MEDINA AZAHARA – SALA RAZZMATAZZ, BARCELONA – 17/03/2017
Casi cuarenta años de carrera y la leyenda continúa…
MEDINA AZAHARA continúan agrandando la leyenda a cada gira que pasa. Hay bandas que son como el buen vino; con los años mejoran sin perder ni un ápice de su esencia, y los cordobeses son una de ellas. Siempre fieles a la tradición, cada dos por tres los tenemos en Barcelona, y Manuel Martínez no para de insistir en que tienen que grabar un DVD en directo aquí. Veremos si es verdad…

Manuel Martínez, voz y único miembro original de la banda
A las 21:00h, una bailarina saltaba a las tablas para dar paso después al resto del grupo. A ritmo de “Ven Junto a Mí”, pieza que abre su reciente “Paraíso Prohibido” (2017), comenzaba el espectáculo. La verdad es que resultó un inicio inusual, algo frío… y es que MEDINA AZAHARA rescataron hasta ocho cortes de su nuevo disco, interpretados de forma seguida: “Recordando Esa Noche”, “Ponte En Pie”, “Puñaladas En La Oscuridad”, “Sonríe”, “Vive La Vida Cantando”, “Busca Tu Fe”, y “El Cielo A Tus Pies”, que cerraba la primera media hora de concierto.

Paco Ventura, después de Manuel, el más veterano de la banda
Tras el primer single del nuevo disco, según Manuel, la canción más bonita del mismo, tocaba regresar años atrás, con “Palabras De Libertad”. Ahora sí que el público respondía a MEDINA AZAHARA como de costumbre: dejándose la piel. “Aprendimos A Vivir”, vino seguidamente. Pese a ser un tema relativamente nuevo, fue bien acogido también. Sin embargo, nada comparado con “Solo Un Camino” o “Hay Un Lugar”. A esas alturas, la Razzmatazz ya estaba entregada por completo a los cordobeses. El público barcelonés enloquecía a cada nota que salía por los altavoces de la sala, cuya capacidad rozaba el sold out, como cada vez que MEDINA AZAHARA aterriza en la Ciudad Condal. Y es que da gusto ver a los catalanes tan entregados con un grupo andaluz, demostrando una vez más que la música no tiene fronteras, ni acentos, ni idiomas… La música es sentimiento puro y, frente a estos veteranos, la magia fluye, y los pelos se erizan como escarpias al escuchar temas tan majestuosos como la dedicada a su tierra natal, “Córdoba”.

Juanjo Cobacho, una de las últimas incorporaciones
“Tierra De Libertad”, una de las más heavies que han compuesto nunca MEDINA AZAHARA, volvía a reclamar la aparición de la bailarina. Luego, otra Tierra, “La Tierra Perdida (OUA)”, obligaba a cantar al público de nuevo… MEDINA AZAHARA estaba en su salsa, así que prosiguieron con más temas clásicos, de la talla de “No Quiero Pensar En Ese Amor”, “Recuerdos Del Ayer”, “Velocidad”, y dos de los más queridos por los fans: “Al Padre Santo De Roma”, del grupo FLAMENCO, y la mítica “Necesito Respirar”. Tras el amago de despedida, los andaluces regresaban al escenario con un solo de Paco Ventura. El cual sirvió de enganche a la introducción de “Paseando Por La Mezquita”, todo un regalo para los seguidores de MEDINA AZAHARA. Mira que tiene años la canción y sigue sonando tremenda. Por su parte, “Todo Tiene Su Fin”, de LOS MÓDULOS, presagiaba que el concierto ya tocaba fondo. Como de costumbre, la primera vuelta fue cantada por el respetable, a pleno pulmón, y la siguiente ya por la banda.

El teclista Manuel Ibáñez, siempre incombustible
Con la tontería habíamos llegado ya a las once de la noche, y el grupo se despedía de su público con toda una declaración de intenciones: “A Toda Esa Gente”. Manuel Martínez, agradecido como siempre a su gente, presentó a la banda a ritmo de “Smoke On The Water”, “Jump”, “Highway To Hell”, e incluso con “El Pozo De Mi Sed”, tema propio del que rescataron un pellizco. No cabe decir que MEDINA AZAHARA continúan incombustibles. Representan uno de los grandes grupos del llamado “rock andaluz”, y siguen manteniéndose totalmente en forma. Razzmatazz, como decía, quedó rendida a los pies de MEDINA AZAHARA. Una banda que, a pesar de su larga trayectoria, sigue viviendo una segunda juventud. Dos horas de repertorio, a base de buen «rock andaluz», simpatía y entrega sobre el escenario, dio de sí el concierto. Todo ello arropado por un sonido excelente, una voz de Manuel inquebrantable y un público rendido a los pies de una banda que sigue haciendo historia. Casi cuarenta años de carrera y la leyenda continúa…

























