BLACK ROCK – SALA WE ROCK, MADRID – 14/11/2013
La actitud y el glamour regresan al hard rock
La noche del pasado 14 de Noviembre en Madrid olía a fiesta, excesos y hard rock, términos que tiempo atrás fueron totalmente indivisibles y que hoy en día es algo más complicado de presenciar en directo… ¿La cita? La presentación del nuevo disco de los renovados BLACK ROCK, quienes no solo traían nueva formación con la guitarra de David Villarreal y el bajo de Scorpion, sino también su nuevo trabajo discográfico, un “Just My Kiss Rocks” que parece dispuesto a afianzarlos en un selecto grupo de las bandas más prometedoras del hard rock nacional.
Con toda esta premisa en la mente de los fans y los medios que llegada la hora ya se agolpaba a las puertas de la We Rock de pronto, entre el tráfico del centro de la ciudad un jueves a esas horas de la tarde-noche, comenzó a escucharse un rugido y un estruendo… Desde el final de la calle se adivinaba toda una comitiva de Harleys comandada por Pol DQ, batería de la banda, subido a una de ellas saludando y animando al personal. Tras él Bárbara Black y David también vendrían subidos en sendas motos para, finalmente, y tras haber permanecido un buen rato deteniendo el tráfico y atrayendo las miradas de cuantos curiosos por allí pasaban, aparecer Scorpion sentado sobre el asiento trasero de un deportivo clásico y descapotable y brindar con cerveza con toda la chulería del mundo, como los grandes de los 80.
Así se empieza un concierto, si señor. Con semejante presentación BLACK ROCK ya tenían ganada a toda una sala We Rock que registraría una potente entrada para una noche de jueves y que se mostraría dispuesta a pasárselo en grande, desde los más jóvenes hasta las caras más ilustres del heavy rock patrio, que eran unas cuantas demostrando el interés que suscita el cuarteto madrileño.
Con toda la expectación generada el comienzo del concierto fue coser y cantar a pesar de que quizás la salida del grupo a escena se retrasó un poco. Un siempre carismático Mariskal Romero sirvió de maestro de ceremonias para calentar el ambiente y ensalzar a la banda entre los fans y amigos de la misma. Acto seguido Pol DQ hacía acto de presencia luciendo un gran penacho de plumas sobre la cabeza y animando al personal a que jaleara la salida del resto de la banda, algo que ocurriría entre los acordes de “Rock’’n’roll Riders”, tema que lidera la nueva imagen y etapa de la banda de aquí al futuro, ahora en inglés y con un regusto hard rockero en la onda más americana del estilo.

Con la magnífica Bárbara Black al frente y secundada a sus espaldas por toda la actitud más desafiante de Scorpion al bajo y la técnica y feeling de David a la guitarra, BLACK ROCK solo tuvieron que demostrar que saben lo que se hacen sobre el escenario durante los primeros temas como “Sexy Metal Woman” o el sugerente “Carne Palpitante” para que el respetable cayera rendido a la fiesta y el desenfreno al instante, cosa que ya no resulta tan habitual de presenciar en la estampa cotidiana de nuestras salas.
BLACK ROCK alternarían con gran acierto, apoyados siempre por la presencia de tres coristas a uno de los lados del escenario, temas nuevos como “10 seconds to K.O.” con otros anteriores tan efectivos en directo como “En Mi Cama” o “Fugitivo”, siempre comandados por una Bárbara Black sugerente, desafiante, metida de lleno en el papel que le otorga la definición de rock pélvico que ellos mismos se agenciaron durante la gira de presentación de “Todo al negro”.

El público, como digo, respondió en todo momento gracias a temas como el gran “Esclavo del Rock”, un potentísimo “Hungry Soul” que contaría con la colaboración del virtuoso Manuel Seoane a las seis cuerdas o el final “Blood Pollution” donde las primeras filas acabaron empapados de la energía y actitud que BLACK ROCK desprendieron esa noche sobre las tablas de la We Rock, y del agua de las pistolas que Bárbara sacó para la ocasión también, para que negarlo.
En definitiva, toda una fiesta de principio a fin, un espectáculo integral de rock and roll que, además, tiene pinta de que no ha hecho más que comenzar. ¡Estamos de enhorabuena!

























