STEVE VAI – AUDITORIO BALUARTE, BURLADA (NAVARRA) – 20/09/13
Tercera visita de este año
Ya se está haciendo un asiduo a nuestro país el carismático STEVE VAI. Continuando la gira que le trajo a España en diciembre de 2012 y posteriormente, en junio junto con la Electric Light Orchesta, Vai nos visita en por tercera vez en menos de diez meses.
En esta ocasión la gira tiene lugar por ciudades menos frecuentes dentro de los grandes tours de las bandas internacionales, siendo por supuesto de agradecer que un músico de la talla de Vai visite ciudades como Murcia, Valencia, Zaragoza ó Pamplona que es la que tocaba esta noche.
Una ubicación de lujo como es el Auditorio Baluarte, con cierto número de personas en los exteriores del auditorio a pocos minutos de la hora fijada y según lo que comentaban en las taquillas, la entrada, sin ser sold out, se preveía bastante aceptable.
Una vez sorteada la entrada y conseguida la acreditación correspondiente, pude comprobar que la sala estaba bastante más ocupada que los aledaños en la calle, la gente iba tomando sus asientos y otros muchos haciendo y haciéndose fotos en el escenario que ya estaba más que preparado para que todo comenzara sobre la hora prevista.
Y así fue, cuando pasaban cuatro minutos, de la hora anunciada, según mi reloj, la megafonía del auditorio comunicaba a los presentes que el concierto estaba a punto de comenzar.
Sin más dilación, los integrantes de la banda de Vai iban apareciendo sobre el escenario detrás una gran cortina de humo. Los músicos que le acompañan son los mismos que en la gira de 2012. El gran Jeremy Colson a la batería, Philip Bynue al bajo y Dave Weiner a la guitarra. Posteriormente el virtuoso de Long Island.
En esta gira, al igual que la de 2012, continua presentando su último trabajo “The Story of Light” (2012) del cual surte con varios temas en el show, comenzando por “Racing the World” y “Velorum” uno de mis preferidos de este último disco. VAI continúa con la misma estética que en otras ciudades, pantalón florido, ideal para unas cortinas, sombrero y una especie de guardapolvos negro y sombrero.
Muchas muecas poses y gestos para la gente que responde al virtuoso, el público le quiere y eso se nota. A continuación llega el primer “corte”, primeras palabras y el número de coger una cámara a uno de los asistentes en las primeras filas para hacerse una foto el mismo.
Cambio de guitarra con los inlays luminosos para “Building the Church”, otra de mis favoritas de aquel “Real Illusions, Reflections” (2005), baja un poco la potencia con “Tender Surrender” de “Alien Love Secrets” (1995), pero sube en emoción y en feeling. Retoma “The Story of Light” con el tema “Gravity Storm”. Concluye esta primera puesta en escena con un solo a cargo de Dave Weiner a la guitarra acústica, que aunque es aprovechado por varios asistentes para abandonar su butaca es bastante bien recibido por la gran mayoría.
Vai vuelve con un ropaje menos “llamativo” que con el que comenzó su show. Agradece a Weiner el momento de descanso y recuerda que podemos comprar su último trabajo (el de Weiner) en el puesto de merchandising, hecho bastante de agradecer, mostrando a un Steve Vai cercano, no solo con el público sino también con los miembros de su banda.
A diferencia de la gira anterior, en esta ocasión no cuenta con la ayuda de Debora Henson-Conant a cargo del arpa para darle mayor sinfonía a temas. Continuando ya con la banda al completo siguen con “Answers” y “The Animal” del que es posiblemente su trabajo más famoso y reputado “Passion & Warfare” (1990). El suave discurrir de “Whispering aPrayer” devuelve la carga emocional y las mejores caras de Steve Vai. Para finalizar este segundo bloque, nos deja uno de sus temas más conocidos “The Audience is Listening” del ya citado “Passion & Warfare”. Brutal el comienzo con el pie en el pedal de los efectos y el ventilador. Colson se muestra como una bestia en este tema, rápido y contundente como la línea general del concierto.
Se abre ahora otro pequeña parte en donde Vai toma asiento con una guitarra acústica y ejecuta varios temas más tranquilos dentro de su extensa discografía. “Rescue Me or Bure Me” “Sex & Religion” (1993) en donde ya nos tiene acostumbrados a tomar la voz y arrancarse a cantar. Continua con “Sisters” perteneciente a “Passion & Warfare”, “Treasure Island”, “Salamanders in the Sun” de “Flex Able” (1984) y “Fire Garden Suite II – Pusa Road” de “Fire Garden” (1996) completan este pequeño acústico.
Tiempo para los disfraces, primero es Colson el que se enfunda en su kit móvil de batería dando comienzo a su solo pertinente de batería, primera enfrente del público y luego dejando el kit móvil y subiendo de nuevo a su posición elevada en la batería.
Quiero hablar en este punto sobre el público y la sala. Gente de todo tipo y condición, desde algún niño pequeño que no superaría los 6/7 años a personas con una cierta edad, tanto hombres como mujeres. Steve Vai concentra a un gran segmento de la población musical, no solo a los amantes del heavy/rock, también a los seguidores de los que dominan la guitarra.
Sobre la sala, auditorio en este caso, diré que creo que me parece mucho más adecuado este tipo de recintos para poder disfrutar de Steve Vai en este caso que una sala en la que todo el mundo está de pié. No digo que no se haga, pero puestos a elegir, creo, para mi gusto, que Steve Vai se aprecia igual de sentado que de pié, y en este caso evitas las molestias típicas de una sala, simplemente que se ponga alguien más alto que tu delante. Para Steve Vai, por los visto y lo comparto, no es necesario grandes exaltaciones del personal, ni saltos ni nada parecido, simplemente escuchar, ver y sentir, pero siempre habrá gente que quiera estar en primera fila como si fuera un concierto de cualquier banda que necesita continuamente el movimiento del público.
Como decía, rato para los disfraces, después del de Colson, era el turno para el ultra guitarrista del futuro para hacer “The Ultra Zone”, tema del disco homónimo (1999). En cuanto a la estética, es parecida la que aparece en la portada del disco pero con leds luminosos en las manos, casco estilo minero con luces por todos los lados, todo muy del futuro, rodeado de un humo que dura casi todo el tema y apenas se ve nada. En cuanto al tema en sí, es el típico coqueteo con bases más “disco” aunque no cabe duda que la parte de la guitarra en el tema continúa con la esencia de Vai. Siguiendo con “The Ultra Zone” y supongo que para aprovechar el traje y la guitarra futurista que porta, hace “Frank”. Este tema mucho más Vai en todos los sentidos.
Parte final del show, aquí haré una mención a los músicos que le acompañan. Weiner, ya indiqué antes que realizó un solo y Vai instó a la gente a comprar su disco. Resuelve sin problemas las partes rítmicas de Vai y se le ve disfrutando bastante encima del escenario. Bynue es el que más desapercibido pasa en todo el concierto, un pequeño guiño en la parte final, pero por lo demás el musculoso bajista ejecuta en silencio y con naturalidad todo lo que le echan encima.
Sobre Colson poco tengo que decir, gran batería, no solo en su ya larga trayectoria con Vai sino también con otro guitar hero como Marty Friedman por ejemplo. Si le piden caña como en “The Audience is Listening” ahí está él, si el tema requiere tranquilidad sin alardes cumple a la perfección como en “Whispering a prayer”. Se les ve a todos muy metidos e integrados en la dinámica que Vai ha implantado en la banda, van como un reloj, como demuestra, si nadie me dice lo contrario, que no hay ni un solo set-list de la actuación en el escenario.
Como decía, para esta parte final, es el turno en donde Vai invita a varias personas a subir al escenario con ellos a construir un tema entre todos. Cada uno hace un sonido con la boca el músico correspondiente lo reproduce con su instrumento, así con los cuatro hasta que completan un tema improvisado, sin mucha dificultad para crearlo la verdad, para felicidad de los asistentes.
Esto dicho así queda soso, pero si lo aderezas con bromas continuas de Vai a los chavales que subieron, malos entendidos con los nombres, peticiones extrañas, que todo acaba en risas por parte de todos. Hace una vez más muestra de la cercanía de Vai para con el público. Los cuatro invitados siguieron el resto del show desde unas sillas que les habilitaron en un lado del escenario en donde las cámaras de los móviles trabajaron a destajo.
Momento especial y esencial de la noche… “For the Love of God” otro tema legendario del “Passion & Warfare” termina de llevar al público a una larga ovación en donde parecía que iba a ser lo último de la noche. Pero como el mismo Vai anunció “one more song” y nos dejó “Fire Garden Suite IV – Taurus Bulba” de “Fire Garden”. Acabando un show en todo lo alto dejando muy buenas sensaciones en el personal.
Musicalmente Vai es un virtuoso, no lo vamos a descubrir después de 30 años, pero si encima derrocha simpatía, bromas y buen rollo entonces, se consigue lo que ha ganado él durante varias décadas.
Casi tres horas de concierto, 2:50 para ser exactos, yo creo que no está nada nada mal, más que satisfecho por pagar los 36€ de mi asiento, muy cómodo por otro lado, para disfrutar de otra clase magistral del investigador incansable de las 6,7 u 8 o cuerdas y otras tantos mástiles. Después de verle 3 veces en menos de un año, estoy deseando verle de nuevo cuanto antes.




































