POWERWOLF + BATTLE BEAST + SERENITY – SALA SALAMANDRA1, BARCELONA – 03/04/2016
Majestuosa Misa de Domingo
Después de su última aparición en el Rockfest Barcelona 2015, POWERWOLF se dejaba ver de nuevo por la capital catalana. Los lobos alemanes ya habían visitado nuestra ciudad otras veces (en salas), pero nunca de forma tan multitudinaria como ésta última.
Poco a poco, van abriéndose camino en nuestro país, de igual manera que ya han hecho en muchos otros, y el número de seguidores va en aumento aparición tras aparición.
Sus grandes temas y su visión de negocio les han hecho un hueco en ese lugar donde ahora se encuentran, y el camino, pese a que ya llevan miles de kilómetros recorridos, no ha hecho más que empezar.
Acompañándoles en esa gran noche, BATTLE BEAST regresaban pocos meses después de su última actuación a Barcelona, y SERENITY se estrenaba ante el público catalán.
La velada verdaderamente prometía.
SERENITY

Todos los integrantes estuvieron de diez, en un concierto para enmarcar. Una gran forma de darse a conocer pues pocos o ningún fallo cometieron. El sonido fue de sobresaliente y los chicos muy participativos y cercanos con los allí llegados.
Cantaron todos, guitarra, bajista y batería incluidos, y no poco; la voz de cada uno de ellos tomó parte de protagonismo en la gala y lograron encandilarnos.
Fue interesante conocerles en directo y, como suele pasar, el público les hubiese dado tiempo para algún que otro tema más, pero parece que la noche del domingo el reloj corría muy deprisa.
BATTLE BEAST
BATTLE BEAST inició su show antes de la hora prevista, derrochando energía desde el primer instante en el que pisaron el escenario. Aunque su sola presencia ya es una fiesta, esta vez se les vió algo más tímidos que las otras dos ocasiones que han visitado nuestra ciudad (ambas en un mismo año), pero poco tardaron en dar rienda suelta a sus emociones.
También es cierto que el escenario para ellos era algo reducido, por lo de montar la batería del cabeza de cartel detrás de la suya, y limitaba algo los movimientos de los integrantes de la banda, que aún así, intentaron, y lograron, romper el hielo y prepararnos de la mejor forma para lo que se vendría después.
Black Ninja, I Want the World…and Everything in it, Let it Roar y Enter the metal World fueron algunos de los temas destacados que sonaron en la tarde de domingo, con una Noora Louhimo pletórica, y muchos coros pregrabados, algunos, en mi humilde opinión, innecesarios.
Sea como fuere, la sola presencia de BATTLE BEAST es un acierto, si o si, y volvieron a cautivarnos.
Out of control fue la última en sonar, haciéndose el tiempo para BATTLE BEAST realmente corto; pero la sola idea de que en unos meses volveremos a disfrutar de ellos en el Rockfest Barcelona 2016 logró consolarnos…un poco.
POWERWOLF
El telón de Sala Salamandra volvía a abrirse unos minutos antes de lo previsto para los alemanes POWERWOLF, que, ataviados con sus mejores galas, como ya es de costumbre, entonaban su mítico ‘Dominus’ inicial de su tema Sanctus Dominus, y, aunque el incio pareció algo frío, en cuestión de minutos, o segundos, el ambiente fue calentándose hasta alcanzar altas temperaturas, como si algún ser demoníaco nos visitara en aquella majestuosa misa del metal.
La puesta en escena sigue siendo exquisita, mucho más vistosa en sala (lógicamente), con un apoteósico juego de luces que muchos quisieran, o muchos deberían, con cambio de telón trasero y tarimas para que los chicos subieran a ellas, aumentando así el dramatismo de su actuación, visión de marketing lo llamo yo.
Attila Dorn sigue tan simpático como siempre, muy bromista, pero quien lleva allí la batuta es Falk Maria Schegel, quien se encarga de animar al público, bendecirlo o exorcizarlo, y quien para la ocasión hizo uso de dos teclados, cada uno situado en un extremo del escenario, los cuales iba alternando mientras se paseaba y campaba a sus anchas por el gran tablado de Sala Salamandra 1.
Los idénticos guitarras también hicieron de las suyas, y demostraron que poca falta les hace un bajista (con todos mis respetos hacia los bajistas), mientras sonaban temas como Army of the Night, Sanctified with Dynamite o Lupus Dei.
Roen Van Helden estuvo sublime tras la batería, aunque, claro está, más rezagado, pero igual de protagonista en el espectáculo, y juntos formaron un gran equipo una vez más, creando una atmósfera ideal, casi mágica, en la cual el sonido les ayudó (inmejorable) y donde cerca quedaron del Sold Out.
Así da gusto ir a misa un domingo. 
GALERÍA DE FOTOS:


























