Hablamos con Fred Burman de Satan Takes A Holiday sobre versiones, influencias, garage rock, punk y la necesidad de volver a las raíces
Con más de una década de trayectoria y una identidad construida a base de garage rock, actitud punk y energía a raudales, los suecos Satan Takes A Holiday regresan con Covering Our Tracks, un proyecto que va mucho más allá de ser un simple álbum de versiones.
A lo largo de un año, la banda ha revisitado canciones de artistas tan diversos como Bruce Springsteen, Charli XCX, Suicide, The Ramones, Yeah Yeah Yeahs y Link Wray, llevando cada tema a su propio terreno sin perder el espíritu de los originales.
Con Covering Our Tracks, Satan Takes A Holiday convierten sus influencias en materia prima: exploran su propia historia musical, recuperan canciones que han sido importantes para la banda y encuentran nuevas formas de reinterpretarlas. Hablamos con Fred Burman, vocalista y guitarrista de la banda, sobre el origen del proyecto, la elección de las canciones, el proceso de transformación de cada tema y lo que estas nuevas versiones revelan sobre la identidad de Satan Takes A Holiday.

- ¿Cómo surgió la idea de convertir algunas de vuestras canciones favoritas e influencias en un proyecto como Covering Our Tracks? ¿En qué momento os disteis cuenta de que podía convertirse en un álbum completo?
Cuando empezamos, hace ya unos seis discos, nuestra intención era hacer principalmente versiones, en la línea de bandas como The Cramps. Especialmente al principio, ellos tocaban casi exclusivamente material de otros artistas, pero conseguían sonar inequívocamente a ellos mismos en todo momento.
Nosotros nos lanzamos bastante rápido a escribir nuestro propio material, aunque siempre hemos mantenido algunas versiones en nuestro repertorio. Pero queríamos rendir homenaje a aquella idea original de la banda y, quizá, encontrar el camino de vuelta a aquello que nos hizo ser quienes somos.
No sabíamos si acabaría siendo un par de singles, un EP o un álbum completo. Pero, de una lista de unas veinte canciones, terminamos con nueve versiones que realmente nos encantaban. Así que volvimos al estudio —de hecho, mientras dos de los singles ya habían sido publicados— y grabamos State Trooper, de Springsteen, durante un fin de semana para darle sentido al álbum completo. Y puede que sea una de mis favoritas de todas.
- El proyecto se ha desarrollado a lo largo de aproximadamente un año. ¿Qué os ha gustado de ir publicando las canciones poco a poco en lugar de presentar el álbum entero de una vez?
Sí, cada vez nos frustraban más los ciclos de vida de los discos, que son cada vez más cortos. Haces un álbum durante dos años y, de repente, todo termina y desaparece en cuestión de un par de meses…
Esta manera de trabajar, publicando prácticamente cada canción como single, nos dio la oportunidad de poner el foco en cada uno de los temas y hablar de ellos individualmente. Y eso es algo realmente bonito y, de alguna manera, también merecido. Hubo mucho trabajo y mucha reflexión detrás de cada decisión y de cada versión.
- El repertorio es increíblemente diverso: Bruce Springsteen, Charli XCX, Suicide, The Ramones, Yeah Yeah Yeahs, Link Wray… ¿Qué tiene que tener una canción para que penséis: “Tenemos que tocarla nosotros”?
Lo primero es que tiene que hablarme directamente a mí como cantante. Necesito sentir una conexión personal con ella.
Y, aún más importante, tenemos que sentir que podemos aportar algo. Ya sea algo tan sencillo como cambiar el género de la letra y de la voz, darle un enfoque de producción diferente o, simplemente, sentir que podemos hacerla mejor para nuestros propios objetivos.
El original siempre será el original. Grabarlo exactamente tal y como es no tendría demasiado sentido.
- ¿Cómo encontráis el equilibrio entre respetar la esencia de una canción y transformarla por completo hasta que suene a Satan Takes A Holiday?
Creo que, si la intención y la interpretación son realmente sinceras, en realidad no importa demasiado cómo la arreglemos o cómo la toquemos.
Y aunque a veces podamos presentarnos con cierta ironía o con un punto de humor, somos una banda muy sincera. Nunca nos reiríamos de una canción ni la trataríamos con falta de respeto.
- Vuestra versión de “Good Ones”, de Charli XCX, es probablemente una de las elecciones más inesperadas del álbum. ¿Qué escuchasteis en esa canción para pensar que podía funcionar dentro de vuestro universo de garage rock y punk?
Al principio fue ese riff de bajo de sintetizador el que me atrapó. Después, la actitud de la voz. Y finalmente me di cuenta de que es una canción pop perfecta, pequeña y redonda.
Empecé a imaginarla acelerada y tocada con mucha más fuerza. En realidad, no fue un proceso fácil conseguir llevarla hasta donde terminó llegando, pero estoy muy satisfecho con el resultado.
- Describís “Dream Baby Dream”, de Suicide, como “la mejor canción del mundo”. ¿Qué significa personalmente esta canción para la banda y cuál fue el mayor reto a la hora de llevarla a vuestro terreno?
Somos enormes fans de Alan Vega y Suicide. Hace muchos años intentamos hacer una versión de Ghost Rider, pero no terminábamos de conseguir que funcionara.
Fue Johannes, nuestro bajista, quien sugirió que probáramos con Dream Baby Dream, pero yo me resistí muchísimo. El original significa mucho para mí y, sinceramente, creo que es perfecto tal y como está.
Pero él siguió insistiendo y finalmente accedí a intentarlo. Es una canción realmente minimalista y pequeña, y si íbamos a hacerla, queríamos intentar que terminara siendo algo enorme hacia el final.
Se sentía casi como una especie de blasfemia, pero me alegro de que Johannes consiguiera convencerme.

- “Say No To Women”, de Henry Fiat’s Open Sore, también tiene una conexión muy personal, ya que la banda fue especialmente importante para los tres y Stefan ha producido varios de vuestros discos. ¿Qué representa esta canción dentro de la historia de Satan Takes A Holiday?
Antes incluso de que empezáramos con Satan Takes A Holiday, Johannes y yo habíamos visto a Henry Fiat’s Open Sore al menos diez veces.
Incluso viajamos a Hamburgo, en Alemania, una vez para verlos. Y Say No To Women es mi canción favorita de ellos, así de sencillo.
- “Bang”, de Yeah Yeah Yeahs, fue una de las canciones que tocabais cuando empezasteis a tocar juntos. ¿Cómo fue recuperarla tantos años después y redescubrirla desde vuestra perspectiva actual?
Sentimos que era una pieza importante del puzle de todo lo que nos ha convertido en la banda que somos.
La escena de revival del rock, el garage y el rock alternativo de los años 2000 fue una gran influencia para nosotros, especialmente la manera en que bandas como The White Stripes y Yeah Yeah Yeahs se comportaban sobre el escenario.
Eran bandas desbordadas, un poco descontroladas, incluso algo chapuceras. Me encanta eso, y ha influido muchísimo, al menos, en mi manera de tocar la guitarra.
Fue como si no hubiera pasado el tiempo.
- El álbum reúne canciones de décadas y escenas musicales muy diferentes. ¿Crees que existe un hilo común entre el punk, el garage, el rock, el pop y el proto-punk?
En mi cabeza, como oyente muy ecléctico que soy, el salto no es tan grande.
Puedo escuchar a Charli XCX, después a los Ramones y ponerme a bailar con la banda sonora de Grease en el mismo rato.
¡Y venga, que entre también Megadeth! Aunque no sabría cómo hacer una versión de ellos, jajaja
- ¿Hubo alguna canción del álbum que resultara especialmente difícil de adaptar o que os llevara en una dirección que no esperabais inicialmente?
De las que finalmente han terminado en el álbum, las dos que más nos hicieron sufrir ya las hemos comentado: Dream Baby Dream y Good Ones.
Pero fue un esfuerzo que mereció la pena.
Hubo algunas otras con las que también tuvimos dificultades y que finalmente acabaron fuera del disco. Por ejemplo, trabajamos mucho y durante bastante tiempo en Music Box, de Portishead.
Estuvo a punto de entrar en el álbum, pero no conseguimos terminar de defender que tuviera una razón de ser dentro del disco.
- Después de escuchar Covering Our Tracks como un todo, ¿sientes que el álbum dice algo sobre quiénes sois como banda que quizá no habríais podido expresar con un disco compuesto únicamente por canciones originales?
Sí, creo que sí.
Es una representación muy honesta de lo que somos. Y también ha sido una especie de ejercicio de calibración para nosotros como banda.
Siento que ahora nos conocemos mejor.
- Ahora que este proyecto llega a su lanzamiento, ¿qué viene después para Satan Takes A Holiday? ¿Covering Our Tracks os ha dejado con ganas de volver a escribir material original o todavía sentís que queda mucho territorio por explorar a través de las versiones?
Estoy deseando ponerme con la próxima tanda de canciones originales de Satan Takes A Holiday. Definitivamente, este proyecto me ha dejado con mucha energía.
Y hacer otro disco de versiones en el futuro también podría ser algo realmente divertido.
Siempre hay algo más que aprender sobre uno mismo.
Fred Burman
Voz y guitarra — Satan Takes A Holiday

























