CIRCLE II CIRCLE + NIGHTMARE + ETERNAL FLIGHT – SALA ACAPULCO, GIJÓN – 28/05/2013
Explosión de Metal
El martes día 28 de mayo volvió a celebrarse un gran concierto en la Sala Acapulco del Casino de Asturias. En este caso se trataba de los norteamericanos CIRCLE II CIRCLE, liderados por Zak Stevens, el que fuera cantante de los míticos SAVATAGE. Y además, los CIRCLE II CIRCLE no venían solos, sino que con ellos también venían dos grandes bandas francesas, ETERNAL FLIGHT y NIGHTMARE, de forma que el espectáculo del que íbamos a disfrutar tenía muy buena pinta.
Empezó la noche cuando se subieron al escenario los franceses ETERNAL FLIGHT, una banda de Power Metal que lleva ya dando caña desde 2001. Su sonido, que ya han plasmado en tres álbumes, se basa en riffs poderosos, unos arreglos que muestran cierta influencia progresiva, mucha caña en la batería, y una voz, a cargo de Gérard Fois, que no deja a nadie indiferente.
A lo largo de su actuación, demostraron que la suya es una propuesta muy contundente, con temas como “Freedom is my race”, “All we are” (que fue muy coreada por un público que se resistía a acercarse al escenario), o “Beyond the golden gates”. Incluso tuvieron a bien tocar alguna canción nueva, como la estupenda “Poison in your head”.
Como ya he comentado, su sonido es muy contundente, y en él destacan mucho no solo la calidad de su cantante, sino también la de su batería, Julien Racine, que dio una tralla impresionante, y también de unos guitarristas, Toff Offredi y Chris “Stollen” Gojon, que hicieron unos solos muy conseguidos. Todo esto ayudó a que la suya fuera una actuación que se nos hizo demasiado corta.
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Después llegó el momento de que se subieran a las tablas los también franceses NIGHTMARE, una banda de Power que lleva desde 1979 en este mundillo. Venían a presentar su álbum “The burden of God”, y de su música me habían hablado verdaderas maravillas. Y os aseguro que no exageraban.
Durante la intro, el bajista Yves Campion y los guitarristas Franck Milleliri y Matt Asselberghs nos daban la espalda, y cuando la intro terminó, se volvieron para empezar a darlo todo con “The preacher”, mientras su cantante, Jo Amore (que desde el minuto uno me recordó muchísimo al gran DIO, tanto físicamente como por su espléndida voz) salía a cantar con todas sus ganas.
Desde el primer momento, la suya fue una actuación cargada de energía, con Jo pidiéndonos que nos acercáramos al escenario. Tocaron temas como “Sunrise in hell”, “Children of the nation”, “Cosmovision”, “The gospel of Judas” o “Crimson empire”, entre otros.
Pero la actuación cada vez estaba más cerca de su final, y Jo nos dice que van a interpretar un tema más, pero a condición de que nos acerquemos al escenario. Entonces, se dirige a una de las personas que estaban en la primera fila, le da la hoja de papel en la que tenían anotado el set list y le pide que lea cuál va a ser la última canción en sonar. Esta persona dice que solo pone “cover”, y Jo nos dice que van a hacer precisamente eso, una versión. Hacen la broma de que tal vez sea una de una canción de BRITNEY SPEARS, justo antes de arrancarse a tocar una estupenda “Heaven and hell”, de los legendarios BLACK SABBATH, durante la cual Franck y Matt se movieron entre el público.
Con este tema finalizó una actuación que nos dejó un sabor de boca inmejorable. Pero sabíamos que lo mejor todavía estaba por llegar.
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Y lo mejor llegó cuando se subieron al escenario CIRCLE II CIRCLE, que, a pesar de tener un disco nuevo recién publicado, “Seasons will fall”, venían con la intención de interpretar íntegramente el disco “Edge of Thorns” de SAVATAGE con motivo del veinte aniversario de su publicación.
Empezaron así con la misma “Edge of Thorns” una actuación verdaderamente explosiva, y desde el principio quedó claro que Zak Stevens y sus compañeros querían pasárselo bien y, sobre todo, que nosotros nos lo pasáramos bien también. Además, el público ahora sí se agolpaba en las primeras filas, para estar más cerca del grupo.
Siguieron con “He carves his stone” o con “Lights out”, con Zak arengándonos y también preguntándonos con mucho cachondeo si no deberíamos estar ya durmiendo, que era martes por la noche y el miércoles había que madrugar.
Temas como “Labyrinths” o “Follow me” eran cada vez más celebrados por un público que se entregaba con muchas ganas a un grupo que estaba dando un gran espectáculo. Siguieron así desgranando el disco de SAVATAGE, interpretando “Degrees of sanity” o “Conversation piece”, mientras cada vez más gente se intentaba llegar a las primeras filas.
Después de tocar “Damien”, Zak le dedica a Chris Oliva el tema “Miles away”, después del cual, el batería Adam Sagan se dirigió a nosotros en un más o menos decente castellano (aunque con mucho acento mexicano) para agradecernos nuestra presencia y para decirnos lo mucho que les había gustado la ciudad de Gijón.
Entonces, Zak y el bajista “Mitch” Stewart se quedaron solos en el escenario, “Mitch” cambió su bajo por una guitarra, y ellos dos tocaron una emotiva “Sleep” que fue de lo mejor de la noche.
Pero el concierto ya estaba a punto de terminar, y llegó por fin el momento en que se acordaron de su nuevo disco, y así tocaron el tema que lo abre, “Diamond blade”, durante la cual Zak y el guitarrista Bill Hudson bajaron para cantar entre el público, igual que durante “Epiphany”, que fue la canción elegida para terminar su actuación.
En definitiva, a lo largo de bastante más de tres horas habíamos tenido la oportunidad de disfrutar de tres bandas de primer nivel que dieron un espectáculo magnífico. El sonido fue atronador durante todo el tiempo que los grupos estuvieron tocando y la energía que desprendían los músicos en el escenario se transmitía a un público entregado y deseoso de buena música.
Esperemos que tengamos muchas oportunidades más de disfrutar de conciertos así en Asturias.






































