25 años de “¿Dónde jugarán las niñas?”, un disco que hoy hubiera sido quemado en la hoguera

Si por algo destacó el heavy metal en la segunda mitad de los noventa fue por la fusión de estilos dentro del género, dando a luz sub etiquetas tan interesantes como el rapcore, el nu metal, el funk metal, el metal latino… Bandas como RAGE AGAINST THE MACHINE, BEASTIE BOYS, RED HOT CHILI PEPPERS, NARCO, MANO NEGRA o los mismos MOLOTOV que hoy nos ocupan, fusionaban el hip hop con el funk o el nu metal sin ningún complejo, siendo protagonistas absolutos de los festivales que por entonces comenzaban a florecer. Sin ir más lejos, solo hay que dar un vistazo al cartel de las primeras ediciones del “Doctor Music Festival” catalán para ver la multitud de ofertas y estilos que allí se congregaban.
Decenas de bandas jóvenes se apoderaban de la escena con desparpajo y brillantez, entre ellas MOLOTOV, que se colaban en las principales listas de éxitos con su hit single “Gimme tha power” en 1997. Hay un elemento que destacó especialmente en estos mexicanos: y es esa actitud provocadora, llena de humor ácido y crítica social en el mensaje de sus letras, que bien reflejaron en su debut “¿Dónde jugarán las niñas?” (1997). Otra de las particularidades de MOLOTOV es que los cuatro integrantes cantan, dando un plus de originalidad que bien se refleja en los temas de este disco que cumple ya veinticinco años. Asimismo, el uso de dos bajos otorga más contundencia si cabe a las partes rítmicas.
Originarios de Ciudad de México, MOLOTOV se formó en 1995, por Micky Huidobro, Ismael «Tito» Fuentes, Randy Ebright y Paco Ayala, logrando posteriormente galardones tan importantes como varios “Premios Grammy Latino” y “MTV Music Awards” de Latinoamérica.
“Gimme tha power”
Producido por el argentino Gustavo Santaolalla, “¿Dónde jugarán las niñas?”, a pesar de las polémicas y controversias que generó, se convirtió en un verdadero éxito de masas. El videoclip de “Gimme tha power” se coló en la mayoría de listas de éxitos y, poco más tarde, otro título tan directo como “Puto” hacia lo propio en todas las discotecas de metal de la época, un tema que se ganó la censura en varios países gracias a la controvertida frase “matarile al maricón”. Por otra parte, cortes como “Que no te haga bobo Jacobo”, “Molotov cocktail party”, “Chinga tu madre” o “Matate tete” dejan clara la influencia de bandas antes comentadas, como RAGE AGAINST THE MACHINE, RED HOT CHILI PEPPERS o BEASTIE BOYS.
Líricamente, hay infinidad de expresiones que se nos escapan a los españoles, ya que el argot utilizado en el lenguaje coloquial es muy específico y típico de su tierra natal, recurriendo a ese spanglish tan común de la zona fronteriza entre México y USA, pero eso no impide que disfrutemos como enanos de este “¿Dónde jugarán las niñas?”.
«Puto»
También ayudó a distanciarles del resto el uso que MOLOTOV dieron a instrumentos tradicionales de la música folclórica latinoamericana, como las percusiones, el arpa o la marimba, incluidas en temas como “Gimme tha power” o “Voto latino”. En este caso, se me hace inevitable compararlos con OFFSPRING, que tan bien suelen usar ese recurso en alguno de sus temas más conocidos. “Gimme tha power” refleja fielmente ese desencanto de la sociedad mexicana frente a los que tienen el mando, mientras que “Voto latino” pone de manifiesto el inherente racismo asociado al pueblo latino.
Por su parte, “Use or lose it” vuelve a recurrir al hip hop, siendo una de las más originales del álbum por el uso de las trompetas y del teclado, otorgándole a la canción un aire retro con reminiscencias de música disco, mucho más presentes en otro muy diferente corte como es “Cerdo”.

El dueto formado por las pistas “¿Por qué no te haces para allá? Al más allá” y “Quítate que ma’sturbas (perra arrabalera)” sirven para cerrar el repaso a este “¿Dónde jugarán las niñas?”, ambas caracterizadas por unos textos que sirvieron para acusar de misóginos a MOLOTOV. Y es que, como no podía ser de otro modo, muchos medios de comunicación censuraron la música de “¿Dónde jugarán las niñas?”, por no hablar de su explícita portada con la colegiala y su ropa interior por las rodillas. Pero, como eso suele tener efectos inversos en cuanto a popularidad, la ópera prima de estos mexicanos no tardó en convertirse en disco de oro en diferentes países.

Tal como están las pieles de sensibles a día de hoy, se nos hace inevitable pensar si un disco como “¿Dónde jugarán las niñas?” sería motivo de censura en la actualidad. A pesar de la supuesta libertad de expresión que hoy prevalece, no somos capaces de asegurar si un trabajo como el primer disco de MOLOTOV pasaría el filtro de lo políticamente correcto o, por el contrario, sería relegado a la hoguera de esa Santa Inquisición que representan las redes sociales, con todo lo que ello acarrea.
Sea como fuere, la ópera prima de este cuarteto de sinvergüenzas mexicanos destaca por su riqueza musical y buena producción. Sinceramente, hacía años que no lo escuchaba, y debo admitir que me ha traído muy buenos recuerdos de la adolescencia. La música de “¿Dónde jugarán las niñas?” ha envejecido dignamente, y eso es lo que cuenta. Dos años más tarde, MOLOTOV publicó otro interesante álbum llamado “Apocalipshit” (1999), pero el interés por la banda se fue diluyendo con el paso del tiempo hasta prácticamente desaparecer.
Banda:
- Tito Fuentes – Guitarra y voz
- Miky Huidobro – Bajo y voz
- Randy Ebright – Batería y voz
- Paco Ayala – Bajo y voz

























