CASABLANCA – SALA RAZZMATAZZ 3, BARCELONA – 20/01/2013
Gran acogida para CASABLANCA en Barcelona
El quinto concierto de su gira por España aterrizaba en Barcelona con un cambio de sala por su venta de entradas, mayor de lo que se esperaba, ya que coincidía con la actuación de Iced Earth, que descargaban su música en otro recinto, a pocos metros del show de CASABLANCA. A nuestra llegada a Razzmataz3 nos sorprendía una larga cola de fans que esperaban ansiosos la apertura de puertas, programada a las 21:00h, pero que se pospuso hasta casi media hora más tarde.
Todo iba con algo de retraso, y CASABLANCA no apareció en escena hasta casi las diez de la noche, con una sala abarrotada de gente.
Con Deliberately Wasted, de su disco Apocaliptic Youth, abrieron el concierto, con un sonido muy potente, con Josephine Forsman a la batería, energía en estado puro.

Siguieron con Riding a black swang, canción que da título a su último trabajo, el cual han venido a presentar a nuestro país con un total de diez conciertos. El público enloquecía con Some misty morning, y con Anders Ljung, vocalista de la banda, quien pegado durante toda la gala a una botella de buen vino de nuestra tierra, puso la nota divertida a la noche con su actitud única, extravagancia y carisma unidos de la mano.
Con Apocaliptic Youth, una canción muy light, un medio tiempo donde el grupo pudo reponer algo de fuerzas, ya que fueron puro nervio durante el resto del show.
De esta manera Casablanca fue alternando sus dos trabajos publicados. The Giant Dreamless sleep empezó a sonar, un sonido aplastante a las baquetas. Brutal.
El principal protagonista de la noche, líder de la banda, Ryan Roxie, a la guitarra, destacó por encima de toda la banda durante toda la velada, entregado totalmente al público demostró su enorme potencial, haciéndose notar la experiencia adquirida con la banda de Slash anteriormente y con Alice Cooper en la actualidad.

Sonaron Hail the liberation, No devil in me y Barriers, de su último trabajo, el cual no ha tenido tan buenas críticas como desearía la banda, pero cabe decir que a mi parecer, en directo, sorprendieron y convencieron.
Con un toque de Kiss en I was made for loving you, (con quienes compartieron escenario en 2010) empezó Love and Desperation, y seguidamente y sin descanso it’s alright, donde aprovecharon para hacer la presentación del grupo. Para su despedida escogieron Downtown. Una hora y diez minutos después de que la banda saliera a escena, terminaban su show, corto a la vez que intenso, dejándonos a muchos con ganas de más.

























