JOSHUA REDMAN QUARTET – JAZZ SAN JAVIER – 15/07/2016
Delicatessen sonora en San Javier
Sí, ya sabemos que en un portal dedicado al mundo del Rock y Metal puede, cuanto menos, causar sorpresa que se hable de Jazz. No es la primera vez y esperemos que no sea la última, ya que es de todos sabidos que grandes bandas o solistas echan mano de géneros como el Blues, Soul y Jazz para derribar las etéreas barreras del férreo mundo del Rock, por lo tanto, no es para nada extraño que cada vez seamos más los que tengamos la osadía de indagar en esos géneros que tanto enriquecen las composiciones de nuestros artistas favoritos, y más aprovechando la generosa oferta de la temporada estival.

El festival se celebra en un anfiteatro llamado Auditorio Almansa, sitiado en el parque con el mismo nombre en el corazón de la ciudad, año tras año durante el mes de Julio se nutre de artistas internacionales y nacionales de gran prestigio que gracias al serio compromiso de la organización, y es algo de lo que deberían aprender la mayoría de festivales de este país, el excelente sonido es el protagonista principal.
El artista que nos ocupa, el californiano de 47 años, Joshua Redman es un virtuoso saxofonista de gran prestigio, así como el artista de jazz más relevante de su generación que ha recibido los honores de ser llamado a ser el sucesor de John Coltrane , ¡y eso no es cualquier cosa!. Debutó en el año 93 y lleva publicados 16 discos, donde destaca su compromiso hacia los nuevos aires del jazz que fusiona con maestría exquisita con músicas étnicas, funk y blues ante todo.
Habiendo leído las noticias de que este artista había triunfado en las difíciles arenas del Jazz Vitoria, también jaleado por las opiniones que tenían mis compañeros de foso de este artista y sus acompañantes, me digné a ver uno de los espectáculos sonoros más gratificantes de mi vida, y eso que este que escribe entiende muy poco de Jazz.
A las 21h 50m dan entrada al escenario, tras una breve presentación por parte del director del festival, Joshua Redman, saxofón en mano, acompañado de sus músicos Kevin Hays al piano, Joe Sanders contrabajo y el español Jorge Rossy a las baquetas que, sin mediar palabra, nos introducen en una brillante sinfonía con «Trust» , «Sweet Caroline» ,»Kalypso» y «Borrowed eyes», temas de tal exquisitez que el auditorio quedó en un silencio absoluto disfrutando de tal derroche de talento compositivo y maestría interpretativa solo roto por las sonoras ovaciones y puestas en pié del respetable al final de cada pieza. Mi impresión es que no había artista principal , era un cuarteto compacto derrochando generosamente la mejor actuación de Jazz que este que escribe ha visto nunca, jazz vibrante de enérgico ritmo y emocionalmente alegre apto para todo público de oídos abiertos sin ser, como yo, para nada conocedor del estilo.
Tras estas piezas, con actitud risueña, Joshua cambió el saxo por el micro para desearnos en nuestro idioma, con bastante dificultad pero agradecida intención, unas buenas noches, saludos y presentarnos a sus acompañantes. Acto seguido y ya mas fluidamente en su lengua materna nos daba pistas de lo que iba a acontecer esta noche, como que algunas piezas eran obra de sus músicos y vuelta a lo que vinimos a ver… continuó la apacible velada de altas cotas sin ningún ligero bajón ni de calidad ni sensorial que sobrepasaron ligeramente los 100 minutos que dieron impresión de que el reloj corrió más de la cuenta, privándonos del éxtasis en que tan gratamente estábamos sumidos.
Ovación más que merecida de un auditorio que rondaba el millar de personas puestos en pié sin moverse un alma, ganándose un segundo bis que nunca llegó pero no mermó ni un ápice la sensación de haber visto un concierto que es historia en el festival y que hasta ahora, en la presente edición, es la mejor jornada con diferencia.
Mi gratitud total a Metalcry.com por apoyarme en esta inusual tarea y sobre todo por dar continuidad a una actividad que seguía, hace años, por televisión (cuando ésta apostaba por la cultura de la música) junto a mi padre, teniendo el gran honor de vivirlo en persona y transmitirlo tanto a familiares, como a amigos haciendo valer la frase… ¡¡no se nace, al Jazz se llega!!





























