Sudor y alcohol: SUPERSUCKERS – Gong Galaxy Club (Oviedo) – 31/10/2026
Cuando un grupo es honesto y demuestra su calidad en los conciertos, el público lo agradece. Y el público asturiano tuvo mucho que agradecer el pasado sábado día 31, porque los SUPERSUCKERS, la autodenominada “Banda de Rock n’ Roll más grande del mundo”, que ya habían actuado en Oviedo hace algunos años. La banda llegaba para presentar su último trabajo, “Liquor, women, drugs and killing”, en el que siguen con su Rock sucio, pero también hecho desde las entrañas. Así, el sábado desgranaron su sonido en una ovetense sala Gong que presentaba una muy buena entrada.
Cuando llegamos sonaban por los altavoces AC/DC, y eso es toda una declaración de intenciones, así que, cuando esa música sonó y salió la banda, el público ya estaba predispuesto a pasarlo bien. Los músicos salieron con pelucas, recordando que era la noche de Halloween, y empezaron con una “All of the time” que, ya desde el principio, fue muy coreada.

A partir de este momento, el público se agolpó en las primeras filas y cantó a pleno pulmón las canciones que se disparaban desde el escenario. Eddie Spaghetti no es especialmente comunicativo desde detrás del micro, así que las canciones se suceden una detrás de otra casi sin solución de continuidad, con un ritmo frenético, con temas como “The evil power of Rock and Roll”, “Coattail rider” o “Tried to write a song”.

Eddie presenta a sus compañeros antes de tocar “Sleepy vampire”, y después interpretan algunas canciones de su guitarrista, Marty Chandler, como “Goddam divorce”. Siguen con temas como “Unsolveable problems” y se despiden.

Pero no hizo falta esperar mucho para los bises, con canciones como “Pretty fucked up”, la versión de “Cowboy song”, de los legendarios THIN LIZZY, y el gran final con “Born with a tail”. Después, la banda se despidió mientras sonaba por los altavoces «Runnin’ with the devil«, de VAN HALEN.
El concierto había sido corto, sí, poco más de una hora. Pero en ese rato la banda había dado una verdadera lección de cómo es hacer Rock desde las entrañas, con canciones que hablan de sudor, cerveza y carretera ante un público que lo disfrutó con ganas.
Un gran concierto para la noche de brujas.

























