Crónica del tercer día del Brutal Assault 2024
Habíamos cruzado ya el ecuador del festival y empezábamos a notar trazas de cansancio como consecuencia de dos días considerablemente intensos. La cuestión es que aún quedaba por delante el viernes y el sábado y, para los más valientes, incluso la afterparty del domingo en Praga. Después de haber podido descansar unas cuantas horas entre el jueves y el viernes, nos encaminábamos al recinto para hacer frente al tercer día del festival.
DÍA 3 || VIERNES 9 DE AGOSTO
La tercera jornada comenzaba de nuevo bien prontito: a las diez y media de la mañana con Party Cannon en el Sea Sheperd. Al parecer, los asistentes al Brutal Assault desayunan energía en vena porque para esa hora, en ese mismo concierto ya había montada una fiesta descomunal bajo el penetrante sol que reinaba en la Fortaleza de Josefov. Durante la mañana, se fueron sucediendo entre los dos escenarios principales bandas como Rotten Sound, Lik, Svalvard o Legion of the Damned, además de Ufomammut en el Obscure.

Con un calor bastante más protagonista que en los días anteriores, después de la hora de comer empezarían a alternarse un montón de grupos interesantes. Los primeros en subirse al escenario, a eso de las tres y media pasadas serían los llamativos Imperial Triumphant. Y es que sus túnicas y máscaras doradas le dan un halo misterioso a esta banda que tanto este verano como en los dos anteriores, estamos viendo presente en muchos festivales. Solapándose unos cinco minutillos, Aborted se disponían a dejarse la piel sobre el Sea Sheperd y, tanto fue así que incluso pudimos ser testigos de una pedida de matrimonio en los escasos tres cuartos de hora que duró el bolo.

Nos trasladamos rápidamente hasta el escenario contiguo para recibir a otra banda que esperábamos con muchas ganas: Toxic Holocaust. Joel Grind y sus chicos, que tenían cincuenta minutos sobre el Marshall, decidieron abrir a todo gas y utilizaron el que es probablemente su mayor éxito “Bitch”. Ya solamente con esta apertura, sus fans se volvieron locos y no pararon los circle pits en todo lo que restaba de bolo, en lo que fue uno de los más intensos del día. Aunque les hemos visto en mejor forma en otras ocasiones –esta vez quizás algo paraditos–, la interpretación fue brutal y el ambiente que generaron, más aún.

Solapándose con Cynic, Jinjer y la siempre llamativa Tatiana Shmaylyuk a la cabeza de la banda eran bienvenidos en el Sea Sheperd ante un público a rebosar. Abrieron con “Just Another” de su álbum de 2016 “King of Everything” para continuar haciendo repaso de su carrera con Tatiana moviéndose de lado a lado del escenario con su impactante vestido rojo. El show continuó dinámico y con una elegancia impecable hasta que llegó “Vortex” para cerrarlo. Sin altibajos, un concierto lineal que sonó muy bien y gustó mucho.

Corrimos hasta el escueto stage Octagon para ver a una banda que tuvimos ocasión de tener cerca recientemente junto a Lampr3a, The Omnific, en un mini tour de verano que visitó Barcelona, Madrid y Portugalete. Estos tres jóvenes australianos tienen un gusto exquisito a la hora de tocar –se trata de dos bajos y la batería–, pero suenan realmente bien. Llenaron el Octagon, que no es cosa fácil solapándose con Jinjer, pero la verdad es que merece la pena verles si tenéis la oportunidad, suenan increíble.
Mientras Unto Others y Exorcizphobia agotaban sus cuarenta minutos de concierto en el Obscure y Octagon respectivamente, Left to Die, la banda tributo a Death, hacían lo propio en el Marshall, para dar paso a Candlemass que se solaparían con Cephalic Carnage durante un buen rato. A lo largo del concierto de Candlemass en el Sea Sheperd, vimos cómo fue llenándose el Marshall para abarrotarse hasta unos niveles que no habíamos visto hasta ahora en el Brutal Assault. Y todo ello para recibir a los locales Cult of Fire que irían acompañados de la Bohemian Symphony Orchestra Prague.

Muy llamativo todo y un sonido de orquesta magnífico, si bien no nos gustó mucho. Una mezcla que nos pareció que no terminaba de encajar y parecía ir cada uno por su lado. El montaje en cuanto a luz y efectos, un tanto pobre y unas imágenes de castillos y naturaleza en la pantalla gigante que se repetían en bucle. No entendimos tanto alboroto para lo que resultó ser el concierto. Pero tampoco teníamos tiempo para pensar demasiado porque llegaban Architects y era otro de los grupos más esperados del BA.

La banda de Sam Carter ha crecido mucho en los últimos año y, si bien hace cuestión de una década no nos convencía para nada, actualmente se ha ganado nuestro respeto con su constante evolución. Buenas luces, buen espectáculo y un Sam activo en todo momento hicieron que el concierto fuese casi perfecto de principio a fin. Un setlist organizado de una manera muy equilibrada, abriendo con “Seeing Red” y “deep fake”, e incluyendo en lo grueso del show temas más añejos como “Hereafter” o “Gravedigger” para cerrar con la que prácticamente todos conocemos, “Animals”. Una banda que independientemente de que en lo personal guste o no, lo hacen muy bien y dieron un espectáculo de nivel altísimo.
Había que cerrar el día con algunas cositas que aún podían pegar fuerte e inducir a seguir la fiesta hasta altas horas de la mañana a los que aún seguían en el recinto. Para ello, los eslovenos Laibach, llegaban con su estilo industrial y sus sonidos un tanto particulares mientras Kampfar y su rollo más místico llenaban el Obscure. Para finalizar, el Sea Sheperd recibía casi a la una de la madrugada a Deathstars, banda que tanto por su vestimenta como por el aura que dan a cada uno de sus conciertos, logró una despedida digna a esta tercera jornada repleta de buenos shows, un tiempo inmejorable y un ambientazo de diez.
Oiane Diez




























