37 años después, Testament sigue predicando con el ejemplo en ‘Practice What You Preach’

El 4 de agosto de 1989, Testament daba un paso decisivo en su trayectoria con la publicación de ‘Practice What You Preach’, su tercer álbum de estudio y uno de los trabajos fundamentales para comprender la evolución del thrash metal estadounidense durante el final de los años ochenta. Después de haber irrumpido con la contundencia de ‘The Legacy’ (1987) y ‘The New Order’ (1988), la banda californiana demostraba que todavía tenía mucho terreno por conquistar.
A esas alturas, Testament ya no era simplemente una prometedora formación surgida de la efervescente escena de la Bay Area. Mientras Metallica y Megadeth comenzaban a ampliar considerablemente su audiencia y el thrash ganaba presencia fuera de los círculos estrictamente underground, Eric Peterson, Alex Skolnick, Chuck Billy, Greg Christian y Louie Clemente afrontaban el reto de evolucionar sin renunciar a la identidad que los había llevado hasta allí.
Y ‘Practice What You Preach’ fue precisamente eso: evolución.
El disco mantenía intacta la agresividad de sus predecesores, pero introducía una mayor variedad de recursos, una producción más limpia y una presencia especialmente destacada de las melodías y del trabajo de guitarra. El Testament de 1989 sonaba más preciso, más maduro y también más accesible, aunque todavía muy lejos de haber abandonado la furia característica del género.
Uno de los cambios más evidentes estaba en las letras. Si los dos primeros trabajos habían recurrido en buena medida a imaginarios relacionados con el ocultismo y la oscuridad, aquí la banda dirigía su mirada hacia problemas políticos y sociales. La corrupción, la hipocresía, la libertad de elección, la religión, la avaricia o las consecuencias de la crisis medioambiental ocupaban buena parte del discurso.
La canción que daba título al álbum resumía perfectamente aquella nueva dirección. ‘Practice What You Preach’ combinaba un riff contundente con un estribillo tremendamente efectivo y una interpretación vocal de Chuck Billy que ya mostraba el enorme potencial que desarrollaría durante los años siguientes. El tema se convirtió en uno de los clásicos indiscutibles de Testament y tuvo una notable repercusión en radio y televisión, con su correspondiente presencia en MTV.
Pero el álbum ofrecía mucho más.
‘Perilous Nation’ arrancaba con una memorable línea de bajo de Greg Christian antes de desembocar en uno de los cortes más representativos de aquella nueva etapa. ‘Envy Life’ apostaba por un desarrollo algo más pausado y oscuro, mientras que ‘Time Is Coming’ recuperaba buena parte de la energía del thrash clásico con un estribillo especialmente efectivo.
Por su parte, ‘Blessed in Contempt’ conectaba directamente con el Testament más agresivo de los dos primeros álbumes. Era una demostración de que la banda podía experimentar con nuevos caminos sin perder de vista el espíritu que había definido sus primeros años.
En la segunda mitad del disco aparecían algunos de sus momentos más memorables. ‘Greenhouse Effect’, con su denuncia de un auténtico “holocausto medioambiental”, demostraba que Testament podía convertir una preocupación social en combustible para sus riffs. ‘Sins of Omission’, otro de los grandes cortes del álbum, destacaba por su estructura, sus cambios de ritmo y un trabajo de guitarras que volvía a situar a Alex Skolnick en el centro de todas las miradas.
Y entonces llegaba ‘The Ballad’.
En plena época dorada de MTV, las power ballads se habían convertido en una herramienta fundamental para que muchas bandas de metal pudieran alcanzar una audiencia más amplia. Testament se sumó a esa tendencia, pero lo hizo a su manera. La canción comenzaba con una delicada guitarra acústica antes de crecer progresivamente hasta convertirse en una exhibición de melodía, potencia y solos.
Chuck Billy demostraba una faceta vocal diferente y Skolnick confirmaba por qué era considerado uno de los guitarristas más talentosos de su generación. Su capacidad para combinar técnica, sensibilidad y agresividad convirtió a ‘The Ballad’ en uno de los temas más particulares de la discografía de Testament.
El álbum todavía guardaba dos sorpresas para el final. ‘Nightmare (Coming Back to You)’ era un breve y feroz trallazo de espíritu speed metal, mientras que ‘Confusion Fusion’, instrumental y mucho más experimental, cerraba el trabajo mostrando otra de las inquietudes de la banda.
Comercialmente, ‘Practice What You Preach’ supuso un importante avance. El álbum alcanzó el puesto 77 del Billboard 200, convirtiéndose en el primer trabajo de Testament en entrar en el Top 100 estadounidense, y permaneció doce semanas en la lista. La canción homónima, ‘The Ballad’ y ‘Greenhouse Effect’ recibieron además una considerable difusión en emisoras de rock y en MTV.
Más de tres décadas después, el disco continúa siendo una pieza esencial dentro de la etapa clásica de Testament. Puede que no tenga la violencia primitiva de ‘The Legacy’ ni la sucesión de himnos de ‘The New Order’, pero precisamente ahí reside buena parte de su encanto. ‘Practice What You Preach’ documenta el momento en que Testament dejó de ser únicamente una banda de thrash prometedora para convertirse en una formación capaz de competir en primera línea.
Fue el puente entre la furia juvenil de sus primeros años y la evolución que llegaría posteriormente con ‘Souls of Black’ y, especialmente, ‘The Ritual’.
Treinta y siete años después, sus riffs siguen sonando contundentes, los solos de Skolnick continúan siendo una lección de guitarra y canciones como ‘Practice What You Preach’, ‘Perilous Nation’, ‘Sins of Omission’ o ‘The Ballad’ recuerdan que el thrash también podía ser técnico, melódico, crítico y accesible sin dejar de ser peligroso.
Porque Testament no necesitaba abandonar sus raíces para crecer.
Simplemente aprendió a hacerlas todavía más grandes.

Listado de temas:
1. Practice What You Preach (4:54)
2. Perilous Nation (5:50)
3. Envy Life (4:16)
4. Time Is Coming (5:26)
5. Blessed In Contempt (4:12)
6. Greenhouse Effect (4:52)
7. Sins of Omission (5:00)
8. The Ballad (6:09)
9. Nightmare (2:20)
10. Confusion Fusion (3:07)
Line Up:
Chuck Billy – Vocals
Alex Skolnick – Guitars
Eric Peterson – Guitars
Greg Christian – Bass
Louie Clemente – Drums

























