AMARANTHE + ENGEL + SANTA CRUZ – SALA COPÉRNICO, MADRID – 28/03/2015
Amaranthe vuelve a llenar Madrid
AMARANTHE son uno de los grupos que más a crecido en los últimos años. El grupo solo tiene tres largos en el mercado, pero se ha convertido en una de las formaciones que más fans arrastran de su generación. Sus conciertos se cuentan por llenos y el empuje no parece disminuir. Con la cantante Elize Ryz al frente de la formación, la banda regresaba una vez más a España, en esta ocasión para presentar su último lanzamiento “Massive Addcited”, y lo hacía acompañada de SANTA CRUZ y ENGEL.

La cita era en la sala Copérnico y los primeros en pisar el escenario fueron los finlandeses SANTA CRUZ. La banda tiene una estética muy ochentena, salida directamente de la escena californiana americana de la época, con bandas como MOTLEY CRUE o GUNS ‘N’ ROSES como referencias y su sonido no dista mucho de aquellas influencias tampoco. Si bien es cierto que los fineses tienen un enfoque algo más potente en algunos riffs, temas como “We Are The Ones To Fall” (encargada de abrir el concierto) o “Velvet Rope” dejaron claro que mantiene la macarrería y actitud de un estilo tan visceral como esta vertiente del Hard Rock.
Bien plantados sobre el escenario, muy enérgicos y con ganas de gustar, SANTA CRUZ fueron desgranando temas como “My Remedy”, “Let Them Burn”, “6(66) Feet Under” o “Wated ‘N’ Wounded” en la media hora de la que dispusieron, configurando un concierto directo y que hizo subir la temperatura de la sala varios grados, culminando con “Aimin’ High” y sirviendo como un excelente primer adelanto para la noche.
Los suecos ENGEL fueron los siguientes en subirse a las tablas de Copérnico. Con algo más de tiempo que sus predecesores, el quinteto se dispuso a presentar su sonido, realmente diferente al de sus predecesores, con un enfoque más próximo al death metal melódico, el metal alternativo y el industrial. Con cinco discos en el mercado, la banda ha experimentado algunos altibajos en su popularidad, aunque en general se mantienen como una banda de nivel medio. Siempre me ha dado la sensación de que a su trabajo de estudio le falta un “algo” para terminar de despegar, ese puntito extra que ha hecho de otras bandas un éxito más evidente. El grupo se plantó bien en el escenario y descargó temas como “Salvation”, “Question Your Place”, “Fading Light”, “Six Feet Deep”, “Burn” o “Sense The Fire”. La banda tuvo muy buena acogida entre los asistentes (que por cierto, habían llenado la sala) y sus canciones fueron coreadas y celebradas por un público que claramente se sabía la mayoría. Hubo muy buen rollo entre la banda y el público y la energía comenzó a fluir de forma recíproca desde el primer tema hasta el final con “Until Eternity Ends”, con la que la banda puso punto y final a cerca de cincuenta minutos sobre el escenario, dejando al público absolutamente listo y caliente para los cabezas de cartel.
Finalmente AMARANTHE se subió al escenario y comenzó una actuación muy esperada con el tema “Digital World”. El grupo se plantó frente a su público y lo tuvo muy fácil para granjearse su favor. Se notaban las ganas por ver a la formación y la sala se llenó de aplausos y vítores con temas como “Hunger”, “Invencible”, “Razorblade” o “Burn With Me”, haciendo evidente que el grupo no se iba a limitar solamente a presentar su disco más reciente y que el concierto sería toda una fiesta para los fans, repasando sus tres lanzamientos hasta la fecha.
Con Elize Ryd y su corto vestido de cuero como foco de la mayoría de miradas, la banda fue descargando un show potente y cargado de energía positiva y dinamismo, aportado principalmente por la interacción de los vocalistas de la banda entre ellos y con el público. “1.000.000 Lightyears”, “Serendipity”, “Over And Done”, “Trinity” o “Massive Addictive” fueron algunos de los temas encargados de continuar el concierto, que se mantuvo siempre en el nivel justo de intensidad, mostrando una gran complicidad entre la banda y su público, potencia por la proximidad que ofrece esta sala con el escenario.
La atención de la banda con su público fue completa, incluso en alguna ocasión Jake E. Berg lanzó agua para refrescar al público cuando consideró que la temperatura de la sala se había disparado (eso sí, avisando antes para que todo el mundo pudiera proteger sus cámaras). La banda había preparado un setlist muy amplio, con veinte temas y un solo de batería, permitiéndonos disfrutar de cortes como “True”, “Afterlife”, “Electroheart”, “Amaranthine” o “Call Out My Name”, que puso el punto y aparte antes de los primeros bises.
Parecía que la banda iba a cerrar su actuación con tres temas como bises: “Automatic”, “Dynamite” y el potente single “Drop Dead Cynical”, que ya dejaron un gran sabor de boca al respetable. Sin embargo la cosa no podía terminar sin la interpretación de “The Nexus”, que supuso el segundo y último turno de bises para la banda, cerrando el concierto de la mejor forma posible. Una actuación cargada de energía y muy divertida, que satisfizo las expectativas de todos los asistentes.



























