Crónica del primer día de Hellfest 2024
Un año mas el equipo de Metalcry viajaba hasta las verdes praderas de Clisson para cubrir el mayor evento metalero de la vieja Europa, el Hellfest. Tras acreditarnos y acceder a inspeccionar el recinto vimos con satisfacción que nuevamente la organización vuelve a apostar por mejorar cada año cosas del festival, algo a lo que no estamos acostumbrados en España donde la mayoría de festivales siguen con infraestructuras del pleistoceno que demuestran que aquí lo único que manda es el negocio. Mucho hay que aprender todavía de los festivales europeos.

Comenzamos nuestra aventura metalera con The Broken Horizon, banda pamplonica que tocaba en el Hell Stage, un escenario que está en la antesala del recinto y que sirve de bienvenida a los asistentes. Los de Pamplona sufrieron todo tipo de calamidades antes de comenzar su actuación como retrasos y varios problemas técnicos durante su show, pero a base de pundonor, fuerza y coraje consiguieron salir airosos con su poderoso metalcore. Una banda que está apostando muy duro por la escena internacional y esperemos que obtengan los frutos de ese trabajo llegando a tocar algún día en los escenarios interiores. Una vez dentro del recinto nos dirigimos al Mainstage 01 a ver a Asinhell, proyecto de death metal liderado por Michael Poulsen de Volbeat, los cuales nos dejaron un excelente sabor de boca con su death metal de la vieja escuela lleno de groove. Sonaron contundentes y compactos y repasaron prácticamente en su integridad su destacado debut del año pasado Impii Hora, gran actuación.

Acto seguido hicimos nuestra primera incursión en las carpas de metal extremo, mas concretamente al Altar donde Immolation se preparaban para dar sin duda alguna uno de los conciertos de la jornada. Es verdad que en el Mainstage 01 tocaban a esa hora Slaughter To Prevail del pintoresco Alex Terrible que había estado dando la chapa en redes sociales para hacer el mayor wall of death de la historia, sinceramente ni lo vimos ni nos apetecía comprobarlo ya que el señor Terrible y sus ideas nos dan bastante repelús. Pero a lo que vamos, Immolation arrasaron el Altar con su retorcido y oscuro death metal, sonando como una apisonadora y temas como su clásico Dawn of Possesion o When The Jackals Come nos hicieron disfrutar de lo lindo, enormes!!

Era hora de regresar al Mainstage 01 para ver lo que era una de las propuestas mas interesantes del día, Kerry King. El bueno de Kerry volvía a los escenarios del Hellfest cinco años después de que en la gira de despedida de Slayer literalmente quemasen el escenario con sus innumerables efectos pirotécnicos, algo que tampoco faltó esta vez pero en una medida mucho mas moderada. El calvorota guitarrista se ha rodeado de una banda infalible de una calidad suprema y eso se notó en una actuación vibrante en la que fueron intercalando temas de su álbum debut como viejos cortes de Slayer. Así por ejemplo Where I Reign, la descomunal Toxic o la brutal Shrapnel sonaron a gloria bendita en Clisson, aunque el punto álgido del show fue sin duda alguna cuando interpretaron Raining Blood y Black Magic de Slayer que pusieron patas arribas a la audiencia. Mención aparte hay que hacer a la interpretación vocal del bueno de Mark Osegueda donde demostró el pedazo cantante que es. Lo peor de todo en esta ocasión fue el sonido, ya que aunque sonaron claros y contundentes posiblemente un poquito mas de volumen hubiese dado mayor vigor a su show, de todas maneras una mas que notable actuación.

Megadeth fueron los siguientes y el colorado y sus chicos tampoco defraudaron. Mustaine es un tipo que sabe bien escoger a sus músicos, gente competente de gran habilidad musical pero de perfil bajo para que no tapen su enorme presencia escénica. Esta vez nos llevamos una grata sorpresa ya que el setlist incluyeron canciones como Rattlehead o Kick The Chair que no suelen ser muy habituales en las presentaciones de Megadeth. Sin duda fueron una de las bandas que mejor sonaron esa jornada del festival y el público se fue entregando mas y mas a medida que caían clasicazos como la celebrada A Tout Le Monde, Mechanix, Symphony Of Destruction o Hangar 18. Un grato reencuentro con Mustaine y sus Megadeth.

El Altar sería nuestro siguiente destino ya que era hora de contemplar como la maquina de guerra germana Sodom volvía a arrasar nuevamente los escenarios de Hellfest. Hemos tenido la oportunidad de ver muchas veces a Sodom y siempre nos íbamos con la sensación de que les faltaba algo para dar ese concierto perfecto o por lo menos para estar a la altura de su leyenda y en esta ocasión a fe que Tom Angelripper y sus muchachos por fin lo consiguieron. Sonaron potentes como nunca y es que el formato cuarteto con la vuelta del legendario Frank Blackfire les sienta de maravilla, clásicos como Nuclear Winter, Blasphemer, Agent Orange o Remember The Fallen hicieron que nuestras cervicales sufriesen de lo lindo. Un concierto salvaje.

El día terminaría en el Temple con otros clásicos como Cradle Of Filth que sonaron bastante bien aunque lejos de su época gloriosa de finales de los noventa. Dani Filth y su banda dieron un show que podríamos calificar de competente con momentos brillantes como cuando interpretaron The Principe OF Evil Made Flesh, Dusk And Her Embrace, Nymphetamine o From Cradle To The Enslave que sirvió para terminar su actuación y de paso poner el punto y final de una intensa primera jornada.






Autores: Dani Diez, Mikel Ciriano y Borja García

























