AVALANCH celebran sus treinta años jugando en «casa» // Sala Razzmatazz II, Barcelona – 13/09/2025
La banda liderada por el guitarrista Alberto Rionda comenzaba a celebrar su treinta aniversario el pasado 19 de octubre, de 2024, en Donostia, y continuó viajando por toda la geografía nacional y más allá, incluso confirmando fechas en Latinoamérica. Pero, esta vez, le tocaba el turno a Barcelona, una cancha en la que AVALANCH siempre han jugado en casa.

AVALANCH
Para mí, lo más bonito fue ver la entrega que el respetable ofreció al bueno de Ramón Lage cuando salió a las tablas, tras un primer set que no brilló demasiado, con un “Horizonte eterno” y “El dilema de los dioses” que pillaron al público muy frío, rematándolo con un “Lilith”, traducido al castellano, que pasó sin pena ni gloria por una Razzmatazz II que cosechó una entrada aceptable para ser fin de semana de puente en la Ciudad Condal.

AVALANCH
Ya con “Delirios de grandeza” la cosa fue a más, sobre todo al presentar el amigo José Pardial todo un clásico de la talla de “Xana”, que ese sí caló en la audiencia. A partir de ahí, la cosa solo hizo que mejorar. Por su parte, “La flor en el hielo” fue la última canción del primer tramo con Pardial a la voz, que dio paso a un Lage tan emocionado por regresar a esa sala que hasta se confundió en una estrofa del tema “Niño”. Después, él solito se cantó varios temazos de su etapa en AVALANCH, destacando joyas como “Hoy te he vuelto a recordar”, “Lucero”, “Mil motivos”, “Aún respiro”, «Papel roto» y un “Alborada” que tiene una bonita historia detrás.

AVALANCH
Según nos explicó Rionda, “Alborada” es el primer tema que compuso en su vida, y precisamente fue con la llegada de Ramón a AVALANCH cuando decidió grabarlo. Al parecer, la magia de la primera maqueta fue tal que resultó imposible reproducirla luego en la versión final de estudio. Para rematar, la maqueta se perdió y nunca más se supo. Es por eso que tal vez decidieron interpretarla únicamente a guitarra y voz, acercándose por momentos a la calidez que posiblemente aquella maqueta ofrecería al oyente.

AVALANCH
La emotividad prosiguió poco más tarde con un “Vientos del sur” también a dueto, esta vez entre Pardial y el teclado de Manu Ramil. No cabe decir que la experiencia fue totalmente valiosa, sobre todo por ser uno de los temas más representativos de la primera época de los asturianos. Aún así, sigo pensando que no hace falta abusar tanto de agudos y gritos que no vienen a cuento. Juraría que en el anterior concierto de AVALANCH con Pardial al frente ya lo comenté. El tío canta como Dios, pero me da la sensación que sigue queriendo demostrar lo mucho que puede gritar, cuando en realidad no hace falta. Para mi gusto, eso resta naturalidad a la interpretación. Por lo menos, en mi caso, tanto grito me empacha. Ahí lo dejo.

EDER PULLHAMMER
Después, entre los dos cantaron ya lo que quedaba del set list, con joyas de la talla de “Otra vida”, “Baal”, “Pies de barro”, “Alas de cristal”, “Lágrimas negras” y el “Torquemada” de rigor como broche a una noche verdaderamente de ensueño. Resultó muy emotivo el regreso del “hijo pródigo” a la banda que tanto le debe y con la que tanta piedra picó para reflotar a una formación tocada de muerte tras la marcha de Víctor García. Mucho le debe AVALANCH a Ramón y recemos porque en el próximo disco de estudio pueda seguir deleitándonos con su voz única.

EDER PULLHAMMER
Para la ocasión, la banda invitada fue EDER PULLHAMMER, desde Valencia. Cuarenta y cinco minutos de buen power metal con la voz bestial de Rafa Navarro, que ya en el inicial “Triunfo” destacó por todo lo alto. Entre los temas que servían de presentación a su último disco, “Escapar”, destacar la canción de Chavela Vargas, “La Llorona”, versionada por tantas otras bandas, que no desentonó para nada. Sin duda, un gran entrante antes de degustar la tarta principal de treinta aniversario.

























