ACCEPT + THE IRON MAIDENS – Sala Totem, Atarrabia // 20/01/2023
Casi nueves años habían pasado desde la anterior visita de los germanos Accept a tierras navarras y una vez mas volvieron a colocar con casi un mes de antelación el cartel de “entradas agotadas”. Pese a que de la formación original solo queda el mítico Wolf Hoffmann los alemanes volvieron a reivindicarse como una maquinaria perfectamente engrasada y dieron una lección de auténtico y puro heavy metal.

La polémica estaba servida desde hace tiempo con la inclusión en el cartel de The Iron Maidens un grupo tributo que sustituía a los anunciados inicialmente Phil Campbell and the Bastard Sons y Flotsam and Jetsam. Todo un despropósito y un peligroso precedente que esperemos no vuelva a repetirse. Si Accept quería haberse ahorrado costes posiblemente hubiese ido mejor la inclusión de cualquier banda local con temas propios pero no una verbenilla, sólo ellos sabrán los verdaderos motivos de esta tomadura de pelo y por nuestra parte no merece la pena desperdiciar frases y espacio en comentar un segundo más tal vergonzoso hecho.

Afortunadamente en cuanto el Lobo Hoffmann y sus chicos saltaron a escena todo ese mal trago pasado anteriormente se disipó de un plumazo. Una puesta en escena sobria pero efectiva con un escenario decorado con paneles que formaban la serpiente de su último disco era como se presentaba la banda, ante una audiencia metida a presión que abarrotaba la Totem y en la que era prácticamente imposible moverse, ahí no cabía un alfiler.
La banda arrancó su descarga con las resultonas Zombie Apocalypse y Symphony of Pain de su último álbum, temas que el público, en el que predominaban las calvass y las canas, recibió francamente bien demostrando una fidelidad envidiable hacia los alemanes. No tardó mucho en llegar la locura cuando los primeros acordes de Resteless and Wild sonaron en la sala, locura que siguió durante el siguiente corte que no fue otro que el clásico London Leatherboys, poniendo aquello en ebullición, y es que no hay nada como unos buenos clásicos para meterse a la gente en el bolsillo.

Con el publico entregado para la causa sonó The Abyss y regresaron a su mas reciente obra con la homónima To Mean to Die y la colosal Overnight Sensation que con ese regustillo a la vieja escuela sonó de maravilla. Sobra decir que todo el peso del espectáculo caía sobre la impecable interpretación vocal de Mike Tornillo, el cual es un excelente frontman, y sobre un inconmensurable Wolf Hoffmann que no paraba de moverse por todo el escenario y de hacer esas coreografías marca de la casa con Philipp Shouse. Mientras el resto de la banda permanecían en un discreto segundo plano siendo requerida su presencia solo cuando la ocasión lo requería.
Y esa ocasión llegó con el medley Demon’s Night/Starlight/Losers and Winners/Flash Rockin’ Man, que sin duda fue uno de los momentos mas especiales del concierto y donde la banda se lució de lo lindo. Por si los amantes de los viejos Accept no habían tenido suficiente la cosa se remató con la mítica Breaker. Tocaba bajar un poquito las revoluciones y que mejor que hacerlo con la oscura y muy bien recibida The Undertaker de su último trabajo que el público coreo a tope, al igual que Shadow Soldiers y su pegadizo estribillo, nuevamente con un Tornillo soberbio.

Tras una primera parte del concierto mas que aceptable era hora de descargar toda la artillería pesada y que mejor que empezar por enlazar una trilogía formada por Princess of the Dawn, la brutal y favorita Fast as a Shark y Metal Heart que consiguió ponernos los pelos de punta. A estas alturas poco o nada se podía decir de la lección de puro heavy metal que Accept nos estaban ofreciendo pero la gente quería mas. Para eso Teutonic Terror y Pandemic, sin duda dos nuevos clásicos de la banda, eran temas idóneos antes de que la banda se retirase del escenario para afrontar la parte final.

Tras una breve pausa y con la gente pidiendo mas la banda regreso sobre las tablas para interpretar Hung, Drawn and Quarter del Stalingrad que sirvió de antesala para las míticas Balls to the Wall y la fiestera I’m a Rebel donde nuevamente el público se desgañitó cantándola de cabo a rabo. Y así por todo lo alto terminaba una actuación colosal de una banda que está en un estado de forma envidiable y que dio una completa lección de puro heavy metal repasando en 2 horas su mas de 40 años de historia. Un excelente concierto que quedará para el recuerdo.
Autor: Txiki

























