Rock The Sun Festival 2025: Viaje al corazón del Hard Rock en Barcelona // Poble Espanyol, 19-20/09/2025
Abrir un festival nunca es fácil y más con el calor que vivimos en los dos días del Rock The Sun, pero Hard Love demostraron que estaban más que listos para el reto.

Comenzaron con la intro que da nombre a su último álbum, «Ilusión», seguida de «Cazador». Desde el primer acorde, se ganaron a la audiencia con un sonido directo y cargado de riffs contagiosos que llenaron el aire de energía.

Continuaron desgranando su último disco con «Noche de invierno» y terminaron con «Libre», mostrando de inmediato la fuerza de su propuesta. Con una base rítmica sólida y un juego de guitarras que alternaba entre melodías y potencia pura, generaron la primera chispa que encendió la mecha para la noche.

Una actuación que marca un nuevo comienzo. La banda madrileña Strangers ofreció en Barcelona un concierto que reafirma su posición en la escena musical nacional. Liderados por la potente y carismática voz de Celia Barloz, acompañada del virtuosismo de Miguel Martín en las cuerdas y la solidez del resto de la banda, lograron cautivar al público desde el primer instante con el tema «Whort A Shot» seguido de «My Dream».

Con un sonido renovado y una puesta en escena arrolladora, el grupo presentó Boundless, su más reciente trabajo discográfico, siendo la base de su actuación en Barcelona que marca el inicio de una nueva etapa en su trayectoria artística. Este proyecto refleja la evolución de Strangers, combinando frescura, energía y madurez musical.

La cancelación de la gira europea de Raven, por problemas de salud de John Gallagher, no logró restarle fuerza al festival. 91 Suite tomó el relevo y ofreció un directo impecable que consolidó su estatus como referente del Hard Rock nacional.
El sexteto demostró una solvencia envidiable sobre el escenario. Liderados por la voz de Jesús Espin, llevaron al público a través de un recorrido por su discografía, incluyendo temas destacados como «Seal It with a Kiss» y «Times They Change», con los que comenzaron su concierto.

En el tema «Hard Rain» el público coreo a pleno pulmón su estribillo y Jesús emocionado se tiró al suelo. Cerraron con su nuevo single «See The Light». En definitiva, 91 Suite sabe cómo ganarse al público en cada concierto.

Hablar de Robin McAuley es hablar de una leyenda que todavía canta como si tuviera veinte años.
El carisma de Robin McAuley se hizo notar desde que pisó el escenario. El vocalista irlandés, conocido por su trayectoria con MSG y su carrera en solitario, ofreció una clase magistral de cómo se domina un concierto y nos deleitó con clásicos como «This Is My Heart», «Gimme Your Love» y la coreada «Anytime».

Demostrando que su voz sigue intacta, poderosa y cargada de emoción, hubo momentos de auténtico clímax, de esos en los que cierras los ojos y te dejas llevar. Robin nos dio una lección: el rock no envejece cuando nace desde el corazón.
El cierre quedó en manos de H.E.A.T. y fue como desatar una tormenta perfecta. Desde la primera nota de la canción «Disaster» el escenario se convirtió en un volcán: luces, saltos y energía desbordada. Su frontman Kenny no paró ni un instante, corrió, brincó, se metió al público en el bolsillo con una naturalidad increíble.

Sonaron himnos como «Cry», en la que Kenny explicó lo importante que es está canción para él, que tiene un lugar especial en su corazón y para el resto de la banda, ya que fue una de las primeras canciones que grabaron juntos. Otros temas que sonaron fueron «Back to the Rhythm», la mítica «Living on the Run». Durante el solo de batería, Crash felicitó a un viejo conocido de la banda. Cerraron el concierto con «A Shot At Redemption».

Su show es una experiencia brutal, de esas que te dejan exhausto, pero con el corazón lleno. No hubo tregua, no hubo descanso: fue una descarga imparable que nos hizo terminar la noche sudados, afónicos, y absolutamente felices.

En resumen, con la llegada del Lion Rock Fest, que ya cuenta con dos ediciones a sus espaldas y una tercera que viviremos en breve apasionadamente, con la nueva incorporación del Rock The Sun Festival, nos confirma que sigue existiendo un gran público amante de este género musical y una prueba de que el rock melódico y el hard rock siguen vivos. Diez bandas, cada una con su sello, nos regalaron dos noches que quedarán grabadas en la memoria de todos los que estuvimos allí.
Barcelona ardió de pasión, y nosotros ardimos con ella. Nos fuimos con la voz rota, las piernas cansadas y el alma encendida. Y eso, amigos, es lo que significa vivir el rock.
Daniel Oyarzabal





































