Nueve meses después, vuelve STRAVAGANZZA a Barcelona – Sala Mephisto, Barcelona – 07/12/2008
Menos de un año sin pisar la capital catalana, y ya estaban de regreso los chicos de STRAVAGANZZA para recordarnos de lo que son capaces en directo. El lugar elegido para la descarga fue la sala Mephisto. Después de hora y media de retraso se abrían las puertas para dar entrada a los incondicionales fans que allí aguardaban impacientes.

Con la sala rozando la mitad de su capacidad llegó el turno de los catalanes The Bleeding Sun que venían a presentarnos su reciente trabajo “The earthquake machine”. Rondaban las 22:00 de la noche (hora prevista para el inicio de Stravaganzza) cuando las luces se apagaron para dar paso a la intro (aun sin título). Con este prometedor inicio saltó al escenario el joven quinteto de metal extremo. Una vez colocados y listos para el ataque comenzó la descarga con “Babel Y 2 K”. Este tema dejó al público paralizado y boquiabierto ya que la gran mayoría no se imaginaban la capacidad de estos chicos de Sant Cugat.
Continuaron con “Nature days” seguida de “Shapeless like water”, a estas alturas ya se habían metido al público de las primeras filas en el bolsillo. Me resultó sorprendente la capacidad vocal de Ivar, aquel cantante que tres temas atrás había salido a escena tranquilamente, cubata en mano, y sin dar muestras de nerviosismo alguno. Es un tipo versátil, puede alcanzar registros graves con voz muy rota así como agudos desesperados a lo Dani Filth, parece que la garganta le vaya a estallar en cualquier momento.
El maestro de ceremonias fue el gran bajista (física y musicalmente) Uryol que no paraba de incitar al público en todo momento. Además, él era el encargado de dar la replica a los guturales de Ivar con su voz limpia y melódica. Con esos juegos entre ambas voces y el acompañamiento de Norvack al teclado, en las partes más orquestadas, nos hicieron recordar a los mismísimos Dimmu Borguir. No hay que olvidar la labor del batería Slave, que machacó su doble pedal a velocidades de vértigo, en temas como “Farewell” o “King of nowhere” dónde también destacó el guitarrista Búfal. Dieron fin a su show con “Send in my eyes” dejando así al público calentito para el cabeza de cartel.
Como único punto negativo hay que mencionar el sonido enmarañado en los puntos álgidos de cada tema, dónde se hacía muy difícil identificar el matiz de cada instrumento. Al ser una música tan agresiva, en ocasiones ensordecía nuestros oídos y dificultaba el disfrute de la actuación que globalmente fue corta (30 min) pero intensa.

Tras 40 minutos de preparativos saltaron STRAVAGANZZA a las tablas de Mephisto. Esta vez con la sala un poco más llena, ahora gozaba de tres cuartas partes de su capacidad. El tema elegido para empezar fue “Grande” de su último disco “Réquiem”, demostrando así que estaban dispuestos a dar mucha caña durante la velada. Después de un fugaz saludo de Leo, subió al escenario el cantante de Cuernos de Chivo (Mero Mero) para colaborar en la siguiente canción “Impotencia”. Tras unos problemas de sonido en el micro del, antes mencionado colaborador, se pudo llevar a buen puerto el trabajo vocal del “Nowitzki metalero”.
De entre la contundente tralla de los dos temas iniciales surgió “Mi tempestad” para dar una pequeña tregua, seguida de “Pasión” que nos hizo disfrutar por primera vez de la estupenda voz de Aroa, la corista. Pepe (y su inseparable falda) se mostró muy concentrado con su labor a las seis cuerdas durante el inició del show, de ahí que Leo aprovechara para presentarlo a modo de recompensa.
Por si todavía no estaba el ambiente caldeado, llegó el momento de “Máscara de seducción”. Cómo ya es habitual en las actuaciones de STRAVAGANZZA, apareció Natalia enfundada en un mar de maquillaje que ayudaba a resaltar las curvas de su escultural figura. La espectacular performance dio paso a “Desilusión” de su segundo trabajo “Sentimientos”, una vez terminada la canción pudimos escuchar la voz de Patricio animando al público (más calmado que de costumbre) por primera vez en la noche. Mientras el bajista daba la charla aproveché para retirarme al final de la sala y disfrutar así de un mejor sonido (ya que en las primeras filas era bastante atronador).
Una inusual melodía tecno sirvió para introducir “Perdido”, en mi opinión uno de los mejores temas de “Réquiem”, causando buenas sensaciones entre el respetable. A estas alturas de concierto, llegó el momento de interpretar “Hijo de la luna” que consiguió llevarse la ovación generalizada de los allí presentes. La gente no paraba de cantar, sobretodo el sector más adolescente y femenino, mientras los veteranos y más retrogradas regruñían al sentir su alma ofendida.
Acabada esta sensacional versión de Mecano, dónde Leo demostró el porqué es uno de los mejores cantantes del territorio nacional, se aprovechó para informar a todo el mundo sobre la próxima edición del nuevo trabajo discográfico de la formación. La alegría de los fans se sintetizó con el siguiente tema “Nudos” hecho que dio alas a Leo para recrearse en las partes guturales, apoyado otra vez por Mero Mero que, curiosamente, se encontraba fuera del escenario. “El día de mañana” enalteció la bonita voz de Aroa, destacando por encima de las orquestaciones que hacen inconfundible el sonido de STRAVAGANZZA.
Sumergidos en la primera hora de concierto llegó el momento de las presentaciones, tiempo que aprovecharon los músicos para darse un respiro. Después de la pausa interpretaron “Dios” y “… Y en soledad me lamento”, ambos de su “Primer acto”, dónde Aroa nos volvió a dejar realmente impresionados con sus facultades líricas. Este último tema se alargó en su parte final proporcionando unos merecidos segundos de gloria a los grandes tapados del grupo. Me refiero al violinista Rodri y al teclista Nando. Nos encontrábamos en la recta final cuando, la emotiva y recientemente ilustrada con imágenes, “Deja de llorar” hizo acto de presencia con gran majestuosidad. La buena interpretación del tema que abre “Réquiem” nos llevó a la primera despedida.
Los constantes aplausos dieron paso a los bises con”Réquiem” y la controvertida “Eloise”. La versión del tema que popularizó Tino Casal en los años 80 sirvió para poner fin a la fiesta. Para redondear este fin de fiesta regresó Natalia al escenario, esta vez vestida, para cantar (mejor dicho bailar, porqué la voz no se escuchó) dicha versión. Cómo culminación, Leo volvió a demostrar el poder de sus cuerdas vocales entonando el “Sobreviviré” de su querida Mónica Naranjo y dando así por finalizada la actuación.
Seguramente que STRAVAGANZZA no defraudó a los fans que tuvieron oportunidad de verles por primera vez. Sin ánimo de desmerecer la notable actuación de todo el grupo, quiero añadir que STRAVAGANZZA han ofrecido shows mejores en Barcelona. El cansancio acumulado durante toda la gira les hizo estar menos comunicativos que de costumbre (hasta se olvidaron de agradecer la actuación de los teloneros). Aún así, vuelvo a repetir, fue un buen concierto, con sonido aceptable y con muy buenos teloneros. ¿Qué más se puede pedir para pasar la tarde del domingo?

























