BARÓN ROJO – SALA ACAPULCO, GIJÓN – 19/10/2013
Y el Barón voló sobre Gijón
Un fin de semana más, teníamos la oportunidad de disfrutar de un gran concierto en Asturias, y esta vez se trataba nada más y nada menos que uno de BARÓN ROJO, una de las bandas más legendarias de nuestro país, que se acercaron hasta Gijón para actuar en la Sala Acapulco del Casino de Asturias para desgranar un repertorio basado en su más que extenso legado ante un público que se entregó a ellos sin concesiones.
Con un poco de retraso sobre la hora anunciada, cuando en la sala había ya una entrada bastante decente, salieron a las tablas los hermanos Armando y Carlos de Castr, junto a Gorka y Rafa, bajista y batería respectivamente, que han traído empuje y savia nueva al grupo. Así, se arrancaron con la “Obertura” que abre su disco “Tommy Barón”, recreación a modo homenaje al mítico “Tommy” de THE WHO, tema cuya interpretación acompañaron de unos movimientos de vaivén que resultaron bastante graciosos. Continuaron con “Arma secreta” y “Al final perderán”.
En estos primeros momentos se nota que el público está algo frío, a pesar de los intentos de Armando por mostrarse enrollado y comunicativo con el público. Una potente “Fugitivo” da paso a “Navidad”, también de “Tommy Barón”, a la que siguió la estupenda “Las flores del mal”.
El público va entrando poco a poco en calor, como se ve por la respuesta que tuvieron temas como “Alí Babá y los 40”, “El presidente”, “Campo de concentración” o una “Vampiros y banqueros” en la que ya se empezó a escuchar con más claridad la voz de la gente. Después de este tema, Armando tuvo algunos problemas con su guitarra, pero que muy pronto se solucionaron. Y, para demostrar que no había pasado nada, se marcó un solo que sirvió de introducción a una “Caso perdido” que sonó genial, después de la que tocaron el instrumental “Buenos Aires” y “Fronteras”.
Encarando ya la parte final del concierto, BARÓN optan por tocar sus temas más conocidos, lo que hizo que el público cada vez se entregara más. Así, una “Breakthoven” espléndida durante la que hicieron unos movimientos coordinados que quedaron muy bien, dio paso a una “Hermano del Rock ‘n’ Roll”, durante la que el público se desgañitó cantando, y después de la que interpretaron “Concierto para ellos”.
Armando nos hace cantar, haciendo que el público participe cada vez más, justo antes de tocar una “Cuerdas de acero” que siempre será mi canción favorita de todas las de BARÓN ROJO. Entonces, cada vez más cerca del final de la actuación, nos proponen hacer un viaje, un viaje hasta el infierno, y aceptamos, claro, porque sabemos que va a sonar “Los rockeros van al infierno”, tema que alargaron al incluir también fragmentos de “Desertores del Rock” o “Casi me mato”, entre otras. De nuevo, Armando nos pide que cantemos, y no dudamos en hacerlo porque cada vez estamos más entregados a estos tíos. Presenta a la banda y se despiden.
No hizo falta esperar mucho para volver a ver a los cuatro encima de las tablas, para interpretar dos de sus temas más grandes, “Resistiré” y una emotiva “Siempre estás allí” que fue el perfecto cierre para este concierto.
No cabe duda de que hablar de BARÓN ROJO supone hablar de mucho más que de música, porque se trata de una de las bandas más grandes de este país. La incorporación de Gorka y Rafa ha servido para que ganen en potencia, pero eso no ha supuesto que Carlos y Armando se relajen. Al contrario, siguen entregándose al máximo, buscando que su público disfrute y sienta la música. Y, aunque en algunos momentos el sonido fue un poco más alto de lo que tendría que haber sido, no hay duda de que supieron como hacernos disfrutar.
Que no cambien nunca.































