SPIDERS + BLACKBOX – SALA WURLITZER BALLROOM, MADRID – 11/12/2014
Garantía de futuro
Lograr el éxito de la noche a la mañana no es algo que vaya, habitualmente, en la filosofía del rock de verdad. El éxito, en el rock, y más aún en la actualidad, es una carrera de fondo, un proceso lento que lleva, detrás, largos viajes fuera de casa, actuaciones ante escasas audiencias y mucho trabajo a la hora de hacer ver al respetable tus capacidades y tu profesionalidad sobre un escenario. En eso están los suecos SPIDERS, tras lanzar su segundo trabajo “Shake Electric”, el cuarteto liderado por la vocalista Ann-Sofie, se encuentra realizando una extensa gira de clubes por la península ibérica de cara a comenzar a hacerse un nombre dentro de la escena del cada vez más rescatado, rock clásico.
BLACKBOX
La cita sería el pasado 11 de Diciembre, Jueves, en la Sala Wurtlitzer Ballroom y los anfitriones los locales BLACKBOX, de quienes un servidor no tenía ninguna referencia previa, pero que, dada la poderosa actitud y energía que desplegaron sobre las escuetas tablas de la sala madrileña, se ganaron pronto mi atención.
BLACKBOX es un quinteto de rock and roll de actitud punk y mucha energía sobre el escenario que, sin detenerse prácticamente ni un solo instante, y sudando la gota gorda sobre las tablas, ofrecieron toda una lección de romper el hielo. Una actuación más o menos escueta de no mucho más de media hora que sentó las bases de lo que promete ser una formación a seguir la pista en cuanto posean su primera referencia discográfica. Volcados totalmente en su música, toda la formación demostró unas tablas muy alejadas de la reciente formación, en este 2014, de la banda. Aquí hay mucho detrás, y esperemos saber de ellos más adelante.

SPIDERS
Con la adrenalina ya en unos niveles bastante altos, llegaría el turno de que SPIDERS se subieran al escenario madrileño para desgranar los temas de su último trabajo, entre los de su anterior referencia discográfica, en un concierto que no duraría mucho más de una hora, pero que nos dejaría totalmente satisfechos y convencidos de haber presenciado a una de esas bandas con duende y magia.
Comandados por el aura casi mística pero cercana que desprende Ann-Sofie ante el micro, quien se contorsiona y entra en estado de trance en según que partes de los temas de la banda, SPIDERS nos ofrecieron un concierto tremendamente profesional ante una audiencia que no superaría las cuatro decenas pero que acabaría totalmente entregada, de principio a fin, ante el buen hacer de los cuatro suecos.

“Control”, “Shake Electric” o “Mad Dog”, de su último disco, fueron los temas con los que SPIDERS comenzó una actuación en todo momento agradecida y perfectamente interpretada. “Rules of the Game” y “Hang Man” supuso un regreso a su primer disco, pero daba igual, fuera el que fuera, cada tema suponía una subida en la intensidad del concierto, en la compenetración de una banda que parece llevar haciendo toda la vida algo que data, en sus inicios, de no más de cuatro años…
“Hard Times”, “Only Your Skin” y “Give Up The Fight” supusieron algunos de los momentos más álgidos de la actuación de SPIDERS, la cual terminaría, entre vítores y muestras de cariño, con “Love Me”, “Weekend Nights” y “War of the World”, con toda la banda entregada a una actuación tan intensa como corta a ojos y oídos de un servidor.
No fueron más de 40 personas las que presenciaron este espectáculo, pero, como decíamos al principio, así es como se forjan las grandes bandas de rock, en la lucha del día a día, sonando de forma profesional en todo momento y en cualquier lugar y, poco a poco, ganándose el favor de un público que siempre ha sido, y será, el más exigente. Visto lo visto, el reconocimiento de SPIDERS en suelo hispano, llegará, estoy seguro…

























