Flaschenpost” y “Siehst du das liecht” fueron compaginados con el increíble y tranquilo“Ave María” dejándonos con la boca abierta a todos los que esperábamos ese momento.
En el tema “En esta noche”, en el cual colabora Jose Andrea (ex vocalista MÄGO DE OZ), la banda pidió al público que acompañásemos con palmas a “lo español” y así fue, también a voz durante todo el tema. Das Lezte Einhorn también pidió nuestra colaboración en “Sängerkrieg” y casi a modo de espartanos nos dispusimos a cantar con ellos el inicio de la canción.

El sonido fue bastante bueno y todos los instrumentos sonaron a la perfección, desde la batería del nuevo Specki D.T, la guitarra de Van Langen y el bajo de Die Lutter hasta los instrumentos medievos perfectamente tocados de Dr. Pymonte, Flex Der Biegsame yYellow Pfeiffer.
Al frente de todos ellos esta el gran Michael Robert Rhein, manteniendo su voz con el paso de los años y siendo uno de esos pocos artistas que son capaces de demostrar a su público todo lo que llevan dentro a la hora de transmitir sus propias canciones y ganárselo al momento. Entre canción y canción nos daba las gracias con un español bastante alemán, muy simpático y ameno.
Tras un breve descanso en el que apenas les dio tiempo a tomar aire llegó el momento del bis. Acabaron la noche cerrándola con “Viva la vida” en la cual el público colaboraba bastante a la hora de corear el estribillo, y en la que Michael ponía el micrófono en alto para que se nos escuchase. “Küss mich” y “Spielmannsfluch” pusieron el punto y final a una buena noche de folk en la capital.

Abundaron mas los temas de sus dos últimos trabajos “Sterneneisen” y “Sängerkrieg” echándose en falta temas antiguos que, aunque había un par que me hubiese gustado oir, solo quedaron reflejados en el setlist. Faltó la pirotecnia, pero era obvio que al ser un concierto en sala no se pudo tener.
No me defraudaron para nada, casi 2 horas de concierto que me hicieron reír, saltar, emocionarme y sobretodo disfrutar como una niña.
Autor: Victoria Durán
























